‘Topcraft’, el origen de ‘Studio Ghibli’

La casa de Nausicaä del Valle del Viento

Gran parte de los amantes de la cultura popular japonesa conocemos y disfrutamos del trabajo de Studio Ghibli, un estudio de animación que sigue defendiendo a capa y espada la creación de películas al estilo tradicional, realizando un duro trabajo de artesanía que suele traducirse en un espectáculo audiovisual que deleita tanto a pequeños como a mayores, y contando además con el orgullo de ser un estudio que, pese a su popularidad, no ofrece historia para las masas, sino que hace trabajos íntimos y personales, con historias que escapan de clichés y tendencias.

Studio Ghibli se ha labrado su carrera gracias a un equipo que ha trabajando duro de manera constante, pero nadie en esta vida nace aprendiendo y, ni mucho menos, siendo conocidos a nivel mundial. El estudio de animación más célebre de Japón fue fundado tras pequeñas casualidades que se fueron acumulando a lo largo de los años y, principalmente, gracias a un estudio japonés que desapareció al fundarse el que todos conocemos. El desaparecido es Topcraft, el estudio que realizó la animación de Nausicaä del Valle del Viento, El último unicornio y otras tantas producciones para la gran pantalla y la televisión. No solo eso, sino que también su presidente, Toru Hara, sacó del anonimato a Hayao Miyazaki.

A continuación tenéis la historia de este estudio de animación que se dio a conocer a nivel internacional gracias a los trabajos que comenzó a realizar en occidente, en especial para Rankin / Bass Productions, La historia del estudio de animación que dio a luz a Studio Ghibli.

Kid Power

Nacimiento de Topcraft y primeros trabajos

El nacimiento de Topcraft surge a raíz de la decisión de unos 50 creativos de abandonar Toei para fundar el nuevo estudio de animación en febrero de 1972, con sede en Koenji, Tokio. Su presidente sería Toru Hara, que ya trabajó en la superproducción Hols el Príncipe del Sol (La princesa encantada), una ambiciosa película de animación japonesa de 1968 dirigida por su amigo y colega de profesión Isao Takahata, y aderezada por los innovadores diseños de Hayao Miyazaki. Esta película es considerada por algunos como “el verdadero comienzo de la animación japonesa“, aunque supuso un gran fracaso comercial.

Uno de los primeros trabajos del estudio fue la labor de animación para el piloto de Kid Power, un recado mandado por la americana Rankin / Bass Productions que adapta las tiras cómicas Wee Pals de Morrie Turner, polémicas en su día por contener a personajes afroamericanos, lo que provocó que muchos diarios rechazaran su publicación. Esta sería la primera de numerosas colaboraciones junto a Rankin / Bass.

Topcraft logró la tarea de realizar la animación para este proyecto gracias a que previamente, en los pasillos de Toei, Hara tuvo un encuentro con Arthur Ranking Jr, uno de los fundadores de Rankin / Bass. El piloto se tradujo finalmente en un total de 17 episodios de Kid Power que comenzaron a emitirse en Norteamérica el 16 de septiembre de 1972. Fueron diseñados principalmente por Akio Hosotani, Minoru Kibata y Katsumi Onishi. Tsuguyuki Kubo se encargó de supervisar cada episodio. En Norteamérica el trabajo de Kubo era ya por entonces conocido gracias a su labor en el opening de Speed Racer, del estudio Tatsunoko, y en Johnny Cypher in Dimension Zero. Algunos episodios fueron animados por el joven Katsuhisa Yamada, que pese a su juventud ya era considerado como una fuerza creativa con mucho potencial, no en vano antes de trabajar en Kid Power ya hizo sus pinitos como director asistente en Tiger Mask de Toei, y posteriormente dirigió algunos episodios de Mazinger Z gracias a la colaboración entre Topcraft y Toei. Otros trabajos destacables de Yamada se dan en Comando G, donde dirigió algunos episodios, en Record of the Lodoss War, donde trabaja como director de episodio y artista del guión gráfico, en El último unicornio como continuista y director de animación, y en El hobbit, El retorno del rey y El vuelo de los dragones como director de animación.

