Kenji Itoso: «Producir un episodio de anime cuesta entre 80.000 y 120.000 euros»

Charlamos con el director de Santa Company

SANTA COMPANY

Kenji Itoso es una de esas personas que asumen riesgos. “Si no apuestas no ganas”, esa es la frase que podríamos extraer de la experiencia de este director japonés, que ha conseguido financiar un anime a través del crowdfunding. Se llama Santa Company, y además de tener una pinta estupenda, es un grandísimo ejemplo para toda la industria del anime en Japón, que no pasa por su momento más creativo.

¿Depender de otros o depender directamente del fan? Esta es la pregunta de la que Kenji Itoso y su equipo han conseguido sacar petróleo. Más de 55.000 euros de recaudación y un segundo proyecto, Art of Making Santa Company – A Complete Guide, que ya ha superado la meta y lleva 12.000 euros recaudados a cuatro días del final.

El director, que también forma parte de la dirección de Dreaming Machine, la película póstuma de Satoshi Kon, nos ha hablado largo y tendido de Santa Company, pero también nos ha dejado datos muy interesantes acerca del presupuesto que necesita un anime y del método de financiación habitual de un anime de temporada.

Los sueños se hacen realidad, e Itoso ya se encuentra valorando un largometraje para Santa Company y trabajando en su segundo proyecto para crowdfunding. Ya ha cumplido la promesa que hizo a Satoshi Kon antes de dejarnos, y la carrera del director se presenta de lo más prometedora.

Dejando a un lado todo lo referente a la producción de Santa Company como anime, ¿de dónde nace la idea de presentarlo como una empresa? Estamos acostumbrados a ver el mundo de Papá Noel como algo totalmente idílico y que no busca el beneficio, y en cambio, nos lo presentas por primera vez de una forma sostenible económicamente y madura para hacer frente a las facturas del “mundo mágico” del Polo Norte.

La Navidad es mi época favorita del año y además me fascina la existencia de Papá Noel como algo que no busca el beneficio. Sin embargo, cuando me tocó imaginar cómo sería el mundo de Papá Noel en el mundo real, se me vinieron varias preguntas a la cabeza: ¿Cómo distribuyen todos esos regalos en una sola noche? ¿De dónde sale todo el dinero para comprar los regalos? ¿Cómo se las arreglan para sobrevivir durante el resto del año?

A raíz de esto, se me ocurrió la idea de Santa Company como algo sistematizado y estructurado como empresa.

Por otra parte está el hecho de que la actividad del reparto de regalos en Santa Company es voluntaria. Así que las ganancias llegan a través de negocios como la navegación, el transporte, la seguridad o el comercio, que son lo que permiten financiar los regalos para los niños.

Además, haciendo de esto una empresa puedo hacerlo girar entorno a la idea del capitalismo, apoyada en mi fe sobre el trabajo en el que cada uno de los empleados hace el mayor esfuerzo posible por el bien del resto de sus compañeros. Creo que a menos que alguien tenga cierto grado de riqueza en su vida, no puede dedicarse a la caridad.

Así que esta es la razón por la que se ha utilizado el concepto de empresa en este anime, de forma que los personajes que intervienen en Santa Company también gozan de cierta estabilidad y felicidad en sus vidas.

De hecho, la comparas con Amazon. ¿Crees que si Santa Company existiera en el mundo real trabajaría de forma similar a como lo hace Amazon?

Creíamos que era un buen ejemplo puesto que Amazon es conocido a nivel mundial. Tienen almacenes con juguetes, listas de entregas, interviene el transporte e incluso tienen un servicio para envolver regalos. Creo que un sistema tan eficiente para la distribución de artículos sería bastante similar a lo que representa Santa Company.

¿Por qué Kickstarter?

Como sabes, en esta ocasión no hemos usado el método de producción a través de patrocinios. En principio queríamos hacer una producción capaz de convivir con las audiencias, pero entonces empezaron a llegar mensajes de todas partes del mundo sugiriéndome a hacerlo a través de Kickstarter, y aquí estamos.

