Análisis: ‘Paper Mario: Sticker Star’

Las pegatinas toman relieve

Mario vuelve por Navidad el próximo 7 de diciembre en su versión de “papel” más tridimensional que se haya visto nunca. Paper Mario: Sticker Star supone el primer capítulo de la saga Paper Mario para Nintendo 3DS, tanto en formato físico como en digital a través de la Nintendo eShop. Esta aventura deja a un lado los cambios que aparecieron en Wii para volver a los orígenes con los combates por turnos, pero sustituyendo el sistema de experiencia y niveles por Pegatinas.

Historia

Es el día de la fiesta anual de la pegatina en Villatina y el molesto Bowser ha vuelto a hacer de las suyas: ha logrado que el Cometa Pegatina explote y las seis pegatinas reales se han desperdigado por el mundo. Y cómo no, ya que estaba, también ha secuestrado a la Princesa Peach.

Mario y su “inseparableTina viajarán por los seis mundos que componen el juego, cruzando mar y aire, desde las praderas más verdes hasta los páramos más desérticos, por montañas llenas de nieve y volcanes a punto de entrar en erupción… y bueno, de todo un poco.

Porque algunos niveles pueden parecer calcados, pero hay un mayor número de ellos que destilan originalidad por todos sus poros. Están los típicos plataformeros de toda la vida, pero también algunos tan chocantes como… Un concurso de la tele.

Porque más que la historia, el denominador común de este Paper Mario es el gran sentido del humor que posee. Y es que no te vas a encontrar con ninguna situación que no suene a coña.

Gráficos y Sonido

Quizás el apartado gráfico sea el único al que no se le pueda reprochar nada. El entorno de cartón y papel, con los personajes totalmente planos, mezclado con un efecto 3D de matrícula, hacen que lo que ves en la pantalla se sienta como un diorama en una caja de zapatos. Bien es cierto que hay alguna leve bajada en la tasa de frames cuando luchas contra cierto enemigo de tamaño inmenso, pero nada que haga sombra al gran trabajo realizado.

Las texturas lucen perfectamente y las animaciones son fluidas, dando mucha vida a los personajes. Algún diseño de los personajes no está tan bien optimizado ya que se pixela al agrandarse, pero en menor medida.

La Banda Sonora Original es simplemente genial. Compuesta por clásicos y nuevos sonidos que se asemejan a la música jazz, mantiene el tipo en todo momento y no desentona ni una sola vez.

Sistema de Juego

Pegatinas… lo son todo en este juego.

Tras un comienzo a modo de tutorial, aprenderás que todo es bastante sencillo. Por los niveles podrás saltar, dar con el mazo de madera y despegar pegatinas para ir llenando el álbum. También podrás decidir si atacar o no a los enemigos, ya que los podrás ver en todo momento… salvo lo que te ataquen a traición.

El sistema de combate es por turnos, y bastante simple: coges una pegatina y la usas contra tu oponente. Puedes aumentar las pegatinas a usar en cada turno gastándote dinero en una tragaperras, también hacer más daño si pulsas el botón de ataque en un momento concreto, y claro, puedes salir escaldado.

Al no haber experiencia ni subida de nivel para Mario (sólo podrás subir el número de páginas del álbum y los puntos de vida), en cada combate todo depende de la pegatina que uses, porque no te va a servir realizar un salto simple contra un enemigo que tenga pinchos, o un martillazo contra uno que vuele.

Pero tranquilo, que hay todo tipo de pegatinas… hasta 150, desde un caparazón normal o la cola de tanooki, hasta las pegatinas de “cosas”, tales como un par de tijeras, una aspiradora, una guitarra eléctrica… incluso una cabra.

Los enemigos finales están bastante inflados y requerirán de ciertas pegatinas de “cosas” para vencerlos… o eso, o mucha perseverancia.

Pero no todo es liarse a mamporros, ya que los puzzles van a ser de lo más normales, y aquí es donde entra la habilidad de “papelizar”. Consiste en convertir lo que estás viendo en un plano del que puede quitar y poner cosas, y aunque resulta de lo más original, su uso no es tan libre como nos gustaría.