That girl in Wonderland

En 1972 Topcraft realizó además otros tres especiales para televisión bajo las órdenes de Rankin / Bass, estos son 20 000 leguas de viaje submarino (20 000 leagues under the sea), Tom Sawyer y en Willie Mays and the Say Hey Kid. También trabajaron en una cuarta película emitida en 1973, pero producida un año antes, esta es That girl in Wonderland, así como en The Red Baron, donde Toru Hara trabajó como supervisor de animación y Topcraft aparece como coproductora.

Más tarde, coincidiendo con la quiebra del célebre estudio de animación Mushi Productions, estudio fundado por Osamu Tezuka, y con el parón temporal de los trabajos en el extranjero de Toei, Topcraft se convirtió en el único estudio de animación de Rankin / Bass.

Durante 1973 y gran parte de 1974 no llegaron más guiones desde los Estados Unidos, por lo que Topcraft tuvo tiempo de dedicarse a otras labores dentro de la animación. De este modo trabajó en varias series para televisión de Eiken, conocida en principio como TCJ (Tele Cartoon Japan), siendo además de gran ayuda a la hora de realizar varios episodios de Comando G (Kagaku Ninjatai Gatchaman) bajo las directrices de Tatsunoko. Para Norteamérica Topcraft trabajó en un piloto sobre una secuela de 20 000 leguas de viaje submarino que jamás fue emitido. Además, el historiador japonés Yoko Gomi afirma que la compañía completó tres episodios de la serie de animación Jackson 5ive, que comenzó a emitirse en 1971.

Finalmente, a finales de 1974 realizó un especial para televisión titulado Twas the night before christmas que fue estrenado por Rankin / Bass el 8 de diciembre. Jerome Coopersmith se encargó del guión, de los fotogramas clave se ocuparon Hiroshi Oikawa, Yoshinori Kanemori y Katsumi Aoshima, mientras que Keiji Hisaoka trabajó en el storyboard.

El conejito de Pascua

Segunda mitad de los 70: La abeja Maya

Llegada la mitad de la década de los 70, en 1975, Topcraft ficha a Kiyoshi Sakai, exempleado de Zuiyo Entertainment, que entró en bancarrota. Sakai comienza a trabajar como productor asistente para, finalmente, convertirse en el director del estudio. En aquel año Topcraft también trabaja en un número indeterminado de episodios de La abeja Maya (Mitsubachi Maaya no Boken), conocida producción germano – japonesa. En esta serie de animación que ha acompañado la infancia de muchos españoles, Yasushi Hirakawa, Yoshinori Kanemori y Hiroshi Oikawa trabajaron como animadores clave.

En 1976 Topcraft anima El conejito de Pascua (The first Easter Rabbit), un cortometraje para televisión guionizado por Julian P. Gardner. Para este trabajo Minoru Nishida ocupa el cargo de director de arte, diseñado gran parte de los fondos. Para la Navidad de aquel año también trabajaron en Frosty’s Winter Wonderland, un especial para televisión basado en el personaje Frosty, creado originalmente por Paul Coker Jr y rediseñado para la animación por Tsuguyuki Kubo. El especial fue animado por Hidemi Kubo, Yoshiko Sasaki y Tadakatsu Yoshida.

Un joven Kazuyuki Kobayashi tomó el relevo de los diseños de continuidad para cada uno de estos tres especiales para televisión. Después de tan solo dos años, Kobayashi logró convertirse en supervisor de animación, cuando normalmente se necesitan cinco años de práctica para dicho puesto. Fue uno de los que trabajó en la animación tweening de Kid Power, y pronto le fue encargada la labor como animador clave en Mazinger Z. Hidemi Kubo, hermano de Tsuguyuki, también realizó los diseños de continuidad y layouts para dos de las series de Tatsunoko: La máquina del tiempo y Las aventuras de Paul, en la que también participaron Fumiko Kawada, Yoshiko Sasaki y el veterano Minoru Kibata.

La abeja Maya

1977 comienza con el primer trabajo conjunto entre Topcraft y los Países Bajos: la serie de animación Barbapapá, basada en los cuentos ilustrados de Annete Tison y Talus Taylor. Varios de los episodios que componen esta serie fueron dirigidos por Katsuhisa Yamada y Koichi Sasaki.

