Final Fantasy IV: comparativa gráfica entre las versiones de SNES y PSP

Square-Enix demuestra que esta es la versión definitiva de Final Fantasy IV.

Queda menos de un mes para el lanzamiento en España de Final Fantasy IV: The Complete Collection para PSP, la edición remasterizada y definitiva que incluye no uno, sino tres títulos —Final Fantasy IV, FF IV Interlude y FF IV The After Years— y se acompaña de una edición bastante jugosa que incluye cartas ilustradas, un paño serigrafiado y contenido para otros juegos de Square-Enix.

Personalmente, y hablo en nombre de mí mismo, le tengo muchas ganas a este clásico que en su tiempo no pude completar y que ahora vuelve a nacer con un apartado sonoro y gráfico optimizados. Es por ello que espero con ansias la llegada de la fecha de lanzamiento, y me es imposible aguantarme sin buscar en internet imágenes y noticias sobre esta edición que ya ha salido en Japón y que, por cierto, lidera las listas de ventas de la semana en aquel país.

Otro de los detallitos con los que me he encontrado, que, además de a los retro graphicwhores —tomad palabro,podrá interesar a los más curiosos, y es una comparativa entre los sprites de las versiones de SNES y de la actual para PSP que puede verse al final de esta noticia.

A mi siempre me ha dado igual el tema del apartado gráfico, me alimentan más las historias bien llevadas y una buena jugabilidad, pero he de admitir que en este caso me paso al lado de los retro graphicwhore porque, en este caso Square-Enix ha sabido dar a luz una obra de arte.

A continuación, la comparativa entre los sprites de la versión de SNES y la de PSP:

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.