Primeras impresiones: ‘Bakumatsu Gijinden Roman’

Primeras impresiones del nuevo anime que lleva los diseños de Monkey Punch, Bakumatsu Gijinden Roman.

Quizá mis expectativas puestas en Bakumatsu Gijinden Roman eran demasiado altas. Ya sabéis, los diseños de Monkey Punch en un nuevo anime. “Whoa!”. Pero la verdad es que este Lupin III del Bakumatsu te deja bastante frío. Es cierto que tiene ciertos toques de la vieja escuela que cuajan bastante bien con eso que esperaba de la historia Roman, sin embargo, dudo que este estreno de la temporada de invierno 2012/2013 pase a ser algo más que una serie curiosa de ver.

Ojo, si buscas una serie al nivel de Naruto y similares, Bakumatsu Gijinden Roman cumple bastante bien su función. La trama está ahí, están los malos, los buenos, las persecuciones y los mamporros. Incluso me atravería a decir que esto es mucho más divertido que Naruto. Roman, dentro de su particularidad, es muy arquetípico como personaje de anime para un target de edad más bien bajo. Vive con su hermana, que se deja el lomo, mientras él hace de ayudante multiusos en el pueblo. Lo poco que gana se lo gasta apostando. Y claro, ya os podéis imaginar de qué va la cosa cuando llega a casa sin un duro.

Tampoco es que su doble personalidad albergue gran suspicacia, pero alguien tiene que luchar contra los malos. Roman es una especie de Robin Hood, un “no trabajo por dinero” y un “busco hacer sonreír a la gente”; como veis, está todo muy bien pintado. Cuando se tercia, se cambia de ropa y se convierte en una especie de héroe, que ayudado por otras personalidades del pueblo, busca devolver el dinero que los más poderosos han conseguido de los pobres.

Entonces llega su técnica final y todas las monedas vuelan por los aires.

Ese es más o menos el esquema que siguen los capítulos de esta serie, nada nuevo, nada que merezca la pena reseñar en profundidad. Una serie, como decía, enfocada hacia los más pequeños (si bien ya digo que para determinados ratos es un buen sustituto de otras series rutinarias), que destaca principalmente por sus diseños. De hecho, es por lo único que Bakumatsu Gijinden Roman logra brillar un poco, y es que ver a Roman y compañía calzados en los característicos diseños de Monkey Punch, es toda una gozada.

En ocasiones también es cierto que sus personajes consiguen hacerte algo de tilín y conseguir que disfrutes de una historia simple, que no por ello deja de ser divertida.

Por lo demás, la animación es bastante regulera, y como decía al principio, se queda a camino entre una serie actual y una más clásica como la propia Lupin III, con un resultado pasable. Uno de los aspectos que favorecen la vuelta al concepto más clásico es el apartado musical, del que se encarga Hiroshi Takaki, y que logra crear un ambiente totalmente genial. También me gustaría destacar el opening de Yukino, que casa muy bien con la serie.

Así que bueno, si buscas un pasatiempo más con el que engrosar tu lista de cosas pendientes, puede que Bakumatsu Gijinden Roman consiga cumplir su labor, pero más allá de esto, por mi parte, queda relegada a otro estreno del montón de esta temporada.




  • Luffink

    Después de ver los dos primeros, la verdad es que no plantea un excesivo interés, aparte de para pasar el rato. Además, incluso para ser una serie con un doctor que crea zombies, ese traje de superladrón volador que usa en el primer capítulo se me hace demasiado irreal