K & S, una pequeña agencia japonesa, compró los derechos de algunos personajes occidentales para realizar series de televisión y darles salida en occidente, como Calimero (en asociación con Toei). La primera temporada de Barbapapá, compuesta por 45 episodios, fue realizada parcialmente en los estudios de Tama Production y fue coproducida por Polyscope BV. Tokyo12-Channel compró la serie de televisión y encargó una segunda temporada de 104 y 6 episodios a Topcraft, presumiblemente bajo la supervisión de Polyscope BV. En España, la serie fue emitida entre 1977 y 1978, y como mandaba en la época, el tema de apertura español estaba cantado por Parchís. En 1999 se realizó otra serie basada en el personaje, pero en este caso la labor de animación cayó en manos de Studio Pierrot.

Doctor Snuggles (1979) será otra serie en la que Topcraft trabaje junto a Polyscope BV, con Tsuguyuki Kubo como supervisor de animación.

El Hobbit

Animando la obra de J. R. R. Tolkien

Por aquella época, El Señor de los Anillos y el resto de la obra de J. R. R. Tolkien resonaban con fuerza, por lo que en América estaban interesados en trasladar los relatos de fantasía a la animación. Primero fue El Hobbit, que salió a la luz en 1977, y la labor de animación fue encargada al estudio de Toru Hara, quienes tomaron como referencia las ilustraciones de Arthur Rackham a la hora de realizar los diseños de personajes. La experiencia labrada por Tsuguyuki Kubo como supervisor logró que este especial para televisión contara con más de 40 000 cuadros, presumiendo así de dos horas de buena animación. Los fondos fueron realizados por Hidetoshi Kaneko y Kazuko Ito bajo la supervisión artística del veterano Minoru Nishida. Katsuhisa Yamada se encargó de la dirección y Romeo Muller del guión.

El Hobbit no solo se convirtió en el primer producto para televisión basada en la obra de Tolkien, sino que además ganó el Premio Christopher. Su principal éxito de cara a las masas se debe al actor de voz de Bilbo Bolsón, que fue Orson Bean.

En ese mismo año, Tatsunoko volvería a recurrir a Topcraft para trabajos de animación debido a que tenía a parte de su equipo colaborando con la francesa Procidis en la producción de Érase una vez el hombre. De este modo Topcraft trabajó en la animación de Ippatsu Kanta-kun. Fue en esta etapa cuando Tomoko Kida abandonó Tatsunoko para unirse al departamento de edición de Topcraft. A lo largo del 77 Hidekazu Ohara también fue contratado por la compañía para trabajar en la animación tweening.

El retorno del rey

Un año después, en 1978, sale a la luz la película de El Señor de los Anillos, una producción que no recae en manos de Rankin / Bass, pero que ofrece una apuesta de “animación para adultos”, con Ralph Bakshi como director y el apreciado escritor británico Peter S. Beagle como guionista. Una empresa coreana fue contratada para el tedioso proceso de coloración. Pese a que la animación era de gran calidad para la época, la película no caló entre los fans debido a su final incompleto y el abuso de la imagen real en la segunda parte de la película.

En 1979 Arthur Rankin y Jules Bass estrenan una secuela no oficial de El Señor de los Anillos, titulada El Retorno del Rey y compuesta por un total de 47 000 cuadros. Los diseños de personajes son similares a los de El Hobbit, ya que Lester Abrams y Tsuguyuki Kubo regresan para trabajar en ellos. A pesar de ser un producto para televisión de bajo coste, logró ser un éxito.

En el periodo comprendido entre El Hobbit y El Retorno del Rey, Topcraft se ocupa de un musical para televisión basado en Un cuento de Navidad de Charles Dickens. Este se titula El hombre más tacaño de la ciudad (The stingiest man of town). Fue realizado para la NBC y cuenta con la voz de Walter Matthau. Masahiro Yoshida, Fumiko Kawada y Yoshiko Sasaki se ocuparon de la animación clave, mientras que Kazuko Ito realizó los fondos en base a los layouts de Kazusuke Yoshihara. El coste de esta producción ascendió a los 15 millones de dólares, que vienen a ser unos 11 millones de euros. Este se convirtió en el único especial de Rankin / Bass que fue emitido en Japón, por lo que algunos lo consideran anime, definición que hace referencia de manera exclusiva a la animación japonesa.

