El anime en España, en peligro de extinción

La situación actual del anime en España hace plantearme, a mí y a cualquiera que se proponga este ejercicio de reflexión, qué está fallando en la industria.

anime españa

El periplo del fin de semana pasado por Barcelona dio bastante de sí para hablar largo y tendido con unos y otros sobre la industria. La Japan Weekend, de hecho, es el escenario perfecto para hacerlo. Un evento asediado por stands de merchandising y camisetas, productos que si bien se venden en cantidades ingentes, no contribuyen —o al menos no por lo general— a las bases de este nuestro mercado: el manga y el anime.

Es curioso, porque Selecta Visión ha anunciado que Dragon Ball Z: La batalla de los dioses llega a España, y además a cines, con un desfase mínimo con respecto a la salida en Japón —30 de marzo de 2013—, y sin embargo ya se lee a gente decir cosas como “paso porque ya me la he visto en versión original subtitulada”. Bueno, antes de nada cabe decir que licenciar, doblar y distribuir cualquier producto audiovisual lleva su tiempo, más aun si se trata de una producción japonesa. Luego cabría preguntarse muchas otras cosas; cosas que hacen plantearme, a mí y a cualquiera que se proponga este ejercicio de reflexión, qué está fallando en la industria.

Dragon-Ball-z-la-batalla-de-los-dioses-espanol-flyer-01Y ya que hablamos de la película de Dragon Ball, y dado que el manga goza de bastante mejor salud —no por ello buena—, me gustaría referirme en particular a la situación del anime en España.

Podríamos hacer un repaso por los primeros VHS de Manga, por la gran aportación de Jonu Media al catálogo de anime en España y lo que supuso su pérdida o por esas otras editoras que ya no están y en su día también aportaron su granito de arena —destacando a Panini Video, cuya pérdida fue de las primeras— para que el anime floreciera en estas tierras, pero no sé hasta qué punto eso permitiría explicar la situación actual.

Está claro que hubo unos años en los que el anime funcionaba en España, en los que editaras lo que editaras podías llegar a parte del público. El manga funcionaba de manera similar, pero la caída del anime fue mucho más estrepitosa. La propagación de Internet en los hogares y la aparición de los fansubs, convirtieron el intercambio de VHS piratas en intercambio de archivos multimedia a través de la red. Con una salvedad, y eso lo explicaban muy bien Manu Guerrero de Selecta Visión y Annabel Espada de Norma Editorial en su charla de la Japan Weekend: en los inicios del anime en España había un componente extra, que era la edición de cintas con contenidos no accesibles por otros medios en la época.

Hoy día, sin embargo, cualquiera puede ver las series a su estreno en Japón con horas de diferencia, con subtítulos y sin necesidad de desembolsar un solo euro. Esta es la realidad, y nadie puede negar que es el germen de la industria en España, el gran problema al que han de enfrentarse los editores. La gente no compra anime, los DVDs y BDs apenas aportan extras a lo que ya se puede encontrar en Internet, dando como resultado que licencias punteras, como Madoka Magica (Selecta Visión) no funcionen tan bien como cabría esperar después de todo el fandom que generó la serie.

No sé a vosotros, pero a mí me choca bastante ver salones llenos de cosplays de un anime, y ver el DVD/BD de la serie muerto de risa en un stand. Y es extraño, porque el fan incondicional prefiere hacer un gran desembolso por una figura de su serie favorita, pero se niega a comprar la propia serie.

¿El anime es caro? Bueno, se suele decir que el problema está en no sacar packs completos de las series desde el inicio, y sin embargo, ha quedado demostrado con Bailando con Vampiros —una serie relativamente reciente— que esto no supone un gran aliciente para su compra. Además, una licencia tiene unos costes altos, y me parece lógico que una editora intente exprimir al máximo su venta, primero con packs individuales, luego con recopilatorios y finalmente con la edición especial de turno.

Hablando con José Luis Puertas (ex-Jonu Media, Yowu Ent. en la actualidad), comenta que es difícil trabajar con las distribuidoras y el anime. “Llega el anime a las tiendas, se vende y no reponen”, nos dice en Barcelona, en un stand en el que vende el pack en DVD de Bailando con Vampiros por tan solo 10€. “Es una oferta especial para el evento”, y aun así, las ventas son irrisorias.

