‘One Piece’, provocando rupturas matrimoniales desde 1997

One Piece provoca que la gyaru Tsubasa Masukawa se divorciara de su marido Naoki Umeda porque este era un otaku de la obra de Eiichiro Oda.

One Piece es sin duda el mejor shonen de peleas de la actualidad. Las ideas frescas de Eiichiro Oda, sumadas a las continuas campañas de marketing de Shueisha provoca que cada vez sean más los fans de la franquicia. Eso sí, según medios japoneses One Piece es como los Nintendo en materia de parejas, es el demonio.

Que se lo digan sino a la gyaru Tsubasa Masukawa, que se ha visto obligada a divorciarse de su maromo Naoki Umeda por culpa de la obra de Oda, que lo tenía tan absorbido que la pobre chica cogió telarañas en el co…do.

Si bien Masukawa no aportó detalles cuando anunció el divorcio en su blog personal, los rumores surgidos afirman, desde infidelidades por parte de Umeda, hasta la falta de compromiso paterno a la hora de cuidar de los niños. Desde Yahoo! Japan aseguran que, mientras que la modelo era una chica sociable, Umeda era un otaku de One Piece que se pasaba todo el día leyendo. Para que luego digan aquello de “polos opuestos se atraen“.

Ellos aseguran que se llevarán la verdadera razón del divorcio a la tumba, por lo que oficialmente nos queda que, simplemente, no congeniaron. Eso sí, yo si fuera los de Planeta DeAgostini Cómics me andaba con pies de plomo por si las moscas, sobre todo teniendo en cuenta la de divorcios que está provocando todo lo relacionado con Shueisha, que se lo digan sino a Masukawa… y a EDT.

Via: Kotaku

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.