Entrevista a Luis NCT, autor de ‘Sleepers’

Realizamos una entrevista a LuisNCT, autor de Sleepers, una de las recientes novedades de la Línea Gaijin.

Desde que se conoció que la tienda Futurama (tienda clásica de cómics de la ciudad de Valencia donde las haya) albergaría una presentación del último cómic de EDT bajo el nombre de la Línea Gaijin, Sleepers, sentí unas ganas terribles de asistir. Y es que siempre que puedo me gusta ver en directo a gente que ha publicado de manera profesional.

Así que, armado con una batería de preguntas para el autor, Luis NCT y con mucha curiosidad por conocer más sobre él y curiosidades sobre su obra, me acerqué a la tienda.

Al principio no hubo mucha gente, pero poco a poco la cosa se fue animando hasta formarse una considerable cola de gente que quería que Luis les firmase sus ejemplares. Chapó por el autor en este aspecto, ya que los dibujos estaban realmente currados y cada uno era diferente. Los dependientes de la tienda, tan simpáticos como acostumbran a ser, sacaron bebidas y algunas patatas para que la espera se hiciera más amena. Luis estaba en una mesa al fondo, y tras una breve presentación y agradecimiento a los asistentes, comenzó la sesión de firmas.

En general todo marchó muy bigente amable, simpática y que sabe mucho de manga. Menuda buena charla me pegué con un tipo genial que conocí en la cola. Eso sí, yo ya había concertado una cita con Luis, así que nos reunimos un rato antes de la firma para hacerle esta entrevista que ahora mismo te encuentras leyendo.

Hola, Luis, un auténtico placer. Para empezar, ¿qué nos podrías contar sobre ti?

Pues nací aquí en Valencia. Llevo leyendo cómic desde pequeño, y de hecho ésta es la tienda en la que llevamos comprando cómic desde entonces, tanto mis padres como yo. Estudié Bellas Artes por vocación, al igual que mis padres. Y siempre quise hacer cómic. Cuando iba al instituto autoeditaba con colegas, pero dejé de hacerlo cuando entré en Bellas Artes, y me centré más en la ilustración.

¿Recuerdas tus primeras obras?

Tenía un fanzine con un colega, y dibujábamos a medias. Nos poníamos de acuerdo, y decidíamos que personajes dibujaba cada uno. Luego uno dibujaba los fondos.  No recuerdo el título, pero era de fantasía medieval. Hicimos un par de números. También algún especial de Star Wars para FLAsCinDER, cosas así.

¿Estudiaste Bellas Artes con la única intención de realizar cómic?

No, a mí me gusta todo lo relacionado con el arte. Lo que pasa es que yo tenía claro que yo quería dedicarme personalmente al cómic y a la ilustración. Pero pintar, por ejemplo, no lo tenía pensado hacer, y una vez que entré allí sí que me gustó mucho. Y si en un futuro pudiera, dejaría de hacer otras cosas para dedicarme a pintar. Pero eso requiere mucha dedicación. Pero lo que más me ha atraído siempre ha sido el cómic. Se me ocurrían cosas “Eh, que tal si…” o “Ésto es tal...” Pero  siempre se me ocurrían sagas a lo ‘Akira‘ y claro, no puede uno plantearse hacer una cosa de mil páginas.

¿Y ya tienes en mente alguna nueva idea?

Sí, tengo ya varias posibles continuaciones para Sleepers, un proyecto de cómic de ciencia ficción -aunque no te digo más porque hasta que no me ponga no tiene mucho sentido- y voy a presentarme también al concurso de novela gráfica del FNAC con otra cosa totalmente distinta. Mi idea ahora es hacer la obra para el concurso, y salga bien o no, editarla y al mismo tiempo ir preparando un proyecto con Hernán Migoya al guión.

¿Y sobre Sleepers qué nos podrías contar? ¿nos podrías resumir un poco tu obra?

Pues, a ver, yo te puedo hablar de la forma, pero lo que es el contenido no tengo nada más que decir que lo que está en el libro. Quien quiera saber algo sobre Sleepers que se lea el libro. Si no, es como cuando alguien hace un cuadro blanco sobre blanco y pone un súper título y te lo explica. No, la obra se tiene que explicar sola. Entonces Sleepers precisamente es una obra narrativa, se explica sola.

¿Y cómo se te ocurrió el argumento de Sleepers?

En un principio hice un cómic de 25 páginas, una especie de fábula cerrada que presente al concurso de cómic de Kodansha, hace un par de años, y ese proyecto fue el que luego le presenté yo a Glénat, ahora EDT. El germen de la idea, ya te digo, fue muy rápido. Esas 25 paginas las planifiqué y realicé en apenas dos semanas.

Entonces lo tenías todo claro desde el principio.

Hasta esas 25 páginas sí. Luego para pasarlo a tomo fue como empezar de cero. Pero con el peso de tener que utilizar lo que ya había. Unos personajes, una situación… tenía que ceñirme a eso.

¿Dibujas a mano?

En el ordenador con la Wacom. Uso el Painter. Algunas viñetas están hechas a pincel y papel.

¿Cómo fuiste moldeando los personajes?

Los tenía muy bien definidos desde el principio, me lo planteé todo como una película.

Ahora un tema algo delicado. En la red se ha divagado mucho sobre si Sleepers  no es un manga.

