Reseña: ‘Nameless Gangster’

Nameless Gangster, de Yoon Jong nos acerca a la guerra del crimen organizado de Corea del Sur contra la policía en la piel de dos carismáticos gangsters.

Nameless Gangster (Bumchoiwaui junjaeng), dirigida por Yoon Jong-bin, distribuida en España por Mediatres Estudio y protagonizada por Min-sik Choi y Jung-woo Ha, nos ofrece una visión retrospectiva de unos hechos históricos reales ocurridos en Corea del Sur, como ha sido la guerra contra la corrupción desde los años 80 hasta nuestros días. Lo curioso es que este análisis lo realiza desde la piel de dos carismáticos gangsters, manipulando así los sentimientos del espectador a favor de los criminales, y no de la ley, al igual que hizo Stanley Kubrick con Alex y La Naranja Mecánica. La película ha ganado el premio de la Sección Oficial del Festival de Sitges y ha resultado ser todo un éxito de taquillas en Corea, con más de 32 millones de dólares a sus espaldas.

Así pues, nos situamos en el año 1990, en Pusan, Corea del Sur. El primer ministro ha declarado la guerra al crimen organizado. Ik-Hyun Choi, un influyente gangster, ha sido detenido tras ser acusado de participar en la agresión del director de un hotel, por lo que el fiscal de la zona le interroga de una manera poco ortodoxa. Tras una dura agresión al presunto criminal, volvemos la vista ocho años atrás. Ik-Hyun Choi no era más que un miembro del equipo que se encargaba de revisar todas las mercancías que cruzaban la aduana de Pusan. En esos tiempos la corrupción era habitual, y si se podía llegar a cierto trato con los transportistas que llevaban cargas sospechosas, Choi y el resto no dudaban en aprovecharse. Pero los buenos tiempos se les habían acabado y la ley decidió actuar sobre ellos, provocando que Choi y su familia tuvieran que pagar el pato.

En una de las noches de guardia, Choi se encontró con un par de hombres husmeando entre los containers de la aduana y, tras interceptarlos junto con otro compañero, se encontraron con nada más y nada menos que diez kilos de heroína. El compañero de Choi dijo que un conocido suyo podría encargarse del negocio y así podrían pagar las deudas pendientes. Sorpresa fue la de Choi al encontrarse con que el gangster al que acudían era un miembro lejano de su misma familia, el que parecía ser su apadrinado. Todo fue cuestión de tiempo y alguna que otra borrachera de más para que estos dos personajes juntaran fuerza y mente y así dominar la ciudad entera.

No obstante, podemos ver a lo largo de todo el filme como Choi consigue escabullirse y también salvar a su socio mediante una valiosa colección de contactos que ha estado reuniendo a lo largo de los años. De esta manera, por mayor que haya sido tu fechoría, queda demostrado que la condición de parentesco o amistad con un pez gordo puede salvarte el culo. En Nameless Gangster nadie se salva, fiscales, inspectores, diputados, jefes de policía… Cualquiera que esté al servicio de la ley y la justicia pierde el norte con el olor del dinero. Desde luego, si se hubiera titulado Spanish Gangster, el director habría conseguido que nos enamorásemos de Francisco Camps y los suyos.

En cuanto al aspecto visual, nos encontramos ante una de esas obras de arte coreanas. Una fotografía teñida de oscuro, un ambiente a medio camino entre la Asia tradicional y la occidentalizada y algunos planos fascinantes. Especialmente, un momento de tensión en el que Choi, andando de un lado a otro de la casa recibe una llamada. El teléfono está en otra habitación y él se queda paralizado justo enfrente de la puerta. Un primer plano de Choi a través de esa puerta inunda la pantalla, y poco a poco va alejándose hasta llegar al teléfono, que no ha parado de sonar. Ese es uno de esos momentos en los que se le erizan los pelos a uno. Pero lo que de verdad gusta a los amantes de las películas de gangsters son los coches y las cuadrillas. Uno se siente poderoso al ver como un grupo de 30 o 40 hombres encabezados por los dos protagonistas, con los que tan identificados nos sentimos en ese momento, se dirigen hacia la cámara en busca del objetivo al que tienen que apalizar. Al igual que cuando se desplazan todos ellos en coches homogéneos, con un toque retro y de un color negro que aterra a quién se cruce con ellos. Elegancia y agresividad a partes iguales.

También resulta impactante la forma en la que Jong-bin Yun relata algunas de las escenas. En determinado momento, Choi realiza una de sus llamadas milagrosas para conseguir que le saquen del calabozo. Sin ningún tipo de preámbulo ni de explicación, se muestra a Choi en el teléfono, diciendo “Hola, soy Ik-Hyun Choi”. Acto seguido ya no se escucha el resto de la llamada, sino que vemos como un hombre trajeado baja de un coche, se dirige hacia la fiscalía y habla con el responsable de la detención de Choi. Tras una mínima discusión, volvemos a la cárcel, viendo como Choi sale airoso. Como podemos observar, el dialogo ha sido mínimo y en cambio, los sucesos ocurridos han tenido una transcendencia importantísima en el desarrollo de la trama. Esto nos demuestra que el poder de la imagen puede llegar a ser de gran utilidad narrativa si se sabe usar bien, y desde luego, Jong-bin Yun sabe.

La banda sonora, por lo contrario, no destaca apenas. Algunos temas crean tensión, otros animan la cosa e incluso nos recuerdan ligeramente a la música de la mafia italiana, pero en general ninguno de ellos destaca. En cuanto al doblaje al castellano también escasea bastante, en ocasiones se nota que no está bien sincronizado y la interpretación de las voces es nefasta, cosa que resulta muy molesto frente a la magnifica interpretación de los actores. No obstante, si tenéis la oportunidad de ir al cine a verla (estará disponible a partir del día 18 de este mismo mes), aprovechadla, porque películas así se ven pocas en España.

En definitiva, podemos decir que Nameless Gangster no es una película de gangsters más. El motivo histórico que envuelve esta producción aportan una verdadera inmersión en el mundo de la corrupción que, muy a nuestro pesar, no se trata de una ficción, sino de una realidad mucho más extensa y peligrosa de lo que creemos.

Sobre el director:

Yoon Jong-bin, nacido en Busan en el año 1979, es licenciado en cine por la universidad de Chung-Ang. Con tan solo 33 años ha dirigido ya tres largometrajes de gran repercusión en Corea: The Unforgiven, en el 2005, Beastie Boys en el 2008 y Nameless Gangster: Rules of the Time en 2012.

Nameless Gangster
DVD / Blu-ray Disc

Distribuye: Mediatres Estudio

Director: Yoon Jong-bin

Género: Thriller, Crimen, Gangsters

Fecha: 10/4/2012

PVP:

Web oficial

Lo bueno:

– Ambientación muy lograda.

– Una increíble identificación con los personajes.

– Fotografía y puesta en escena dignas del mejor cine coreano.

Lo malo:

– Banda sonora floja.

– Doblaje al castellano pésimo.

Mediatres Estudio


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