Crónica del X Salón del Manga de Valencia – Japan Weekend

Analizamos lo ocurrido en la décima edición del Salón del Manga de Valencia, también conocido como Japan Weekend, que ha traído gran cantidad de visitantes.

La décima edición del Salón del Manga de Valencia ha traído una enorme cantidad de visitantes, que, junto al mayor número de stands que en ediciones anteriores, ha provocado que el frío pre-invernal desaparezca con tanto roce y tan poco espacio para que corra el aire. Como es habitual, las actividades se han dividido entre actuaciones en un escenario principal, exhibiciones en otro escenario más pequeño, proyecciones, talleres y concursos por doquier.

La joven Haru-chan y el cantante de Esprit D’Air y Mizu, Yoshisuke Suga, han tomado el protagonismo durante la mañana del sábado en el escenario principal, dando un concierto de más de tres horas en el que no han faltado temas míticos de algunos openings de anime, así como temas propios compuestos por el propio Yoshisuke. Además,  también tuvo lugar una exhibición de laido durante gran parte de la mañana.

Hacia el medio día dieron inicio los concursos de dance y cosplay, cargados de participantes muy competitivos y con ganas de darlo todo. Las ganadoras del premio grupal de dance fueron unas chicas llamadas Black Velvet, que participaron con un mix entre el que destacaban Follow Me de las 2ne1 y Sixth Scene de las Brown Eyed Girls, mientras que el premio individual se lo llevó Hana con el Ice Cream de Hyuna, entre otros temas. Cabe decir también que los chicos de D2Soul obtuvieron una mención especial por la enorme calidad de su puesta en escena, pero desgraciadamente no se llevaron el premio.

También se realizaron proyecciones de cortos de terror realizados por directores valencianos. Una iniciativa muy interesante que puede ayudar a los aficionados al tema a exponer sus proyectos o conocer otros directores con los que compartir consejos e ideas. Llagas, Reclutas o El último suspiro eran algunos de los títulos que pudimos disfrutar. Mientras tanto, en la zona reservada para AsianClub se proyectaban numerosos videoclips y conciertos de artistas asiáticos. Fue impresionante el ambiente que se respiraba durante la proyección del vídeo conmemorativo por la muerte de Hide, el antiguo guitarrista de X-Japan. Algunos fans llegaron incluso a llorar a lágrima viva. Algo realmente emotivo.

Por último, no faltaron en ningún momento los videojuegos y las distintas actividades lúdicas que suelen organizar las asociaciones no comerciales, como juegos, trivias, concursos amenos y demás. Tampoco podían faltar las sesiones de firmas y guasa con los chicos de Studio Kat y Jesulink, autores del cartel de esta edición del salón.

Pero quizás lo que más destaca del salón es la ausencia prácticamente total de recordatorios o iniciativas por las victimas de los terremotos acaecidos en Japón el año anterior y vistas en otras ediciones de Japan Weekend. ¿Tanto tiempo ha pasado para que se le considere agua pasada?