Tras la experiencia, ¿el crowdfunding como alternativa menor para hacer anime o como opción real a tener en cuenta para aquellos que quieran llevar sus proyectos a cabo? 

No creo que esto sea un plan B para producir anime. De hecho, me gustaría recomendárselo a todos los directores que creen en ideas que no pueden llevarse acabo a través del método comercial.

Antes de lanzar el proyecto había hablado con el señor Inafune, director de Mighty No.9 (un videojuego que se financió a través de Kickstarter), que había estudiado en la misma universidad que yo. Me habló sobre la emoción que se siente al hacer un proyecto a través de crowdfunding, la misma que estoy sintiendo yo ahora. Ojalá más gente pudiera sentirlo.

 

«Producir un episodio de anime para televisión con una duración de 20-25 minutos cuesta entre 80.000 y 120.000 euros»

 

¿Cuáles son los pros y los contras de hacer anime a través del crowdfunding? Imagino que tienes más libertad para hacer las cosas a tu modo, pero otra parte está el dinero, ¿ha habido algún problema en este sentido?

Obviamente la mejor parte es la libertad creativa. Por otra parte, la parte difícil es que tienes que preparar las suficientes imágenes de cara a mostrar el proceso de producción y poder lanzar el proyecto. El marketing es vital para formar una imagen concreta de tu proyecto y conseguir el suficiente apoyo. Pero en el caso de la animación, el presupuesto no se mueve en función de la duración. Independientemente de si la animación dura un minuto o media hora, tenemos que gastar en los materiales de trabajo y en la asignación de personal.

Se requiere una importante inversión previa y hay un alto riesgo de no reunir los fondos suficientes. Además, si decimos que queremos trabajar junto a los contribuyentes tenemos que reflejar sus propuestas en nuestro trabajo, lo cual supone una dificultad añadida dado que los materiales y las animaciones están planeadas desde el principio.

Hablando del tiempo, ¿cómo ha sido adaptar el concepto de Santa Company en tan solo 30 minutos?

Honestamente, muy duro. Teníamos que limitar la duración a 30 minutos o por el contrario los gastos se habrían disparado, como es el caso de los actores de voz. Queríamos hacer un contenido de calidad incluso bajo esa limitación, así que trabajamos en condensar 40 minutos en tan solo 30. Esto afectó al desarrollo de la historia, haciéndola más rápida y obligándonos a omitir la parte más emocional de los personajes, pero estamos satisfechos con el resultado.

¿Te gustaría animar más minutos de Santa Company?

De hecho hay un montón de cosas que queremos cubrir de la historia, y nos gustaría hacerlo en un anime de 90 minutos. Los guiones y materiales están preparados, así que una vez haya inversores empezaremos a trabajar en ello.

Una de las mejores partes de este proyecto ha sido ver cómo gente de todo el mundo se implicaba. ¿Puede internacionalizarse la producción de un anime gracias a plataformas como Kickstarter?

Lo cierto es que hay diferencias en el modo cultural de afrontar la Navidad en función del país, y esa parte fue algo más complicada. Por ejemplo, el número de regalos y el lugar dónde dejarlos varía según el país.

En cualquier caso, estoy feliz de ver como el anime, algo en lo que somos pioneros, se extiende a todo el mundo.

 

«Lo habitual es distribuir las historias a través de medios baratos como cómics o novelas, y una vez se ha llegado a los suficientes fans, se hace el anime»

 

Por cierto, ¿cuáles han sido los países que más han aportado al proyecto?

El más mayoritario ha sido Estados Unidos, seguido de Inglaterra y Canadá en segundo y tercer lugar.

Hablando de dinero, conseguisteis recaudar más de 55.000 euros para producir esos 30 minutos de Santa Company, pero, ¿cuánto cuesta normalmente producir un episodio de una serie de temporada atendiendo a su duración media de 20-25 minutos?

Normalmente producir un episodio de anime para televisión con una duración de 20-25 minutos cuesta entre 80.000 y 120.000 euros. Cuando se trata de una producción original la cosa ronda entre 160.000 y 240.000 euros. En Santa Company gastamos unos 160.000 euros. En función de la calidad de la producción podemos llegar a hablar de 400.000 euros. Costaría como cuatro veces más hacer una versión en forma de película, ya que el tamaño de los materiales, el equipo de producción y los actores de doblaje son distintos a los de la serie de televisión.