El último unicornio

Comienzan los 80: El último unicornio

La londinense ITC Films se hizo eco de la labor de Rankin / Bass y de Topcraft y recurrió a ellos para la hermosa película de animación El Último Unicornio (The last unicorn), adaptación de la novela de Peter S. Beagle. El propio Beagle se encargó de planificar el guión y una pequeña parte del storyboard junto al codirector Katsuhisa Yamada. Fue una de las pocas películas de animación tradicional producidas por Arthur Rankin Jr. que vio la luz en cines. Fue presentada por Lord Grade con Martin Stanger como productor asociado de ITC Films.

El último unicornio no llevó más de 17 meses de producción. Comenzó a planificarse a mediados de 1980 y la película fue finalizada en octubre de 1981, justo a tiempo para su distribución en época navideña. La película puede presumir de estar compuesta por 75 000 cuadros, convirtiéndose en la producción más ambiciosa de Rankin / Bass hasta la fecha. El dibujo fue mejorado enormemente en comparación con las películas anteriores de la productora gracias a la paciencia y el esmero del supervisor Tsuguyuki Kubo. Cada fase de la película fue realizada en el propio estudio, incluyendo los efectos de sonido.

Los virtuosos movimientos de cámara del filme se deben al talento de Hiroyasu Omoto y su asistente Koji Shiragami. La dirección artística estuvo en manos de tres grandes artistas como Minoru Nishida, Mitsuo Iwazaki y Kazusuke Yoshihara, creadores de algunos de los fondos más suntuosos que se hayan visto jamás. Una de las secuencias más bellas de la película, creada por Kazuyuki Kobayashi, permite disfrutar de cómo cientos de unicornios cobran vida desde las olas del océano.

Mia Farrow dio voz a Amalthea, mientras que Christopher Lee dio vida al malvado Rey Haggard, pudiendo considerarse como uno de los trabajos de voz más talentoso a manos de Rankin / Bass. Para el doblaje en español, Pilar Santigosa dio voz a Amalthea (Princesa Peach en Super Mario Bros. Super Show, Ciprine en Sailor Moon), mientras que el Rey Haggard cobró vida a manos de Félix Acaso (Halcyon Renard en Gárgolas).

El vuelo de los dragones

En 1981 sale también a la luz El Mago de Oz, una película de animación japonesa que contaría con el talento de, por aquel entonces aún desconocido, Joe Hisaishi, compositor de gran parte de las películas de Studio Ghibli y el videojuego Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca. Fumihiko Takayama se estrenaría como director tras comenzar en el mundo de la animación en 1978 como operador de cámara en los episodios 24 y 29 de Lupin III: El más buscado del mundo (Shin Lupin Sansei).

El Mago de Oz bebe del clásico de la literatura de L. Frank Baum, y cuenta con Yoshimitsu Banno y Katsumi Ueno, de Toho, como productores. En Topcraft se preparó una parte de fotogramas clave a manos de Mitsuru Hosoya. No fue comercializada en Japón hasta 1986.

1982 marca la última co-producción de Topcraft junto a la americana Rankin / Bass Production, y esta fue El Vuelo de los Dragones (The flight of dragons). El guión se basa principalmente en el libro de fantasía homónimo de Peter Dickinson, así como en el libro La torre abominable (The Dragon and the George) de Gordon R. Dickson. Este especial para televisión contenía un mensaje medioambiental, pero nunca didáctico. La animación presentaba varias similitudes con El Hobbit y El último unicornio, ya que las tres comparten gran parte del equipo de animación. Tadakatsu Yoshida y Hidemi Kubo trabajaron en el proceso de layout, sirviéndose de los diseños originales del ilustrador Wayne Anderson, mientras que Katsuhisa Yamada y Fumihiko Takayama se ocuparon del storyboard y la dirección del filme. Para esta ocasión se ficharon a jóvenes animadores clave, como Mitsuru Hoyosa, Yoshiji Kigami, Mariko Aizawa y Toshio Kaneko. Por primera vez en su vida, Takashi Watanabe, que más tarde se convertiría en el director de Reena y Gaudy (Slayers), trabajó en la animación clave. Kazuyuki Kobayashi se encargó de los diseños de continuidad.

