‘Shin Megami Tensei: Nocturne’ llega al PSN norteamericano de PS3

Hoy Shin Megami Tensei: Nocturne aterriza en el PSN norteamericano de PlayStation 3, formando parte del catálogo de clásicos de PlayStation 2.

Shin Megami Tensei Nocturne

Los chicos de ATLUS han sacado a la venta la versión digital de Shin Megami Tensei: Nocture compatible con PlayStation 3, formando así parte del catálogo digital de clásicos de PlayStation 2 para esta consola.

Tokio, Japón. Un estudiante de instituto que se dirigía a visitar a su maestro al hospital se topa con un periodista que le cuenta una extraña historia sobre un reciente enfrentamiento ocurrido en un parque entre personas vinculadas al ocultismo.

Tras este extraño encuentro, el chico llega al hospital, situado en Shinjuku, para descubrir que el edificio está completamente vacío y no hay rastro de su profesor. Tras pasear por aquellas instalaciones abandonadas y bajar al sótano, el joven se encuentra con un misterioso hombre. Poco después, en la azotea, es testigo de un suceso catastrófico: La Concepción. El suelo tiembla y una luz brillante envuelve todo el horizonte. Cuando el chico despierta, se encuentra con que su aspecto físico ha sido drásticamente alterado. Mientras se pasea por los pasillos del hospistal, se da cuenta de que ha sido convertido en un demonio.

Como consecuencia de la destrucción ocurrida, el protagonista se ve obligado a embarcarse en un viaje en el que deberá luchar contra las fuerzas demoníacas para poder poner orden en el caos. El mundo espera renacer… ¿Pero volverá a repetirse lo mismo?

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.