Para que te hagas una idea de cómo la duración no está relacionada con los costes, producir animaciones como las que se usan en los videojuegos tiene un coste de alrededor de 60.000 euros por cada minuto.

Santa Company se ha financiado, en parte, gracias a los contribuyentes, pero no es el método habitual. ¿Cuál sería el proceso para conseguir financiar un proyecto “normal”?

Básicamente es imposible hacer producciones origianales. Lo habitual es distribuir las historias a través de medios baratos como cómics o novelas, y una vez se ha llegado a los suficientes fans, se hace el anime a través de asociaciones y la inversión de muchas empresas que se ocupan de la gestión de riesgos.

Para producir un anime sin base de fans necesitarías jugártela con el presupuesto y asumir el riesgo, como he hecho yo en esta ocasión, o hacerte tan popular como el director Hayao Miyazaki y convencer a los inversores de que tu anime va a ser un gran éxito.

Has creado tu propio estudio, Kenji Studio. Ahora que has pasado por la experiencia del crowdfunding, ¿te planteas seguir utilizando este método más independienteo vas a volver a la industria rudimentaria del anime? ¿Cuáles son tus proyectos para los próximos meses?

En Kenji Studio quiero producir anime con el que estoy altamente satisfecho, así que me dedicará a producir proyectos individuales y originales uno a uno. Para cosas más grandes, asumo que necesito cooperar con otros estudios de acuerdo a las necesidades de cada proyecto.

En cuanto a mis próximos trabajos, ya estoy empezando a trabajar en mi próximo proyecto y la idea es lanzarlo en Kickstarter el próximo marzo.

El equipo de producción no era poco experimentado en esto de hacer anime. ¿Cómo fue ponerlos a todos a funcionar como equipo en algo tan diferente a lo tradicional en la realización de animación? ¿Qué ha sido trabajar junto a Yumi Kamakura y Naohiro Fukushima, dirección y guión de Santa Company?

Todos eran personas de confianza y no hubo ningún problema durante la producción. Con ellos tuve ciertas dificultades para concluir el guión, así que acabamos haciendo reuniones cada semana en las que reescribíamos el guión más de diez veces. Fukushima sabe cómo cuadrar una producción desde la perspectiva tanto adulta como infantil, ya que ha trabajado en anime para niños como Prince Mackroo y en producciones más adultas como Eden of the East y Dreaming Machine, así que lo escogí especialmente para ayudar en esta tarea.

En cuanto a a Kamakura, también tiene grandes cualidades y ha trabajado tanto en series para niños de la talla de Inazuma Eleven y Pokémon, como en contenidos más “moe” como WORKING!.

Los fondos de Takashi Aoi tienen un aspecto muy navideño, ¿cómo ha sido crear la atmósfera del Polo Norte de Papá Noel?

Recibimos un montón de información de la Embajada de Finlandia. Con ella en la mano preparé los diseños estructurales y Aoi hizo el resto.

Llaman también la atención los diseños originales de Hidari. ¿Cómo acabó trabajando en Santa Company junto a Hiroki Harada?

Hidari vive cerca y sacó algo de tiempo para ayudarme dibujando los diseños de personajes y escenarios. Me fascina poder convertir un buen diseño en animación, y por aquel entonces quedé prendado de los diseños de Sasami-san@Ganbaranai, en los que Hidari participaba. En aquella ocasión, era Harada quien diseñaba los dibujos de Hidari para pasarlos a animación, y el propio Hidari quedó encantado con ellos. Así que le pedí a Harada, que en aquel momento estaba trabajando en SHAFT, que dejara algo de tiempo para nosotros.

Santa Company se estrena en diciembre. ¿Qué puede esperar la gente de ella? ¿Alguna sorpresa para los fans?

