Concurso: Quién quiere casarse con mi Orochi

Chicas ¿Queréis salami? ¡Pues participad en Quién quiere casarse con mi Orochi!

Si eL OrOcHi Te BaSiLa Tu Te CaYa i Lo AsiMiLaH

Si el Deculture Christmas Parade 2013 os está sabiendo a poco, os tenemos preparado otro concurso de esos que tanto os gustan, con un premio muy especial e irrepetible.

Aprovechando la fama de cierto programa de televisión, buscamos mozas dispuestas a darle amor a nuestro querido redactor Orochi, para ello, hemos preparado el concurso “Quién quiere casarse con mi Orochi“.

¿En qué consiste el concurso? ¡Es muy sencillo! Si eres moza, mayor de 18 años, soltera y con muchas ganas de gozar, ésta es tu oportunidad. Solo tienes que dejar un comentario dejando tu nombre/nick, edad y perfil de Facebook y entrarás en el sorteo de nuestro FABULOSO premio. Lo sentimos por los piratones ansiosos de salami como Chusetto o Darkrad que se morirán de ganas de participar, pero no podrá ser esta vez. Quizás en otra vida.

¿Y en qué consiste el premio?

Un Orochi completo, de 26 años, bien conservado, como el de la foto, para la ganadora, con los siguientes accesorios:

  • Coche propio
  • Colección de mangas
  • Gran colección de juegos de PS3
  • Trabajo indefinido
  • Mucho cariño
  • Epic pal
  • Salami

¡Además incluye una cena romántica a gastos pagados en un restaurante exótico de la provincia de Barcelona!

Aprovechad esta oportunidad que os brindamos desde Deculture para que empecéis el año con buen pie, acompañadas de Orochi. ¡No dudéis en participar! ¡No sabemos hasta cuando lo vamos a tener disponible!

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.