Reseña: ‘Happy!’ #1

Cada obra nueva de Naoki Urasawa se ha convertido en una cita ineludible para todos, tanto editores como lectores, y Happy no es una excepción.

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Cada obra nueva de Naoki Urasawa se ha convertido con el paso del tiempo en una cita ineludible para todos, tanto editores como lectores, un conglomerado que ha terminado dando fruto a un mercado ávido en sí mismo de consumir tanto como se pueda de eso que sólo el autor de (por ejemplo) la imprescindible Monster  puede ofrecer. Una consagración basada en el buen hacer y en el talento de un artista que ha sabido, con el paso del tiempo y en un proceso totalmente armonioso, cambiar fastuosamente sus intereses narrativos.

Todos conocemos al sobresaliente Urasawa que nos habla en Pluto, 20th Century Boys o la anteriormente mencionada acerca de traiciones y muertes en ambientes de soterrada tensión constante, pero quizás no se mente lo suficiente acerca de su igualmente interesante vertiente cronológicamente anterior, una donde había espacio para el deporte pero también para lo comedidamente casual. Tiempos en los que, trazados sempiternamente sencillos de por medio, el dibujante hablaba en otros términos artísticos y, vaya, sobre otras cosas. Obras estupendas no sólo por su cotización como producto, sino por lo increíblemente preciso de su valor como materia de estudio para los que quieren saber el cómo —el porqué, si apuramos leyendo entre líneas— de esa correctísima evolución que el tokiota ha experimentado con el tiempo.

La última apuesta segura por el autor que hemos visto en nuestro país, Happy!, pertenece a ese conato, pero no es la única: la celebrada pero aquí inconclusa Yawara! —llamada aquí Cinturò Negre por un Joan Navarro en constante catarsis catalana— comparte con ésta el hecho de subrayar una historia bajo el desarrollo natural y espontáneo de una narración deportiva: si en la de hoy nos encontramos con una correlación de hechos que finalizan en una idealización de la superación con el tenis como hilo del que tirar para descubrir todo lo demás, en la únicamente editada en territorios catalanoparlantes tratamos con el judo como columna vertebradora para el resto. Un resto que seguro a Planeta ahora, y a sabiendas de ese gusto por el autor japonés que tan visible es en nuestro propio país, no creo que tardara demasiado en re-editar con unas calidades tan sobresalientes como las que ha sobrepuesto en Happy!, y es que a todos nos gusta Urasawa (de verdad: nunca he conocido, ni quiero conocer, a alguien a quien no le haya fascinado), y queremos justo lo que Planeta ha traído: edición de lujo, sobrecubierta con relieve, papel de calidad y en general todo aquello que los puritanos del coleccionismo querrían para cualquier obra con la que hubiesen crecido.

News33982Porque es que la que hoy tratamos es una de esas obras noventeras (se publicó entre 1993 y 1999) que tanto gustan debido a ese inefable aroma a otros tiempos —nubladamente mejores— que enamoran a primera vista. Urasawa nos cuenta un relato, el de Miyuki Umino, ambientada en esa época y centrada en el mundo de la raqueta: la chica, que vive en condiciones algo precarias con sus hermanos, se entera de que de algún modo tiene que pagar una deuda que otro hermano perdido tiene pendiente con unos tipos; es entonces cuando ella decide embarcarse en el mundo del tenis para intentar reunir la astronómica cifra que adeuda. Un documento sencillo, relajado y comedido en todos sus aspectos pero elocuentemente divertido y entretenido.

Un Urasawa distendido, en cualquier caso, pero no por ello peor: en lo que hemos podido ver hasta ahora (un par de tomos editados en un formato de lujo con alguna rotulación extraña en momentos puntuales pero en general fabulosa como antes decía) el autor recurre a situaciones y bagajes tan propios y reconocibles  —aunque en un estado algo más prematuros— que es complicado no encandilarse casi automáticamente y querer más y más cuanto antes. Porque de eso va esto que comentaba al principio del texto: de sacar tanto como se pueda hasta que se agote. Un momento que cada vez se ve más cercano (a Master Keaton no le queda mucho y las obras más conocidas ya se han publicado), pero que no nos debería cegar para disfrutar, inmediatamente, de lo tan y tan mágico que tenemos ahora.

Viva Naoki Urasawa.

Happy!

Manga
Edita: Planeta DeAgostini Cómics
Autor: Naoki Urasawa
Género: Deporte
Fecha de salida: 2013
PVP: 14.95€
Web oficial
Lo bueno:

Un Urasawa distendido y diferente.

Lo malo:

La edición puede resultar algo cara para según qué bolsillos.

 




  • Sawako2502

    La verdad llevo dos tomos y me está gustando mucho más Happy que Master Keaton, aunque mi preferida de Urasawa sigue siendo Monster y ahora Billy Bat.