Yo mismo he contribuido a varios proyectos de animación en Kickstarter, pero a menudo me encontraba con algunas ediciones en DVD y Blu-ray dejaban bastante que desear tanto en diseños como en la forma de presentarlos. En Santa Company me he encargado de diseñar todo esto, incluidos los extras que van aparte de la carátula. Incluso busqué al fabricante para estar seguro de que todo se hacía en la mejor calidad posible.

Además de una lujosa caja en DVD y Blu-ray, he creado una nueva historia y un libro de ilustraciones sobre ella. Esto va incluido en el libreto que lleva la edición física, y estoy deseando poder mandárselo a todo el mundo.

Formas parte de la dirección de Yume-Miru Kikai (Dreaming Machine), la película póstuma de Satoshi Kon. ¿Crees que se podría financiar el proyecto a través de crowdfunding?

Respeto y admiro a Satoshi Kon. Antes de fallecer, me hizo prometer en su casa que Dreaming Machine sería terminada. Mi objetivo es terminar siempre el trabajo que he empezado, y eso nunca cambiará.

Sin embargo, echando un vistazo a la situación actual del crowdfunding, sería complicado conseguir financiar Dreaming Machine solamente utilizando esta vía, ya que aunque consiguiera recaudar tanto dinero como lo hizo Mighty No.9, seguiría sin ser suficiente.

Antes de que Kon falleciera, me preguntó: “¿Para qué tratas de mejorar tus habilidades?”, a lo que le respondí, “para algún día poder producir mis propios trabajos”. Kon siguió: “Entonces, ¿cuándo lo vas a hacer?”. Me tomé un momento para responder y entonces Kon añadió: “No digas algún día, hazlo ya”.

 

«Como creador no me gusta predicar con esta forma de pensar, pero hay veces en las que todo depende del dinero»

 

Santa Company fue una de las propuestas que le mostré a Kon, y fue tomada en consideración como un trabajo que podría llevarse a cabo en forma de película si se encontraba el método adecuado.

Es por esto que cuando el proyecto de Dreaming Machine se paró, decidí llevar a cabo mi segunda promesa de producir mi propio anime original. Era algo que tenía que hacer, así que decidí asumir los riesgos.

Necesitas verlo para entenderlo bien, pero en Santa Company hay una escena en la que Noel y su abuelo conversan. En ella, las palabras que dicen uno y otro incluyen un mensaje que intenté incorporar a este proyecto, pero en realidad es el menaje que Satoshi Kon me dio a mí y que cambió mi vida.

Visto lo visto, cuando se trata de producir anime, ¿la cosa sólo depende del dinero o aún podemos creer en el buen hacer de los directores y las historias que tienen que contarnos?

La parte más importante es el dinero. Como creador no me gusta predicar con esta forma de pensar, pero hay veces en las que todo depende del dinero.

Aún así, sigo creyendo que una buena historia llevada a cabo por directores que ponen en ella todo su esfuerzo es, en última instancia, lo más importante.




  • Kipik

    ¿Y se supone que esto es algo nuevo o transgresor? Parece un anime mas de hoy en día, una historia que a priori pinta muy pobre, con diseños moe genéricos y nada que aportar a la escena.

    • chibisake

      Vamos, que la entrevista ni te la has leído.

      • Rak

        olé xD

      • Rubén Bonache Serrano

        Ni el titulo

      • Kipik

        ¿Y si te digo que sí me la he leído? Financiar un anime mediante crowdfunding no es nada nuevo (Mai Mai Miracle, por ejemplo), y la propuesta de seguir las ‘aventuras’ de un grupo de trabajadores (en este caso trabajan para Papá Noel, que lleva una especie de empresa, eso sí me gusta) ya se ha hecho anteriormente con animes como Bartender o Working! -por decir algunos- Vamos, que eso de decir que “asume riesgos” y “si no arriesgas no ganas” no creo que le pegue mucho. Aku no Hana. Eso es asumir riesgos.

      • http://www.deculture.es/ Manu

        Suficiente, en serio. Es un trabajo sacar estas entrevistas para que en vez de comentar los puntos que se tratan se discutan chorradas.

