Análisis: ‘Fuel Overdose’

Analizamos Fuel Overdose en su versión para el PSN de PlayStation 3, un videojuego independiente de carreras y acción la mar de gamberro y carismático.

Fuel Overdose, videojuego indie desarrollado por i-Friqiya (estudio formado por cuatro miembros procedentes de Japón y Europa), ha tardado más de dos años en realizarse, pero por fin está a la venta en la PlayStation Store europea de PlayStation 3 desde el 21 de diciembre de 2012, estando además prevista su salida para PC en un futuro próximo. El título rinde tributo a los juegos de conducción y acción con perspectiva isométrica que relucieron durante la época de los 90 en recreativas y consolas domésticas. Títulos como Rock n’ Roll Racing eran la alternativa a Mario Kart, con carreras muy 0competitivas y de lo más gamberras. Pero Fuel Overdose no solo busca el tributo y recuperar la esencia de estos juegos, sino que además pretende renovar la fórmula y adaptarla a los tiempos que corren hoy en día. ¿Lo habrán logrado?



Cuando el apocalipsis llama dos veces

La premisa que nos ofrece Fuel Overdose no podría tener mejor pinta. Un mundo que se ve asolado por una enfermedad pandémica llamada Lilith, una vacuna que se convertirá en la perdición de la humanidad y un meteorito que provocará cambios drásticos sobre el planeta, condenando así a los supervivientes a vivir en un mundo reinado por el caos.

La vida de los humanos depende ahora de la vacuna, una vacuna que escasea y que ha caído en manos del Consortium, la organización más poderosa de la Tierra. Esta organiza salvajes carreras a muerte para aquellos que deseen tan ansiado remedio. Ocho pilotos procedentes de varias partes del mundo se sumarán así a este desafío para alzarse con la victoria. Estos son Rosa, de Latinoamérica, Hayden, de Norteamérica, Lene, de Rusia, Ryuhei, de Japón, Odessa, de Rusia, A. J., sin patria, Noa, de África Central, y el misterioso Hermod.

Los tres pilares de Fuel Overdose

Fuel Overdose reúne en un solo juego las mecánicas de distintos géneros que se agrupan en tres pilares principales: Conducción, acción y estrategia. Las dos primeras las iremos aprendiendo y puliendo en el modo offline, mientras que la última cobrará especial importancia en el modo online. El juego no está pensado para ser un juego de carreras más. No solo basta con la habilidad al volante, sino que hay que tener astucia y, en especial, picardía. Hay que saber fastidiar al prójimo, y aprovechar cualquier situación para tomar la delantera y llegar el primero a la meta.

En el campo de la conducción no solo nos será útil la pericia a la hora de tomar las curvas, también deberemos dominar las técnicas del derrapado y los trompos para no quedarnos atrás cuando un choque o enemigo haga que el coche se de la vuelta, así como poder atacar por sorpresa al enemigo mientras giramos sin perder el control del coche.

Hablando de coches, en Fuel Overdose comenzaremos con dos vehículos bastante normalillos, pero conforme avancemos en los modos de juego offline y adquiramos dinero podremos comprar otros más. No solo eso, sino que podremos además mejorar varias de sus piezas que determinarán el nivel de velocidad, agarre, derrape, aceleración y durabilidad de cada vehículo. Es importante destacar que cada uno se maneja de manera distinta, nunca hay dos iguales, y todos poseen sus fortalezas y debilidades frente al terreno y los vehículos enemigos. El peso y la longitud también son decisivos a la hora de hacer frente a embistes, ataques de misiles y otras amenazas que nos aguardan en la pista.

A diferencia de otros juegos como Death Rally, donde las armas se encuentran repartidas por el escenario, en Fuel Overdose deberemos pasar antes de cada carrera de campeonato por la tienda. Será allí donde deberemos comprar la munición para nuestro coche: balas de metralleta, misiles, minas…. así como otros accesorios que también nos serán de utilidad, como garfios (que pueden usarse tanto para perjudicar al enemigo, ya sea electrocutándolo o agarrándonos a ellos para coger un turbo, como para coger determinadas curvas acompañados de un acelerón extra) y detonadores remotos (que sirven para hacer explotar bombas colocadas estrategicamente a lo largo del circuito). Por último, se nos permitirá pujar por el Race Danger, una habilidad de un solo uso otorgada al máximo pujador y que provoca la caída de un desastre climático sobre los enemigos.