DSC04184 (Custom)El año pasado vino a Barcelona precisamente, durante el Salón del Manga, Masao Maruyama, una de las figuras vivas más importantes del anime a nivel mundial. Co-fundador de Madhouse, productor en grandes series y trabajador nato de la industria que ha compartido proyectos con Shinichiro Watanabe, Satoshi Kon o el mismísimo Osamu Tezuka. La repercusión de este invitado fue mínima, y supone un buen reflejo de lo que significa el anime en España: un par de entrevistas rápidas y mal hechas, cero alcance y cero relevancia para una visita que debería haber sido mucho más sonada. Ahora vuelve —y gracias—, por cierto, coincidiendo con el Ficzone de Granada.

Quiero decir con estos pequeños ejemplos, que la situación es trágica. Que vamos en caída libre desde hace ya bastantes años, y que el panorama es desesperanzador. En España se maltrata al anime, se infravalora a quienes lo editan y lo peor: nos da absolutamente igual, porque sabemos que va a seguir en Internet.

No obstante, uno de los factores fundamentales para que esta situación se haya desenvuelto de esta forma es la pérdida del anime en televisión. Las cadenas privadas han dejado al anime totalmente de lado; los principales canales pasan olímpicamente del tema, canales como Boing o Clan TVE tienen un tárget de edad muy limitado y canales con más apertura al anime como Animax, Buzz o Cartoon Network han desaparecido. Por si fuera poco, las autonómicas, que hasta hace unos años habían albergado multitud de anime en sus parrillas televisivas, han dejado igualmente de apostar por este producto ante la falta de dinero para comprar series. Canal 2 Andalucía o Canal 9, desaparecidas. TV3, sin asumir riesgos más allá de poner Dragon Ball en bucle, olvidándonos por supuesto del bloque ya extinto 3XL.

Que haya anime en televisión es fundamental para que las series se den a conocer, y puedan llegar así a más público. Raúl Izquierdo (Estudio Fénix) se pregunta si el hecho de que las series anime funcionaran en los inicios de Antena 3 y Telecinco tenía realmente algo que ver con que fueran de producción japonesa. “¿Sabían que lo que veían era anime?”, dice.

“Si te fijas, todas las cadenas en sus inicios apostaban por el anime, aunque fuera a horarios algo prohibitivos”, dice José Luis Puertas. Y es cierto, Cuatro ofreció varias series de anime de madrugada cuando empezó. “Incluso tenía buenas audiencias, la gente se acostumbró”, añade. La Sexta estrenó el bloque Mangápolis en sus inicios. Sobra hablar de Telecinco, Antena 3 y TVE, y cómo de cosechar grandes éxitos se han olvidado del género con el paso de los años.

tutor hitman reborn

Así a bote pronto, recordaréis que Luk Internacional tiene series como Tutor Hitman Reborn o Prince of Tennis —que incluso están dobladas— y que ni se han estrenado ni tiene pinta de que lo vayan a hacer, ante la falta de televisiones que apuesten por anime. O más reciente, Fairy Tail, una serie perfecta para poner entre otras consolidadas como Dragon Ball y One Piece y dejar el resto en manos de la audiencia.

Cabe recordar que el principal sustento de una editora para rentabilizar una licencia es venderla a televisión. Anime Project murió intentándolo, y hoy día parece que los editores se han hecho a la idea de que es misión imposible dada la distribución de contenidos en los canales y la oferta tan limitada de animación que hay en TDT y canales de pago.

Llegados a este punto, yo no sé cuál es la solución a esto, soy incapaz de encontrar la luz al final del túnel y en cualquier caso, dudo que vaya a ser cosa de dos días. Sólo espero que el sustento editorial que tiene Selecta Visión se mantenga y perdure durante los años, que Yowu consiga tirar hacia delante con las ganas y fuerzas con las que en su día se levantó Jonu, y que apuestas como Rainbow o los resquicios de Jointo mantengan una industria que está en peligro de extinción.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.