En 1982 Topcraft también trabajó en dos series de animación, esta vez para la televisión japonesa. La primera fue la secuela de Yokai Ningen Bem, que jamás fue emitida, y solo tuvieron la oportunidad de realizar dos episodios. El segundo anime fue El Despertar (Kojika Monogatari) la reinterpretación animada de la película de imagen real homónima, con los cuadros clave de los episodios 11, 12, 14, 22, 23, 27, 29 y 32 firmados por Tadakatsu Yoshida, Mitsuru Hosoya y Yoshiko Sasaki.

Hacia finales de año, Kazuyuki Kobayashi y Katsuhisa Yamada trabajaron respectivamente en el diseño de continuidad y la dirección del episodio 45 de la serie de televisión Chie the Brat. El anime fue dirigido por un rostro muy conocido entre los amantes de Studio Ghibli: Isao Takahata, que abandonó Nippon Animation para unirse a Telecom Animation Film (Filial de TMS Entertainment). Por aquel entonces en Telecom también estaba Hayao Miyazaki, a quien se le encargó dirigir el anime en un primer momento, pero este decidió declinar la oferta. No es la primera vez que Topcraft trabajó para TMS, ya anteriormente había realizado la animación de algunos episodios de Lupin III: El más buscado del mundo.

Más adelante, Tsuguyuki Kubo y Hidemi Kubo se ocuparon respectivamente del diseño de layout y la animación clave de la serie de animación Los caraconos (The Coneheads), de Rankin / Bass, que se estrenó en la televisión norteamericana en 1983.

Nausicaä del Valle del Viento

La gestación de Nausicaä del Valle del Viento

Mientras, en una de las oficinas de Tokio, Hayao Miyazaki e Isao Takahata, pese a haber trabajado en la fase de preproducción de la película El Pequeño Nemo, coproducida gracias a aportaciones económicas procedentes del extranjero, decidieron abandonar el barco debido a diferencias con los creativos del país del Tío Sam.

Tras el fracaso comercial que supuso El castillo de Cagliostro, Miyazaki comenzó a trabajar como profesor en Telecom Animation Film. No pasó mucho tiempo hasta que recibiera una llamada de Tokuma Shoten, quien le propuso realizar una versión animada del manga Nausicaä del Viento. Se interrumpe entonces el desarrollo de la costosa serie de animación Sherlock Holmes, coproducida entre TMS y la italiana Rever, lo que provoca un gran descontento entre los lectores de la revista Animage. Debido a problemas económicos y legales, la serie es paralizada tras haber sido completados tan solo seis episodios. Más tarde, en 1984, se reanudó su producción con un equipo de desarrollo formado por otras personas. Sherlock Holmes se convierte en la última serie de televisión para la que Hayao Miyazaki ha trabajado. El maestro dirigió los primeros seis episodios y realizó el storyboard de varios de ellos.

Es entonces cuando Isao Takahata entra en juego en su nuevo papel como productor ejecutivo. Ya que Tokuma Shoten carecía por aquel entonces de experiencia en películas de animación, a Takahata se le encomendó una tarea muy importante: encontrar a la compañía capaz de dar vida a Nausicaä del Valle del Viento a través de la animación. La tarea no era sencilla, pues se enfrentaba a un problema: TMS contaba con la experiencia necesaria, pero se echó a un lado debido a los recientes desacuerdos. Para más inri, Toei, Sunrise, Tatsunoko y el resto de grandes casas de animación estaban enfrascadas en la producción de varias series para televisión. Si bien esto provocó la aparición de pequeños estudios a lo largo de todo Tokio para satisfacer las demandas de aquellos que querían transformar una historia en una serie o película de animación, no le solucionaba las cosas a Takahata, ya que él necesitaba que se cumplieran unos mínimos de calidad, y eso solo podía probarse con una filmografía que probara que ese estudio era digno. Finalmente, el maestro se decidió por Topcraft, que además le inspiraba confianza al conocer de primera mano varios de los trabajos que el estudio había realizado.