Pero esto no es todo lo que Fuel Overdose tiene para ofrecernos en cuanto a acción. Como si de un fighting game se tratara, el videojuego incorpora una barra de berserk dividida en tres partes que se va rellenando conforme uno recibe golpes y puede ser usada, bien de manera ofensiva, bien de manera defensiva. Cada personaje tiene un total de tres ataques únicos: dos Super Attack, que consumen una de las tres porciones de la barra de berserk, y un Ultra Attack, que consume las tres porciones de la barra. La carga de esta barra podrá servirnos además para crear un campo magnético a nuestro alrededor a modo de escudo que irá consumiendo dicha carga, proceso que se acelera si recibimos un impacto mientras tenemos activada la protección. Además de estos ataques, cada personaje cuenta con una habilidad, también única, que puede ser utilizada sin penalización alguna, por ejemplo Rosa puede realizar un salto para esquivar minas y Noa puede aprovechar los turbos para prolongar su duración.

Como podéis ver, el juego viene bien completito. Al principio puede costar más o menos adaptarse, depende a lo que se haya jugado anteriormente a juegos de este género, pero cuando uno logra ir dominando las distintas características de Fuel Overdose es cuando comienza a apreciarlo de verdad y a sacarle provecho. Es un juego que requiere de nuestra habilidad, nuestra intuición y nuestra astucia. Quizás el único punto que pueda achacársele a los chicos de i-Friqiya es la IA enemiga. Si bien contamos con tres modos de dificultad (principiante, intermedio y pro), los enemigos siguen una ruta predefinida que, una vez memorizada, los hace bastante previsibles. Por suerte, contamos con un modo online que os detallo más adelante que además es la esencia del juego.

Variedad en modos de juego

Fuel Overdose cuenta con una generosa variedad de modos de juego, además de poseer textos en español, algo sorprendente teniendo en cuenta que tan solo hay cuatro personas detrás del desarrollo del videojuego. Tenemos el modo tutorial, que nos irá allanando el terreno sobre la mecánica de juego, el modo carrera libre, campeonatos, un modo historia poco frecuente en este tipo de juegos, desafíos, multijugador online y la sección de ayuda, que contiene consejos y oculta elementos de la historia de Fuel Overdose que habrá que ir desbloqueando.

El modo carrera libre permite escoger de entre los circuitos desbloqueados. Es un modo que vendrá bien para los primeros minutos de juego, para ir probando coches, personajes e irse familiarizando con el juego y las pistas.

El modo campeonato nos permitirá librar los cuatro grandes campeonatos de Fuel Overdose, cada uno compuesto por cinco pistas. Conforme los vayamos completando iremos desbloqueando pistas que podremos seleccionar en otros modos de juego, también desbloquearemos algunos coches ocultos y, en especial, acumularemos dinero que podremos invertir en adquirir nuevos modelos de vehículos y en sus mejoras.

En total hay unas 20 pistas o circuitos repartidos en cinco zonas del mundo: El Cairo, Nueva York, Kioto, Las Vegas y Praga. Cada zona alberga cuatro circuitos, los cuales siempre llegan a compartir parte del trazado, con otras partes totalmente distintas.

El modo historia nos irá mostrando, a modo de diálogos basados en texto (al más puro estilo BlazBlue), los motivos que empujaron a cada uno de los personajes a formar parte de las carreras de Fuel Overdose, todo ello intercalado entre carreras y desafíos contra otros corredores. Fue uno de los primeros modos que probé, ya que la historia presentada era de lo más jugosa, pero me llevé una decepción al ver cómo los diálogos presentados en este modo son simples, superficiales y no sacan provecho de la historia, personalidad y los magníficos diseños que Hideyuki Saito ha realizado para los personajes. Ver a Odessa, una sanguinaria máquina de matar, comportarse en todo momento como una quinceañera que no sabe si fiarse de unos o de otros es desaprovechar ideas muy grandes y muy buenas. No obstante hay otras historias más simpáticas, aunque seguimos sin nada de interés. Al final lo que realmente interesa de esta sección es la información que se irá desbloqueando sobre cada uno de los protagonistas en la sección de ayuda, donde se nos cuenta todo de mejor manera.

El modo multijugador es la esencia del juego, y donde se desata el aspecto táctico del mismo. Los modos offline, además de mantenernos entretenidos, están pensados para entrenar al jugador y que se vaya haciendo al sistema de juego de Fuel Overdose, que en principio parece complicado pero cuando se le coge el truco es todo coser y cantar. No he tenido la oportunidad de jugar en este modo contra muchas personas ya que he probado la versión comercial antes de que esta saliese a la venta, pero sí que he podido exprimirla junto a los desarrolladores del videojuego y algunos periodistas y bloggers de otros medios internacionales.

