De cómo Shuhei Yoshida confirmó la llegada de Oreshika a occidente y nadie se enteró

Desde SONY Computer Entertainment Europe confirman la llegada de Oreshika: Tainted Bloodlines a Europa y Norteamérica. Shuhei Yoshida ya lo adelantó.

Oreshika Tainted Bloodlines 02

SONY Computer Entertainment Europe ha confirmado la llegada a Europa y Norteamérica de Oreshika: Tainted Bloodlines para PS Vita. Sin embargo, la noticia no es novedad y su llegada había sido confirmada con anterioridad, eso sí de manera muy disimulada y por parte del master of trolls Shuhei Yoshida.

Oreshika Tainted Bloodlines 01

Lo estuve comentando ayer en Twitter, el señor Yoshida saluda de buenas a primeras a una chica joven y guapa (cómo no), amante de los JRPGs, y acto seguido le comentasi te gustan los JPRGs, échale un vistazo a esto”, adjuntando en su tweet un enlace a la página web oficial de Oreshika: Tainted Bloodlines. Que además de troll, recordemos que en 2012 fue baneado por escribir “Me gusta PlayStation en MiiVerse“, está hecho todo un Don Juan. El caso es que estuve dudando sobre si esto sería una pista relacionada con su licencia, pero el cabrito se encargó de cubrirse bastante bien las espaldas como para que sospecháramos lo más mínimo posible.

El título, un JRPG, nos pone en la piel de un clan del Japón feudal que ha sido maldito, por lo que sus miembros morirán máximo en dos años. Deberemos hacer avanzar al clan para acabar con la maldición y ser bendecido por los dioses inspirados en el folclore japonés para asegurar que cada nueva generación del clan es más fuerte que la anterior.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.