Yatekomo y el “ramen para dos”

Desde hace unas semanas se ha puesto en marcha una abusiva campaña para dar a conocer el último producto de Gallina Blanca, Yatekomo, y aquí os hablo de él.

ramenparados

Desde hace unas semanas se ha puesto en marcha una abusiva campaña para dar a conocer el último producto de Gallina Blanca, Yatekomo. En un intento por formar una palabra de parentesco lejano con la fonética japonesa, hay que decir que la empresa española ha tenido un atisbo de lucidez en cuanto al nombre. Pero lejos de hablaros sobre marketing, hoy me gustaría centrarme en esa campaña que ha hecho la empresa para dar a conocer su producto. Es más, no me voy a parar a hablar del hecho de venderte a unos Youtubers paupérrimos y con nombres de falo, sino de las formas.

Y para ello voy a hacer uso de uno de los vídeos, concretamente el de “Ramen para dos”, un nombre que ya de por sí no augura nada bueno. El artífice es J. Pelirrojo acompañado de un tío que grita sin razón aparente, y que tratan de evocar su espíritu friki (que no tiene que ver ni con el oportunismo ni con el dinero que Gallina Blanca se ha dejado en la campaña).

El caso, ¿qué mejor manera de promocionar un pseudo-ramen que relacionándolo con la actividad friki del mundillo? Porque claro, bien es sabido que el froko de turno se desvive por un paquete de ramen, que es capaz de hacer dos horas de cola en un salón y que es capaz de pagar 5€ que le clava la asociación de turno. Pero no sólo eso, sino que los tópicos se repiten haciendo mención al hentai, al cosplay con cuatro trapos de soldado que han pillado, etc.

Vale, quizá no sea para tanto, pero es una muestra más de lo que vengo denunciando día sí y día también, de la denigración al aficionado, de la relación de este con pautas y conductas que son de la misma índole que la que dice que el aficionado al fútbol es un borrego o que los heavys no se duchan. Hay personas y personas, y tratar de representar a un colectivo con dos tíos haciendo el payaso para que Gallina Blanca les pague a costa de humillar (o si lo preferís, dar una imagen equivocada) a los demás, no me parece la mejor forma de promocionar tu producto.

Poco que ver, por ejemplo, con el trabajo que ha hecho el Youtuber Rush Smith con gente como Joaquín Reyes o Loulogio. Si bien acaban recayendo en el tema relacionándolo al final con Minecraft, y es que todo lo relacionado con el nuevo producto de Gallina Blanca parece tener un público de enfoque claro. Lo triste es que ese público va a responder, porque está ahí, lo queramos algunos o no.

Termino diciendo que si por algún casual esta gente es aficionada al cómic, a los videojuegos, etc. no le están haciendo ningún favor con un vídeo forzado y financiado. En cuanto a los fideos en sí no los he probado, así que si queréis compartir vuestras opiniones tanto sobre el vídeo como el producto en sí, podéis hacerlo a través de los comentarios.

Amigo de lo ajeno y pillado con las manos en la masa, por eso me echaron de aquí.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.