U MAD: Soul Removal (Haruhi Suzumiya)

La Desaparición de Haruhi Suzumiya es una de las películas de anime que más he disfrutado y de esta es el AMV de hoy, con el tema Good Life...

haruhiLa Desaparición de Haruhi Suzumiya es una de las películas de anime que más he disfrutado en los últimos años. Probablemente se deba a que llevaba tiempo sin tener noticias de nuevo anime de Suzumiya, y por tanto fue una forma de paliar mis ganas de más. Ahora me encuentro más o menos en la misma situación. Van unos tres años desde el estreno de la película y no hay noticias a la vista de que KyoAni vaya a animar más novelas. Lo cual me llena de tristeza, dado el buen trabajo –ejem Endless Eight ejem– que podrían estar haciendo con la serie.

Así que el AMV de hoy es de la película en cuestión, con el tema Good Life de One Republic. La calidad del vídeo es muy buena y hace un repaso a través del filme que viene muy bien para hacer algo de memoria y de paso disfrutar con las mejores escenas que nos dejó La Desaparición. Si no habéis visto la peli, ojo que puede contener spoilers, aunque estáis tardando en verla y luego pasaros por aquí a deleitaros con uno de esos AMVs que valen mucho la pena.

Amigo de lo ajeno y pillado con las manos en la masa, por eso me echaron de aquí.




  • Belldandy

    Yo también querría saber por qué no se animan a continuar ni Haruhi ni Full Metal Panic ;___;

    Un AMV muy bueno, sí señor.

  • dante_deviluke

    buen anime, seria bueno que sacaran otro porque nos han dejado esperando ya mucho tiempo

  • Dani Blue Rhythym

    Madre, se me ha metido una nostalgia como un camión, la mejor kuudere hasta la fecha, los comentarios sarcásticos de kyon, la versión adulta de mikuru asahina, la sonrisa imborrable de itsuki y la maravillosa haruhi suzumiya, todo junto, en el ojo; y claro…

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.