Takeshi Kitano critica la imagen de los políticos japoneses tras el terremoto

Via Itai News me encuentro con una crítica realmente interesante. Hace escasos días, en el programa de noticias de la TBS, Jouhou 7 Days Newscaster (情報7days ニュースキャスター), el comediante...

Via Itai News me encuentro con una crítica realmente interesante. Hace escasos días, en el programa de noticias de la TBS, Jouhou 7 Days Newscaster (情報7days ニュースキャスター), el comediante y director de cine Takeshi Kitano realizó un monólogo realmente crítico en el que comentó cómo los políticos japoneses se cambiaban literalmente de chaqueta tras el Gran Terremoto de Tohoku ocurrido el 11 de marzo de 2011 en Japón.

Kitano criticaba: “¿Por qué los políticos se visten como los obreros? ¿Acaso van a coger pico y pala? Si visten así ¿No deberían estar en Tohoku ayudando a reparar los daños?” Él lo ve todo como un espectáculo realmente estúpido.

No hay más que ver las imágenes que tenéis a continuación, que muestran cómo los políticos japoneses, e incluso los medios de comunicación, juegan a disfrazarse tras el terremoto.

Renho, la ministra de Reformas Administrativas, viste con ropa de trabajo mientras examina la disponibilidad de alimentos en un conbini de Tokio. ¿De verdad hacía falta ponerse un mono de trabajo para ir al mercado?

La oposición también viste con monos de trabajo.

Ritsuo Hosokawa, ministro de Salud, Trabajo y Bienestar Social, lleva una chaqueta de trabajo mientras da una rueda de prensa.

En las noticias también se visten de carnaval.

Quizás la única persona a la que se le pueda justificar ese mono de trabajo sea Yukio Edano, quien ha estado moviendo el culo desde el inicio de la catástrofe sin apenas dormir.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.