En este modo podremos, bien crear una sala, donde tenemos varias opciones de configuración a nuestra disposición, bien probar a unirnos a aquellas salas que estén a la espera de más jugadores hasta formar un máximo de ocho. No nos podremos unir a aquellas partidas que ya estén en marcha, ni siquiera como espectadores a la espera de coger el volante en la siguiente carrera, un detalle que, de haberse implementado, habría sido muy positivo, y que sin él hace que el multijugador se antoje algo rudimentario.

Como bien decía, el modo multijugador es la chispa y la esencia del juego, donde demostraremos todo nuestro potencial. Esto es algo que bien sabréis los amantes de los juegos de karts estilo Mario Kart o Sonic & All-Stars Racing Transformed. Tener al lado a un rival humano nos permitirá sacarnos de la manga esas tácticas rastreras que con la IA del modo offline no podemos aprovechar, y los piques durante la carrera son más intensos. El uso de armas originales como el garfio, de utilidad múltiple, le dan además un toque de aire fresco al juego. Parece poca cosa, pero no hay nada más satisfactorio que agarrar con el garfio a un rival que te acaba de adelantar y aprovechar para lanzarlo hacia atrás mientras coges un pequeño turbo y le sueltas un socarrón “nos vemos en la meta”. Claro que no hay que descuidarse, ya que la venganza en este juego se sirve en plato frío, y las minas que alguien vaya dejando por el camino bien podrá provocar que vuelvan a darnos caza los pilotos a la cola.

Si bien en el modo offline uno solo piensa en coger la delantera y disparar a todo lo que se cruce en el camino, el modo online requiere más coco. La cantidad de dinero que iremos recibiendo será más limitada, principalmente porque jugamos contra humanos y, por tanto, los bonos serán menores al estar la cosa más igualada. Con esta pasta deberemos pensar bien qué estrategia seguir: ¿Me haré de minas, o mejor de metralleta y misiles? ¿Qué tal si me hago con un extra de detonadores remotos? ¿Me pongo garfios de más o mejor busco algo en general equilibrado? Estas serán preguntas que nos circulen por la cabeza a la hora de llevar a cabo una partida online. Los contrincantes siguen cada uno su estrategia y saber elegir siempre será la clave para alzarse con la victoria. Carecer de garfios, por muy “accesorio” y poco arma que parezca, podría traducirse en una derrota, algo que he podido experimentar jugando contra Skander, uno de los desarrolladores del videojuego: en una de nuestras carreras más reñidas al final logró adelantarme en la última curva, cerca de la meta, y no tenía garfios para hacerle alguna trastada, por lo que finalmente quedé en segundo puesto.

Para terminar con el online, me habría gustado ver un sistema de votación de circuitos y no dejarlo todo en manos del anfitrión, ya que no todos los vehículos están hechos para todos los circuitos.

El modo de desafíos será otro de los que sirvan como entrenamiento para pulir habilidades, premiándonos también con algo de pasta con cada desafío superado. Dentro de este modo hay varias categorías: desde pruebas de conducción, pasando por carreras de supervivencia donde todos excepto tú tienen armas, y hasta contrarrelojes, misiones de aniquilación y demás. En principio los desafíos se antojan algo complicados, pero conforme se adquieren coches más veloces y resistentes al final todo se hace sin apenas pestañear, por lo que es cuestión de tiempo el ir completándolo todo.

Apartado gráfico, sonoro y controles

Fuel Overdose no tiene grandes pretensiones en el apartado gráfico. Tanto escenarios como vehículos logran acompañar la estética de los increíbles diseños de personajes realizados por Hideyuki Saito, colocándose entre lo realista y lo animado. La cámara, que girará según el tramo de circuito que estemos recorriendo, en principio puede resultar molesta, sin llegar a la línea de lo preocupante, aunque bien es cierto que uno se acaba por acostumbrar. No es mala, eso sí, pero ahí queda que algunos tarden en acostumbrarse.

La música es de lo más cañera, si bien no tenemos el Paranoid de Black Sabbath que aparecía a ritmo de 16 bit en Rock n’ Roll Racing, tenemos temas musicales que acompañan perfectamente a la temática de Fuel Overdose, algunos más rockeros y metaleros, otros más electrónicos. Desde i-Friqiya han estado acertados en el apartado sonoro, ya que el que no desee escuchar la banda sonora que acompaña al juego siempre podrá cargar su propia música. Basta con tenerla almacenada en la PlayStation 3 y seleccionar la opción correspondiente en el menú de Opciones, un menú que también nos permitirá escoger entre varias configuraciones de controles, algunas más propias de las consolas de hoy en día, otras ideadas para los más clasicotes que prefieren acelerar con la “Equis” a hacerlo con el boton “R2” del DualShock 3.

