Sony sigue masacrando sus canales Animax, España podría ser la siguiente

AXN Black sustituyó ayer en Portugal a Animax, tras presentarse en el país vecino como la nueva apuesta de Sony dedicada a un público “más selecto, exclusivo y con...

AXN Black sustituyó ayer en Portugal a Animax, tras presentarse en el país vecino como la nueva apuesta de Sony dedicada a un público “más selecto, exclusivo y con un atractivo especial”. El Animax luso es el tercero en caer, tras los canales de Latinoamérica y África, que han sido sustituidos por nuevos canales de Sony Pictures Television.

Ahora todo parece indicar que el canal correrá la misma suerte en España, que tal y como apuntan los rumores, sería sustituido el 6 de junio también por AXN Black, con versión en HD incluida.

En Latinoamérica sin embargo, no todo son malas noticias, y es que Sony estaría preparando una plataforma online de distribución de anime. Sobra decir que la viabilidad del proyecto en nuestro país, o en Portugal, deja bastantes dudas, basta con echar la vista atrás y recordar el fiasco de Vitanime. Aunque quién sabe, igual Sony acaba sorprendiéndonos. Sería la primera vez desde que empezó con la emisión de Animax en nuestro país, un canal que nunca ha terminado de arrancar, entre otras cosas, debido a su paupérrima programación totalmente exenta de novedades.

Eso sí, el paso de Animax por nuestro país ha servido para que las editoras de anime pudieran darle salida a gran parte de su catálogo. En especial Selecta, que con el paso del tiempo y el empobrecimiento del canal, ha pasado a ser propietaria de prácticamente todas las series de anime que continúan en el canal.

En cualquier caso, aún no hay nada confirmado.

Fuente: Animecion

Amigo de lo ajeno y pillado con las manos en la masa, por eso me echaron de aquí.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.