Morning Star: un español en la semifinal de la ‘Shonen Jump Manga Competition’

Aitor Holgado, autor de Morning Star, ha logrado alcanzar las semifinales del concurso Shonen Jump Manga Competition, organizado por Shueisha.

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Hace algún tiempo, desde Shueisha dieron comienzo a Shonen Jump Manga Competition, un concurso a nivel mundial en el que proponía a autores de todo el mundo que demostraran su talento mandando obras inéditas. Muchos las crearían de cero, imagino, otros directamente sacarían del cajón esa historia corta que reservaban para oportunidades como esta.

El caso es que ahora, y tras más de 1400 participantes que han intentado hacerse con ese suculento premio que la editorial japonesa proponía (bonificación de 500.000 yenes y la publicación de la obra en alguna revista oficial, ya sea algún número de la Shonen Jump especial o en la versión digital norteamericana), un autor español ha conseguido colarse entre los seis finalistas, escogidos por un comité de editores y a saber qué más: Aitor Holgado, hasta ahora prácticamente desconocido, ha conseguido dar que hablar con su ‘Morning Star’, pieza narrativa que gira en torno a dos ladrones de tumbas, maestro y aprendiz. Ahora, eso sí, viene la fase decisiva: se han abierto votaciones online, y lectores de todo el mundo serán los encargados de elegir sus favoritas.

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Podéis leer la entrada anunciando todo esto en el blog del autor; también leer directamente aquí el one-shot en cuestión. O, ya puestos y por qué no, leer el resto de obras: hay algunas más que interesantes, como la china Boom!, la taiwanesa Sweat man o The Team before Daybreak, cuyo autor procede también de China. El Viento del Norte, de Taiwán, o Golden Rabbit, procedente de Estados Unidos, también tienen lo suyo.

Via: ANN




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.