Y hablando de controles, Fuel Overdose cuenta con controles muy precisos y con muy buenas físicas de vehículos. Hay que tener en cuenta los cánones del género de la conducción y la acción, los cuales han sido seguidos y optimizados por i-Friqiya. No os esperéis un manejo arcade como en Mario Kart, ni tampoco uno realista como en Gran Turismo. Eso sí, como ya he comentado anteriormente, cada vehículo en Fuel Overdose se maneja de manera distinta, ofreciendo a su vez estrategias distintas al jugador.

Glitches

No quiero terminar el análisis sin anotar unos pequeños fallos que he apreciado en el juego. Forzando el vehículo a realizar determinadas acciones se pueden encontrar varios glitches, como provocar cambios en los colores de la pantalla. Son cosas muy puntuales que han de forzarse, por lo que si uno juega de manera normal su partida no debería verse afectada. En el modo online también existen problemas a la hora de enviar invitaciones a amigos. He avisado a los desarrolladores de estos problemas y ya están trabajando en ello, prometiendo para el mes de enero un parche que solucione todo esto. El problema del online no debería afectar a la hora de buscar partidas normales, y si se cambia el idioma de la consola al inglés u otra lengua europea el problema desaparece. Como ya he comentado, es algo puntual que pronto se solucionará, por lo que no es algo que afecte de manera contundente a la valoración del juego, menos teniendo en cuenta que han sido cuatro personas las que han estado trabajando en él. Os aseguro, sin conservantes ni colorantes, que he disfrutado las más de 20 horas de juego sin tener ningún problema realmente serio.

Gran sorpresa digital para cerrar el año

Fuel Overdose ha sido para mí, como fan de este tipo de juegos, una grata e increíble sorpresa. Desde que el equipo de desarrollo contactó personalmente con Deculture.es para dar a conocer el juego me ha dado muy buenas vibraciones. Si bien no es un juego perfecto, ya que al fin y al cabo ninguno lo es objetivamente, se nota que en i-Friqiya son conocedores del género, pues han sabido coger la fórmula clásica y, sin despegarse de ella, han logrado darle un giro de tuerca que ha añadido nuevas opciones en cuanto a jugabilidad y modos de juego que se adaptan a los cánones de hoy en día.

Puede que al principio pueda resultar algo caótico, complicado, pero el juego está elaborado perfectamente para que, completando cada uno de los modos de juego disponibles, el jugador sea capaz de ir adquiriendo experiencia. Una vez aprendidas todas las técnicas, trucos, habilidades y artimañas, es cuando uno comienza a comprender la profundidad a nivel jugable de Fuel Overdose, algo que desde luego se intensifica con creces en el modo online.

Se han echado a perder muy buenas ideas, como el modo historia, que ha quedado en un “quiero y no puedo”, una lástima viendo el gran carisma que emana de las ilustraciones de los personajes, pero también se han hecho de manera magnífica muchas otras. De lo más divertido y adictivo que uno puede encontrar entre los exclusivos de PSN.

Fuel Overdose

PSN (PlayStation 3) / Pronto en PC

Publica: i-Friqiya

Desarrolla: i-Friqiya

Género: conducción, acción

Fecha: 21/12/2012

PVP: 11,99€

PEGI: 12

Web oficial

Lo bueno:
– Que sea tan completo y que ofrezca tantas opciones viendo que tan solo cuatro personas están detrás de su desarrollo.

– Profundo sistema de juego que nos hará pensarnos las estrategias a tomar en el modo online. ¡Porque hay online!

– El carisma de los personajes, que posean habilidades a lo fighting game.

Lo malo:
– El modo historia, pese a ser muy buena idea, está muy desaprovechado. Podría haber ganado enteros si los diálogos se hubieran trabajado más.

– No poder unirse a partidas online con otros jugadores ya en la pista, es necesario buscar (o crear) salas y esperar a que se unan adversarios.

– La cámara puede resultar en principio incómoda, aunque uno se termina por acostumbrar.


NOTA: 7,9 / 10

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.

Fuel Overdose


Videojuego Fuel Overdose de carreras, acción y estrategia con estética anime para PlayStation 3 —PSN/SEN— y PC.





  • WarWolf85

    Amigo chibisake me has picado con el juego de marras así que tendré que echarle un ojo.

    Buen análisis !!

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.