Nausicaä del Valle del Viento

El estudio de Toru Hara era ideal para trasladar la atmósfera de fantasía sobre la que Miyazaki había construído la historia de Nausicaä del Valle del Viento, y Topcraft era experta en ese campo. Había más razones para confiar en Topcraft: fue uno de los pocos estudios que por la época fueron subcontratados para producir un producto desde la fase del storyboard hasta las de edición y filmación, teniendo en sus manos una cámara multiplano que compraron en 1976; asimismo Toru Hara fue el primer productor en la historia que creyó en Miyazaki, sacándolo del anonimato, y eso ocurrió 15 años antes de comenzar a trabajar en Nausicaä del Valle del Viento. Y lo más importante de todo: Topcraft acababa de finalizar tanto el trabajo que la holandesa Toonder Studios y estaba trabajando en unos pocos episodios de Yume no Hoshi no Button Nose que Sanrio le había encargado (finalmente, con el paso del tiempo, se tradujeron en nueve episodios: 3, 7, 8, 10, 12, 13, 16, 17, 19, 21, 22 y 24). Como broche final, Hayao Miyazaki abandonó TMS para unirse a Topcraft para dar vida a este proyecto, el cual no tardaría en convertirse en una obra maestra del cine de animación.

Nausicaä del Valle del Viento no tardó en ser aclamada por el público y la crítica como una película de culto en todo el mundo. El mensaje de la película era claramente un canto contra la guerra y a favor de la naturaleza. El gran maestro del cine japonés de imagen real Akira Kurosawa afirmó lo siguiente: “Nausicaä del Valle del Viento ha logrado que la fama de Hayao Miyazaki se haya extendido por todo el mundo. ¡Es admirable!

Para la película, Kazuo Komatsubara, que ya trabajó como planificador en Gosho el violoncelista de Isao Takahata, fue elegido como supervisor de animación y diseñador de personajes. Parte de los cuadros clave fueron realizados por Kazuyuki Kobayashi y Yoshinori Kanada, quienes animaron las escenas más complicadas del filme, mientras que Mitsuki Nakamura trabajó como director de arte. Por otra parte, Takahata logró fichar a algunos de los más talentosos veteranos freelance, como pueden ser Yoichi Kotabe y Noboru Takano, así como miembros de Oh! Production como Tadashi Fukuda y Kitaro Kosaka. Mitsuki Nakamura trabajó como director de arte. Fukuo Suzuki se encargó de designar los colores de la película, lo que hace que el estilo de color sea casi idéntico al de El último unicornio, ya que el profesional compartió el mismo puesto en ambos filmes. Joe Hisaishi, cómo no, se ocuparía de la música.

Nausicaä del Valle del Viento también contó con dos jóvenes talentos como pueden ser Hideaki Anno (cofundador de GAINAX, director de Nadia: El misterio de la piedra azul) y Mahiro Maeda (diseño de mechas de La visión de Escaflowne, diseño de dos ángeles de Evangelion). Maeda colaboraría más adelante en proyectos de Studio Ghibli, como Porco Rosso y El castillo en el cielo.

Nausicaä del Valle del Viento

Gracias a la ayuda de unas instalaciones externas, Nausicaä del valle del viento fue completada y ditribuida en marzo de 1984. Dogakobo, Yamato Production y Kusama Art también ayudaron en la animación. Curiosamente, la película contó con más de 56 000 cuadros frente a los 75 000 cuadros de El último unicornio, que fue producido para un público americano exigente. En cambio, el éxito de Nausicaä se dio principalmente gracias a sus escenas de acción, espectaculares primeros planos, sorprendentes efectos de sonido y un innovador uso de cámara de la mano de Koji Shiragami.

El estándar de las películas de animación clásicas de Disney es de 24 cuadros por segundo, que a la vez es el estándar para cualquier película de animación de calidad. Sin embargo, para las firmas japonesas esta marca se traducía en costes demasiado elevados. En cambio, realizaban tan solo 8 cuadros y estos son triplicados por los operadores de cámara, lo que se traduce en 24 cuadros por segundos.

Nausicaä del Valle del Viento puede presumir de ser una de las pocas películas en la historia, no solo de la animación, sino también del cine en general, de haberse convertido en todo un éxito pese a su escasa publicidad inicial. Ello significa, por tanto, que se ha convertido en una de las películas de animación de mayor éxito en la historia del cine japonés, recibiendo además numerosos premios. El maestro Jean Moebius comentó: “¡Mientras que El pequeño Nemo tardó seis años en ser realizado, Miyazaki realizó Nausicaä del Valle del Viento en tan solo nueve meses!

