Reseña: ‘Space Brothers’ (manga)

Reseña de Space Brothers (宇宙兄弟, Uchū Kyōdai, comedia con autoría de Chuuya Koyama que muestra la historia de dos hermanos que sueñan con ser astronautas.

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El universo siempre ha sido uno de los grandes misterios para el ser humano. Desde los albores de la humanidad la gente se ha sentido atraída hacía el espacio, y cada civilización ha sabido buscar sus propias preguntas y respuestas al tema. Pero el conocimiento del cosmos, siempre tan cerca y a la vez tan lejos, no podríamos decir que floreció hasta bien entrado el sigo XX, cuando en llena Guerra Fría, los Estados Unidos de América y la URSS se lanzaron en la llamada “Carrera Espacial” movidos por el afán de ser los primeros en conquistar lo inconquistable, declararse amos y señores del infinito.

Pero el universo —y los viajes espaciales en particular— no solo se ha visto estorbado por la política, la ciencia o la filosofía, sino que la literatura también ha reclamado su lugar y ha echado raíces. Y como un branca de la literatura son los mangas y haciendo gala del lema: “si existe, tiene manga”, podemos asumir que el espacio se ha logrado colar en varias obras. Hoy no hablaré ni de Planetes ni de Moonlight Mile, ambas historias publicadas en España —y con escaso éxito, a decir verdad—, sino de Space Brothers (宇宙兄弟, Uchū Kyōdai), el último gran éxito comercial de este género en Japón. Space Brothers, con 22 tomos a sus espaldas, una película de imagen real y un anime de larga duración en curso, es una de las obras más vendidas en el país del Sol Naciente (ya se han distribuido 14.000.000 tomos), y se ha ganado ese reconocimiento por méritos propios.

space-brothers-manga-scanSpace Brothers es la historia de dos hermanos (Mutta y Hibito) que sueñan con ser astronautas e ir a la Luna. Ambientado en el 2025, juega con una mezcla de elementos entre la ciencia-ficción y lo cotidiano, creando un futuro cercano y creíble; el futuro que nos presenta no se deja llevar por la fiebre del optimismo tecnológico y los pocos elementos nuevos que introduce son la evolución natural de los actuales, con tan pocos avances que podríamos llegar a pensar alguna vez que pasa en nuestra época. Porque Space Brothers no quiere presentarnos una historia de viajes espaciales utópica, sino una que podría considerarse real.

Podríamos decir que el maestro Chuuya Koyama nos quiere explicar que debes hacer para llegar a ser astronauta, construye una hoja de ruta, un mapa, y si un japonés lo lograra seguir a rajatabla, podría llegar a ser un viajero espacial. Esto no quiere decir que no sea una situación idealizada; nuestro protagonista, Mutta, logrará ir superando todos los retos que le surjan, y nos termina de enseñar la crudeza y la dificultad real de las selecciones, pero es una obra de ficción, al fin y al cabo.

Un punto que considero importante destacar, es que el mangaka es un apasionado del espacio, en todos los sentidos. Chuuya Koyama nos demuestra una y otra vez que conoce como funciona la NASA y la JAXA (Agencia Japonesa de Exploración Espacial), ha investigado sus protocolos y conoce las historias y anécdotas más variadas de las organizaciones. Además, más de una vez el manga se vuelve una obra didáctica donde se dedica a explicarnos figuras históricas importantes en el mundo de la exploración espacial, como por ejemplo Yuri Gagarin o Homer Hickham. Pero no solo hace guiños históricos, tampoco se olvida de las grandes obras del cine, habiendo múltiples homenajes a films tan recordados como por ejemplo Apollo 13, Elegidos para la gloria o Cielo de Octubre.

