Un cerezo milenario es símbolo de la esperanza en Fukushima

A cincuenta kilómetros de Fukushima, el Miharu Takizakura, uno de los tres árboles milenarios aún con vida en Japón, florece.

Decenas de miles de japoneses han peregrinado para ver a un viejo cerezo milenario que ha florecido a tan sólo 50 kilómetros de la central nuclear de Fukushima. Un cerezo que se ha convertido en símbolo de la Esperanza.

Miharu-Takizakura, nombre del árbol,  es un tesoro nacional localizado en Miharu, Fukushima, y es uno de los tres árboles milenarios que aún permanecen con vida en el país nipón. Es la imagen viva de la supervivencia, logró resistir frente al Gran Terremoto de Tohoku y al tsunami ocurridos el 11 de marzo de 2011, cuando a su alrededor casas fueron arrastradas por la corriente y caminos se agrietaron.

Por si fuera poco con resistir a la catástrofe, y en un alarde de belleza, el árbol ha logrado mostrar sus rosadas flores durante esta semana, atrayendo a 60.000 turistas de todo el país que han hecho frente a la ausencia de iluminación, la falta de servicios de autobús y la cancelación de los eventos previstos por parte de la oficina de turismo. También los trabajadores que luchan por recuperar el control de la centrar de Fukushima asistieron para admirar la belleza que desprende el cerezo.

El hecho de que decenas de miles de japoneses viajaran a esta zona afectada por el desastre solo puede reflejar el profundo apego cultural que la nación siente por los cerezos y sus flores. Pese a que normalmente son 250.000 personas las que visitan cada año el árbol, la presencia de 60.000 visitantes tras todo lo ocurrido solo puede traer alegría a la ciudad de Miharu.

La temporada de la floración del cerezo despertó recientemente en Japón un intenso debate sobre si debía celebrarse el hanami o no tras el desastre del 11 de marzo. El gobernador de Tokio, Shintaro Ishihara provocó el enfado de algunos al cuestionar si de verdad era apropiado para estos tiempos estar bajo los cerezos “bebiendo alcohol y pasando un rato agradable”.

Fuente: The Telegraph
Fotografías: NoryNote

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.