Pese a ser la primera película en doce años que fue creada expresamente para la audiencia japonesa, los miembros de Topcraft fueron catapultados a la fama. Esto se lo debemos a una persona que redactó un inteligente y atractivo artículo para la revista Animage. El nombre de esta persona no es otra que Toshio Suzuki, que también ha estado involucrado como productor del filme. Según Hayao Miyazaki, “si no fuese por Suzuki, Studio Ghibli no habría existido“. Kazunori Itoh en principio iba a ser coguionista, pero finalmente su nombre no apareció en los créditos, aparentemente debido a que se marchó repentinamente por no terminar de entenderse con Miyazaki. No pocos afirman que es duro trabajar con el maestro y que es muy exigente.

Quienes fueron al cine a ver la película Nausicaä del Valle del Viento pudieron además disfrutar de los episodios 2 y 3 de la serie de animación Sherlock Holmes bajo la advertencia “Estos episodios no guardan relación con el Sherlock Holmes de Conan Doyle” a causa de los problemas legales antes mencionados. Debido a la gran recepción que obtuvo por parte del público y que se logró resolver las disputas por derechos de autor, TMS decidió continuar la serie del detective perruno.

Aprovechando el gran éxito de Nausicaä del Valle del Viento, se publicó en Japón El último unicornio en formato VHS.

Dejando atrás Nausicaä del Valle del Viento, Topcraft también fue útil en las animaciones tweening, el acabado y el rodaje de la película Macross: Do you remember love?, estrenada por Tatsunoko en 1984.

Macross: Do you remember love?

El fin de una época, el nacimiento de la leyenda

Topcraft también estuvo trabajando en la producción de 26 episodios de la serie de anime Las aventuras de Memo Koala (Koala Boy Kokki). A pesar de ser una historia para niños, cuenta con una animación fluida gracias a la experiencia de Kazuyuki Kobayashi, Hidekazu Ohara y Masahiro Yoshida. Fue dirigida por Takashi Tanazawa (asistente de producción de El último unicornio y asistente de dirección en Nausicaä del Valle del Viento). Durante su producción, Hayao Miyazaki y Toru Hara fueron instados por Tokuma Shoten para producir una nueva película. Miyazaki deja entonces a un lado la continuación del manga Nausicaä del Valle del Viento para trabajar en la elaboración de una nueva historia “para chicos”. Esta comenzaría a desarrollarse un año más tarde, ya fundado Studio Ghibli, y es ni más ni menos que El castillo en el cielo, una nueva historia inspirada ligeramente en Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift y que rescata varias de las ideas que Miyazaki plasmó a mediados de los 70 para Viaje al mundo en 80 días por mar, historia que formaba parte de un proyecto de Toho que no encontró buen fin por aquella época. Estas ideas no fueron desaprovechadas, se rescataron a finales de los 80 por parte de GAINAX para dar vida a Nadia: El misterio de la piedra azul.

Por su parte, Isao Takahata comenzaría en 1984 un nuevo proyecto que en principio iba a ser una serie de animación que tomara lugar en Yanagawa. Al visitar la ciudad, Miyazaki quedó prendado de sus hermosos canales, y planeó la idea para una película sobre chicos y chicas de colegio con Isao Takahata como director del proyecto. Sin embargo, cuando Takahata visitó Yanagawa para documentarse, comenzó a interesarse más en la historia de la ciudad, de cómo sus habitantes lucharon para preservar los canales y limpiarlos de la contaminación. Finalmente el proyecto se tradujo en La Historia de los Canales de Yanagawa (Yanagawa Horiwari Monogatari) un documental independiente de imagen real financiado por Miyazaki y producido por Nibariki que tardó en realizarse un total de tres años. El proyecto se estrenó el 15 de agosto de 1987.

Sherlock Holmes

Las aventuras de Memo Koala se convirtió en la última serie de televisión producida por Topcraft, aunque no su último trabajo, ya que ironías de la vida, Topcraft tuvo que trabajar en el episodio 24 de Sherlock Holmes pese a que Miyazaki previamente abandonó el proyecto en el sexto episodio.