Perfecto. Estoy totalmente de acuerdo. De hecho, te voy a decir una cosa. Manga es solo lo que se publica en Japón, o lo que hace un japonés para otro mercado. Antes, cuando empezó, la gente aquí leía cómic, y también manga. Entonces de un tiempo a esta parte, ha sido como una etiqueta exclusivista. Gente que dice solo leer manga. Como si alguien dijera “Eh, yo solo leo cómics de superhéroes“. Y no creo que hoy en día haya nadie con dos dedos de frente que haga eso.

El manga es una etiqueta comercial, que aquí la explotan creando la Línea Gaijin. Una Línea Gaijin donde la directora, en un principio, no me quería dentro. Todo eso no son decisiones mías, sino editoriales.

La de Studio Kôsen.

Aurora, sí.

¿Y por qué no catalogarla como cómic simplemente?

Eso pregúntalo a los editores, no a mí. De hecho me estuvieron dándo largas unos meses, porque tenían dudas sobre bajo qué sello (Gaijin o Novela Gráfica) se iba a editar Sleepers. No entro ahí.

¿Entonces tu relación con los demás autores gaijin es mala?

No, no es mala. Simplemente no nos conocemos en persona.

¿Y cómo lograste publicar?

Yo me presenté en el Salón del Cómic de Barcelona. Fui a la zona de entrevistas aunque no tenía cita para Glénat, pero si para las editoriales extranjeras, y gracias a que un colega de aquí de Valencia no pudo ir, me hicieron un hueco. Hablé con unos diseñadores de la editorial y pude enseñar mis trabajos, que les gustaron mucho. Me dijeron que les diera el dossier que llevaba, lo mostraron a Navarro o quien fuera, y le dieron luz verde. A las dos semanas ya me mandaron el contrato y lo firmé.

Y ahora que la editorial apuesta fuerte por el iberomanga, y tras lo ocurrido con Shueisha… ¿Crees que una editorial puede sustentarse de eso?

No sé si se puede sustentar o no, pero que desde luego si a EDT no le va bien con el manga español, muchos autores de aquí van a desaparecer. No sé si lo de Shueisha les afectará muy negativamente, pero si es así la cosa va a estar jodida para los autores. Pero ya no solo manga, los que quieran hacer otro tipo de cómic también.

¿Crees que hay más nivel en la Linea Gaijin que en lo que publica anualmente Norma en forma de concurso?

No conozco tanto esas obras como para hablar de ellas, pero no, yo no te puedo decir si es mejor o peor. Mi apreciación personal no va por esos derroteros, no me gusta mucho ese tipo de cómic. Prefiero no decir nada.

¿Y sobre el tema de OrangOn! qué opinas?

Me parece perfecto. Si a un autor le joroban y todos se unen, a mí esas cosas me parece bien. Si una editorial no cumple, me parece bien que los autores hagan algo al respecto. Es una profesión muy difícil y con poca legislación. Y realmente los precios que se pagan suelen ser… muchas cosas malas.

¿Y si aquí hubiera un modelo como en Japón, con un capítulo semanal?

Estaría muy chulo. Ojalá alguien se atreviera a hacerlo.

Como la B’s Log.

No la conozco.

Era una revista al estilo japonés mensual, pero con un precio algo elevado.

Es que claro, en Japón hacen tiradas muy grandes. Si aquí se hiciera con una buena distribución creo que podría funcionar. Desde luego autores no faltarían. Muchos de los lectores serían también autores, y ver que sale algo así motiva mucho, ver que puedes trabajar ahí.

¿Cómo definirias tu estilo de dibujo?

No sé. Es que en estilos de dibujo… excepto cuando son muy marcados intento no crear barreras.

Tiene un aire a Scott Pilgrim.

¡Es que Scott Pilgrim es cojonudo!

Sí, pero es todo más cartoon, más blandito. Así como dentro de la Línea Gaijin sí que hay mucha gente que intenta imitar estilos que ya existen, y es que el manga se ve como una cosa muy específica. De ahí que la RAE haya dicho manga es esto, esto y esto. De ahí que muchos autores imiten, para no salirse. Sin embargo, a los autores franceses… no puedes catalogarlos tanto.

¿Y qué opinas de los webcómics?

Me gustan. Tenía hace tiempo un proyecto, pero soy demasiado vago para llevarla a cabo. Pero si puedo, la haré.

Pero por ejemplo, una persona hace un webcómic que se lea de derecha a izquierda.  ¿Lo consideras manga? 

Si eres un español en Japón es manga. Si eres un japonés con un rollo manga en otro país, es manga. Pero un tío de Albacete que vive en Madrid y dice que hace manga, pues no. Imitas a los japoneses, pero no lo haces.

¿Te parece caro el precio del manga aquí?

No. De hecho, es mucho más barato de lo que pueda ser otro tipo de cómic.

Muchos piensan que la vida del dibujante es como la pintan en Bakuman. ¿Cómo lo ves?

No sé. Conozco a gente que tiene sus épocas de encerrarse a dibujar mucho, y otras que viajan, se lo pasan bien descansando, depende de cada uno. Yo no lo puedo mezclar. Me paso meses dibujando o no lo puedo sacar adelante.

Y ya para acabar, la pregunta tópico. ¿Qué le recomiendas a las personas que quieran ser profesionales?

Que dibujen mucho, y empiecen a darle la brasa a los editores cuanto antes.

Entrevista realizada el 5/10/12 en la librería Futurama de Valencia. Gracias a Luis por prestarnos un ratito de su tiempo.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.