        Si no te gusta el anime, entendido, pero no era ni mucho menos entrar a valorarlo el objetivo de la entrevista, y sí acercar el trabajo que tiene detrás y la forma de llevarlo a cabo como alternativa a la financiación habitual al lector.

        De verdad no entiendo qué ganas de sacarle la punta a todo y soltar comentarios de mal rollo. Pero en fin.

      • Kipik

        Si yo no he dicho nada de la entrevista, simplemente se está intentando vender algo del montón como algo super nuevo y único. ¿Que la industria del anime no pasa por un buen momento? Pues sí. ¿Que el crowdfunding es una alternativa? Pues también. Pero tampoco hay que exagerar las cosas con alternativas como esta.

      • chibisake

        Lo importante no es si algo se ha hecho o no antes, ni si es transgresor o no (algo que no sabrás hasta que salga y ni mucho menos es indicativo exclusivo de calidad de un producto). Sino cómo se lleva lo que se muestra. Hablas de que no se aporta nada, pero yo ahora mismo estoy viendo que es tu comentario lo único que no lo está aportando.

        Rurouni Kenshin es una historia más de samuráis, Samurai Champloo no es la primera en mezclar géneros con estilos aparentemente incompatibles, Red Line salió décadas después que Los Autos Locos y otras tantas producciones sobre pintorescas competiciones sobre el asfalto, Great Teacher Onizuka es una historia sobre un pandillero y un instituto, Cowboy Bebop no fue la primera historia de naves espaciales, tampoco la primera con tintes de cine negro. Puedo continuar hasta el infinito. En el mundo del anime es imposible crear constantemente leyendas, que es algo que se decide con el tiempo, tampoco con ningún otro producto de ocio. ¿Vivimos entonces rodeado de basura? ¿Nos gusta la basura?

        Si reducimos todo a los absurdo con una postura radicalmente subjetiva, tal y como haces (supongo que de manera inconsciente y sin maldad), entonces lo único hermoso que queda en este mundo es el ojete de cada uno.

        En serio, lee la entrevista, y bien, porque se habla más de otros aspectos, vinculados o no con ella, que del corto.

      • Kipik

        ¿Y si te digo que sí me la he leído? Financiar un anime mediante crowdfunding no es nada nuevo (Mai Mai Miracle, por ejemplo), y la propuesta de seguir las ‘aventuras’ de un grupo de trabajadores (en este caso trabajan para Papá Noel, que lleva una especie de empresa, eso sí me gusta) ya se ha hecho anteriormente con animes como Bartender o Working! -por decir algunos- Vamos, que eso de decir que “asume riesgos” y “si no arriesgas no ganas” no creo que le pegue mucho. Aku no Hana. Eso es asumir riesgos.

  • Dino

    Me parece impresionante todo lo dicho aquí, adoro saber como se hacen las cosas y este tipo de textos me fascinan.

    No me esperaba las cifras, mucho más altas de lo que jamás hubiera imaginado, no me extraña que cueste tanto sacar anime de japón, pero ahora me pregunto cual será el margen de beneficios, aunque esto sea algo subjetivo, claro.

    Me ha llamado la atención sobretodo esa frase de Satoshi Kon “No digas algún día, hazlo ya”. Me ha llegado :D

    Buen trabajo por la entrevista! Es genial poder ver trabajos así y conocer más de este mundillo que tanto nos encanta.

    • http://www.deculture.es/ Manu

      No me esperaba para nada que tuviera una relación tan estrecha con Kon y cuando me la mandó me quedé igual que tú con ese fragmento :) gracias a ti por leernos y comentar!

  • Guimu

    No conocía para nada este proyecto, pero he de decir que me ha parecido bastante interesante la entrevista. Sobre todo eso de los precios. La leche, ¿cómo puede valer tanto? ¿Tantas personas se involucran en un solo capítulo? ¿Tanto tiempo lleva hacer media hora animada?
    Y me ha parecido bastante curiosa la relación con Satoshi Kon, aunque no me haya visto nada de él todavía (sé que sois comprensivos y me ahorro abrir el paraguas xD)
    Seguid así con las entrevistas, que están curiosas ;)