Los empleados de la compañía tuvieron que esperar hasta recibir el aviso de que la compañía haría una serie de cambios que marcarían el final de una época para dar comienzo a una nueva. En primer lugar, Topcraft cambiaba en 1985 su nombre comercial por el de Studio Ghibli, siendo Ghibli el nombre de uno de los aviones italianos favoritos de Miyazaki. En segundo lugar, Hayao Miyazaki, Isao Takahata y Toshio Suzuki se convertirían en confundadores del nuevo estudio, y Toru Hara el presidente ejecutivo de la compañía. Otro de los grandes cambios fue el tipo de contrato, siendo ahora un contrato de trabajo a destajo. Este tipo de contrato, donde se remunera en base al trabajo realizado, busca una calidad superior del producto final. No en vano el lema de Studio Ghibli por aquel entonces era el de la Triple A: Alto Coste, Alto Riesgo y Altos Beneficios, que se traduce como “Para producir obras de gran calidad, hay que asumir altos costes de producción; y aunque ello pueda conllevar grandes riesgos, los beneficios que se obtendrán serán elevados.”

Estos cambios y decisiones provocaron una importante fuga de talentos, puede que por la severidad de Hayao Miyazaki a la hora de trabajar o, más probablemente, debido a la drástica decisión de pagar en base al trabajo realizado. Precisamente esto fue lo que en su día provocó una fuga de creativos de las oficinas de Toei para formar nuevos estudios de animación. No obstante, Ghibli logró mantener a gran parte de los creativos que trabajaron en Nausicaä del Valle del Viento.

Toru Hara abandonó Studio Ghibli en 1991 debido a desacuerdos con Miyazaki. El maestro quería dejar de trabajar en un estudio de alquiler y construir un nuevo estudio. Para Miyazaki, la manera de hacer frente a un problema era dar un paso de gigante y presentar un problema todavía más grande, y logró convencer: “Si estamos tratando de conseguir a los mejores creativos, con una oficina de alquiler no lograremos impresionarles. Sin espacio las personas no pueden trabajar a gusto“. En parte tenía razón, pues 90 personas estaban trabajando en 300 metros cuadrados, pero Ghibli no tenía dinero para construir un nuevo estudio. Esta fue la razón que llevó a Hara, un hombre de sentido común, abandonar el barco al ver que la idea tomaba forma. Por suerte, la propuesta de Miyazaki salió bien, y pese a la marcha de Hara hoy en día aún podemos contar con el talento del resto de fundadores: Takahata, Suzuki y, por supuesto, Hayao Miyazaki.

Más para bien que para mal, estos cambios para dar origen a un nuevo estudio con unos valores más estrictos sirvieron para que hoy en día Studio Ghibli se haya convertido en uno de los estudios de animación más prestigiosos no solo de Japón, sino también del mundo entero, ofreciéndonos grandes películas que deleitan nuestros sentidos y sirviendo de inspiración y modelo para estudios occidentales como Pixar.

Fuentes: BCDB, Nausicaä.net, Fedgrame, Wikipedia EN / JP, IMDB

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




  • Álvaro

    Una magnífica entrada, chibisake ^^ Muy interesante, enhorabuena!

  • Conocía los antecedentes de Ghibli, pero no con tanta profundidad y detalle. Menudo articulaco te has marcado ;)

  • Un artículo brutal, muy interesante y revelador en algunos aspectos. Mi más sincera enhorabuena tanto por éste texto como por el dedicado al maestro Takahata, es una alegría comprobar que todavía queda gente interesada en la historia del anime.

  • Hay que ver el trabajo que nos ha ofrecido durante toda una vida,dibujos como Sherlock Holmes o la abeja Maya han marcado a toda una infancia

  • Muchas felicidades por el artículo. Ha sido muy interesante para conocer un poco más sobre los orígenes del Studio Ghibli y la (pre)historia de la animación japonesa. 

  • Miguel Ángel

    A ver, Nausicaä del Valle del Viento es de Topcraft y de Ghibli a la vez, considerada la película 0. Forma parte del catálogo Ghibli y sus derechos le pertenecen.

    • chibisake

      Los derechos sí, pero la producción es de Topcraft y, como es obvio, Ghibli aún no existía. Es tan sencillo como eso, aunque todo esto y más detalles están perfectamente explicados y detallado en el presente artículo :)

  • Bakutard Darukii

    Muy buen artículo Chibisake, buen trabajo. ¿A alguien le suena Miquel Díaz Ramajo? Tiene un buen canal sobre toda la historia de la animación y hay algunos capítulos exclusivos de Ghibli.

Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.