Dos objetos históricos japoneses incluidos en la Memoria del Mundo de la UNESCO

El ministro japonés de educación ha declarado que dos tesoros nacionales de Japón serán registrados en la Memoria del Mundo de la UNESCO.
Hasekura Tsunenaga

Retrato de Hasekura Tsunenaga (1571-1622)

El ministro japonés de educación ha declarado que dos tesoros nacionales de Japón serán registrados en la Memoria del Mundo de la UNESCO. Los objetos históricos son materiales que pertenecen a la etapa de la Misión a Europa de 1613 de la era Keicho y el Midokanpakuki, un diario del aristócrata Fujiwara no Michinaga (966-1027), el más antiguo conocido hasta la fecha, perteneciente al período Heian. Un comité asesor internacional de la UNESCO se reunió el pasado 18 de junio en Gwangju, Corea del Sur, para examinar 84 objetos históricos de gran rareza cedidos por 54 países para su inclusión en la Memoria del Mundo.

De estos 84 objetos, tres son de origen japonés: un retrato de Hasekura Tsunenaga, que encabezó la misión a Europa; un retrato del Papa Pablo V y el certificado de ciudadanía romano que llevó Hasekura en su vuelta a Japón.

La delegación para España y Roma fue organizada por Date Masamune, un señor feudal que dominaba el Sendai en el noreste de Japón, siendo Hasekura uno de sus siervos. Varios de los objetos, incluyendo cartas escritas por Hasekura al rey español, provienen de España.

En 2011 ya fue incluida una colección de pinturas y diarios de Sakubei Yamamoto (1892-1984). La UNESCO comenzó su proyecto Memoria del Mundo en 1992 para preservar los documentos históricos extraños, así como pinturas, música y películas de todos los rincones del planeta. Por ello, cada dos años la institución se dedica a seleccionar objetos para añadir a la colección. Entre los 245 objetos que se añadieron a la Memoria en 2011, se encontraban el Diario de Ana Frank y la Carta Magna.

Fuente: Asahi Shimbun




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.