Look Japan: Kiyamachi Dori

Hoy, en Look Japan, nos vamos hasta Kiyamachi Dori, una de las calles más emblemáticas y antiguas de la ciudad japonesa de Kyoto.

Hoy, en una nueva entrega de Look Japan, gracias a la colaboración con Shibuya246.com, nos vamos hasta Kiyamachi Dori, una de las calles más emblemáticas y antiguas de la ciudad japonesa de Kioto, situada entre las calles de Kiyamachi Nijo y Kiyamachi Shichijo. En ella podemos encontrar el río Takase, construido en la era Edo para transportar materiales y otros bienes entre Kioto y Osaka, que en la época del florecimiento de los cerezos reluce aún más que de costumbre, gracias al constraste de colores, que hoy recogemos en este Look Japan.

En torno al río se sitúan numerosos locales que dan algo de vida al lugar, completando la escena y dejándonos un reportaje fotográfico más que admirable para esta semana. Por cierto, la tan utilizada partícula ‘kiya’ es una antigua palabra japonesa que significa casetas de madera, como las utilizadas para guardar leña. ¡Disfrutadlo!

Sakura

Hay muchos puentes de pequeño tamaño que cruzan el río

Un bonito y casual paseo

El sol se deja ver entre los huecos del árbol

Restaurantes de cara al río Takase

El río Takase con la sakura es un gran lugar para tomar fotos

Una de las más conocidas y distintivas calles de la ciudad de Kyoto

Más sakura

El río contrasta muy bien con la sakura

Zona bastante popular para tomar algo junto al río

Edificios modernos conviviendo con la naturaleza

Los árboles parecen estar protegiendo al río, dándole sombra

Contrastes

Amigo de lo ajeno y pillado con las manos en la masa, por eso me echaron de aquí.




  • O son huecos o si no me equivoco los árboles no tienen huevos ò.Ó <?
    Tenía unos huevos grandes como ramas una sakura, dice el refrán japonés.

    • Los pájaros desaprueban tu comentario xD btw, ya está corregido.

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.