Akira celebra su 30 aniversario en 2012 con A Project

En 2012, Akira, una de las obras de culto del manga y el anime, e icono de la industria, cumple 30 años. Fue el 20 de diciembre de 1982...

En 2012, Akira, una de las obras de culto del manga y el anime, e icono de la industria, cumple 30 años. Fue el 20 de diciembre de 1982 cuando el primer capítulo de la obra de Katsuhiro Otomo vio la luz en las páginas interiores de la revista Young Magazine, mostrándonos un Neo-Tokio sumergido en el cyberpunk: futurista y post-apocalíptico.

Más tarde, en 1988, la película de animación, que tan sólo cuenta una parte de los hechos ocurridos en el manga, llevaría a la obra de Otomo hacia lo más alto, convirtiéndose a principios de los 90 en todo un icono para EEUU y Europa, y cuya huella permanece imborrable en nuestros días. Gracias al anime, tres palabras se nos grabarían a fuego en la memoria: AkiraTetsuo y Kaneda.

Ahora, parece que Namco Bandai quiere que esta innovadora serie de ciencia ficción vuelva a estar en boca de todos. Sus planes comenzarán en 2012, en conmemoración del aniversario, y con el llamado A Project, proyecto aprobado por el propio Otomo. Por ahora, el proyecto arranca con dos chaquetas de cuero para motoristas, una que recrea fielmente la chupa de Kaneda, con píldora incluída, y otra más discreta, de color negro y el símbolo de Project A a la espalda.

Ambas pueden reservarse en LaLaBit Market por la friolera cantidad de 69.800¥ —670€— cada una. Pero esto no es todo, seguramente nos deleiten con nuevas sorpresas a lo largo del 2012, no en vano estamos ante una de las obras más valoradas en la historia del anime.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.