‘Ni no Kuni’ se pasa a la imagen real

Tranquilidad, no hay película, ni serie, ni nada parecido sobre Ni no Kuni Wrath of the White Witch, el juego de Level-5 y Studio Ghibli que, además, cuenta con...

Tranquilidad, no hay película, ni serie, ni nada parecido sobre Ni no Kuni Wrath of the White Witch, el juego de Level-5 y Studio Ghibli que, además, cuenta con el talento musical del compositor Joe Hisaishi.

Simplemente, lo que Level-5 nos hace llegar a través del canal de YouTube son dos breves anuncios para televisión donde Mana Ashidavoz de Kokoru en el videojuego—, una niña de carne y hueso, se adentra en el mundo de fantasía de Ni no Kuni. En ellos Level-5 intenta transmitir a padres y niños el mensaje de que este es un título también recomendado para los más pequeños.

El juego, exclusivo para PlayStation 3, ha salido a la venta en Japón el 17 de noviembre de 2011, tanto en edición sencilla como en un pack Ni No Kuni Magical Edition que incluye PlayStation 3 decorada con motivos del videojuego y una copia de Ni no Kuni. En Norteamérica puede disfrutarse a principios de 2012. En Europa, tras adelantar Deculture.es en primicia su registro en la OAMI, Namco Bandai Ibérica confirmaría después su llegada a España y resto de Europa a lo largo del 2012.

A continuación, los dos anuncios:

http://www.youtube.com/watch?v=qFGG6UwYbMI&hd=1

http://www.youtube.com/watch?v=frT9oNkm4rM&hd=1

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.

Ni no Kuni la ira de la Bruja Blanca


Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca, análisis, noticias, vídeos e imágenes del videojuego para PlayStation 3 desarrollado por Level-5 y Ghibli.





“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.