Lo más normal es encontrarte un espacio vacío que requiere de un trozo de papel que nos encontraremos más adelante, o de colocar una pegatina de “cosa” para que se produzca cierta acción. Pero es algo bastante cerrado, ya que, por ejemplo, puedes tirar unos árboles en forma de bolos, con una bola de bolos, o cortar una cuerda con unas tijeras… pero no puedes derretir la nieve con una linterna, necesitas un horno.

Lo malo es que a veces ves un hueco, de un determinado tamaño, y no tienes ni la menor idea de que pegatina hay que poner. Aquí es donde reside la mayor contra de todo el videojuego… porque algunas pegatinas muy necesarias se te pueden haber pasado completamente, y no es de gusto de nadie, tener que volver nivel por nivel para encontrarla.

Además, hay muchas pegatinas de “cosa” que sólo sirven para hacer la gracia en su ataque, pero que luego no tienen ningún otro valor, salvo el coleccionismo. Algo que choca ya que hay un elevadísimo número de pegatinas de este estilo, y si las gastas una vez, el recuperarlas te cuesta un ojo de la cara.

El dinero es otro de los elementos clave (que estamos en crisis), sobre todo para hacerte con más pegatinas o conseguir más turnos. Pero llegará un momento en el que evitarás los combates, ya que no te reportan apenas monedas y sólo hacen que gastes pegatinas inútilmente.

Sin embargo, pese a todo, es divertido visitar los diversos escenarios, encontrando pegatinas raras, combatiendo enemigos (a cada cual más extraño), papelizando y resolviendo la mayoría de puzles… los que no resulten en un comecocos trascendental.

Duración

Más que notable, ya que la historia principal te durará alrededor de las 15 horas, dependiendo de lo bueno que sea a la hora de resolver puzzles.

Hay 6 mundos en total y aunque puedes empezar por el mundo 3, prácticamente se te obliga a seguir un orden desde el mundo 1, debido a que tiene una curva de dificultad bastante ajustada.

Eso sí, muchos de los niveles tendrás que rejugarlos para encontrar determinados elementos extra que son necesarios para el buen devenir de la historia.

Además, una vez terminado el juego puedes echarle horas y horas con todo el contenido extra que tiene cada mundo, desde cierto personaje bigotudo que se oculta muy bien, hasta completar el museo de pegatinas de la villa, que 150 son muchas.

Conclusión

Paper Mario: Sticker Star es un producto redondo, pero con algún que otro pero. Destaca por un apartado gráfico y un efecto 3D que lo saca todo de la consola de Nintendo, y el sistema de pegatinas puede hacer que adores el juego, pero también que lo aborrezcas. Al principio te hace gracia lo de arrancarlas de las paredes, pero puede llegar un momento clave y por no tener la pegatina de turno, tirarte de los pelos hasta encontrarla.

Quitando esta “pega” (Festival del humor), nos encontramos con un Mario rolero que se hace disfrutar, sobre todo por sus gracias, y que llena el hueco hasta una nueva entrega de la saga Mario & Luigi. Y bueno, siempre puedes intentar completar el museo y conseguir todos los logros una vez hayas terminado la historia principal, por lo que no hay de qué preocuparse por la duración.

8.2
'Paper Mario: Sticker Star'
Lo mejor
  • Gran apartado gráfico y resultón efecto 3D
  • Un sentido del humor que te hará sonreír más de una vez
  • Las pegatinas suponen un gran cambio que puede gustar
Lo peor
  • Quedarte atascado y no tener ni idea de qué hacer es frustrante
  • A veces los combates son de lo más inútil
  • Las pegatinas, pese a que puede ser positivo para unos, quizás eche para atrás a otras personas



  • Nayru Sonne Hikari

    Siempre he seguido la saga de paper mario, para mi los dos priemeros siguen siendo mis favoritos, me gusta que hayan recuperado el sistema por turnos, pero uhm…las pegatinas…no me gusta tener ataques limitados…

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