Pero, aunque la historia sea buena, no he hablado aún del factor fundamental para que este manga brille con luz propia, y el componente que me falta comentar son los personajes. Space Brothers nos propone un amplio y variado elenco de personajes, carismáticos la mayoría de ellos, pero todos palidecen ante el verdadero astro de la historia, Nanba Mutta. Mutta es el protagonista del manga, se lo carga encima cual Atlas mitológico y lo sostiene. No es de extrañar que en sus ausencias la trama se haga insípida, que el manga sea una luz mortecina que solo recuerda vagamente sus épocas doradas, pero por suerte, Mutta no abandona el foco principal muchas veces. Él es la sublimación del carisma, es un hombre que derrocha simpatía. Pese a su aspecto y maneras cómicas, a su personalidad algo dubitativa y todas sus manías, temores y defectos, Mutta entra en la definición de genio poco ortodoxo. Puede que no sea el primero en llegar a la solución que busca la gente, pero es el único que llega siempre a los sitios donde nadie se hubiera imaginado ir, es un genio en pensar fuera de los cánones convencionales, no se deja llevar por las reglas establecidas, porque sencillamente, el mundo normal le ha tratado mal y ha aprendido a cambiar y reescribir las reglas del juego sin alterar el juego. Estos destellos geniales que le ayudan siempre a avanzar son los mejores momentos del manga, y sinceramente, nunca te cansas de animar a Mutta, es una condición intrínseca del ser humano animar a alguien cuando ves que lo da todo en cualquier actividad.

Aunque Mutta sea la estrella del manga, no debemos olvidarnos de los otros personajes. Ninguno de ellos puede aspirar a llegar a tener el mismo protagonismo, pero su rol está muy bien definido y la mayoría de ellos tienen suficiente carisma para llegar a ser interesantes por si solos. Los que más destacan tienden a ser los mentores de Mutta, todos ellos tienen un mismo patrón, que pese a repetirse, es muy eficaz. Todos los guías que tiene son muy excéntricos, la mayoría de ellos son muy buenos en sus respectivos campos, pero su personalidad repele un poco a la gente y les hace difíciles de tratar. Solo nuestro protagonista será capaz de relacionarse bien con ellos y le ayudarán a crecer; el refrán “Dios los cría y ellos se juntan” es idóneo para definir esta situación. El mangaka sabe manejar bien las relaciones interpersonales, veremos como todos los personajes son redondos, irán evolucionando a lo largo de la obra, adquiriendo profundidad y peso.

Pero, si tengo que destacar algo de Space Brothers, es la gran cantidad de registros que se atreve a abarcar. El manga tiene momentos de épica, de sufrimiento, de drama y sobretodo, de humor, mucho humor. Chuuya se atreve desde el humor más escatológico al más fino, y normalmente no falla el tiro y produce en el lector el efecto deseado. Solo podríamos reprocharle al autor cierto racismo que se destila en algunas situaciones, y cierta tensión sexual muy diluida que puede interpretarse como pederastia dependiendo del enfoque.

En definitiva, Space Brothers es un manga ameno, divertido y muy bien elaborado, que se merece las ventas y fama que tiene. En el mercado español es muy difícil que lo lleguemos a ver, pero nunca se sabe, últimamente las editoriales están trayendo títulos menos populares que este y que también eran muy poco esperables.

Space Brothers

Manga
Editorial japonesa: Kodansha
Autor: Chuuya Koyama
Género: Ciencia ficción, comedia
Fecha de salida: 2008
PVP: No editado en España
Web oficial
Lo bueno:

– Un manga muy interesante tanto para los amantes del espacio, como para los no iniciados, con un dibujo que va evolucionando y mejorando.

Lo malo:

– Los arcos argumentales en los que Mutta no está presente no tienen frescura y pueden llegar a cansar un poco.




  • RunOut

    Interesante, ¿Qué tal está en comparación con el anime? ¿Sabes si se puede conseguir en inglés?

    • Los tomos están, por ahora, sólo en francés e italiano. En cuanto al anime, la adaptación es buena, es muy fiel al manga.

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.