Reseña: ‘Seconds’

La magia de Bryan Lee O'Malley

Bryan Lee O’Malley tiene 35 años, es canadiense y hace magia. Pero no cualquier tipo de magia. No lleva traje ni saca conejos de su chistera, aunque bien cumple con la capacidad inherente a todo mago: Dejar boquiabierto a su público. No hace sólo eso, claro. Quiero decir, que sí mueve muy rápido las manos, juega al despiste y nos encandila muy bien hacia donde él quiere; no hay, sin embargo, cartas, pañuelos entrelazados o cosas que desaparecen. No importa, veréis.

La magia es fascinante. Cuando un hombre se sube a un escenario y atraviesa a su fiel compañero con varias espadas punzantes, el público clama al cielo mientras se pregunta si algún día una de esas espadas llegará a tocarlo. Sería terrible, una catástrofe; el fin de la magia.

Delimitar los terrenos de la magia es probablemente, una de las tareas más complicadas que alguien se puede proponer. Qué es magia, qué es mero despiste. La imaginación nos da la oportunidad de sucumbir a una realidad subyacente a lo fantástico. Cosas que escapan a nuestro entendimiento.

Y nos encandila. Nos encanta que lo haga. Es magia, al fin y al cabo, y sus bondades son mucho más fuertes que las de cualquiera de los planos de nuestra realidad.

Por eso, cuando nos alguien nos da la oportunidad de ir un paso más allá de esos límites impuestos por nuestro mundo, lo agarramos sin dudar. Bien, agarrad muy fuerte a Bryan Lee O’Malley y no lo soltéis.

Seconds es uno de esos trucos imposibles de entender. Has visto trucos y trucos, sabes exáctamente en qué momento el mago pega el cambiazo y no vas a caer en pantomimas. Pero esta vez da igual, no te importa cómo lo ha hecho, ni siquiera lo pensarás luego. El truco te ha dejado tan loco que sólo quieres disfrutar del impacto que te ha causado.

De hecho, es muy posible que la última obra de O’Malley, al igual que esos trucos inexplicables, tenga una solución mucho más sencilla de lo que pensamos. Y lo cierto es que Seconds bien podría haberse quedado encasillada en el regazo de la novela gráfica bonita.

Porque lo es. El dibujo del creador de Scott Pilgrim guarda una conjunción perfecta entre elementos nipones y occidentales con los que ha desarrollado un estilo muy personal y de lo más atractivo visualmente. No cuenta con ningún elemento realista, y se limita a ser un cartoon inanimado que cobra vida en la mente del lector.

Pero volvamos al concepto de magia, y a la obra que nos ocupa, Seconds, que supera con creces a una “novela gráfica bonita”.

Si habéis leído Lost at Sea, la obra de O’Malley previa a Scott Pilgrim, sabréis de primera mano que el autor aborda en sus cómics un camino mucho más amplio que el de una historia con su inicio, desarrollo y final. Y si tenemos en cuenta ese dibujo tan “monigote” que os decía, resulta gracioso, porque la complejidad argumental y sentimental que desarrolla el canadiense en sus novelas [gráficas] escapa a cualquier paráfrasis.

Es como ese mago, que mientras despista a su público con una mano, con la otra —a la que nadie estaba prestando atención— logra ejecutar su truco sin dejar el mayor rastro.

O’Malley nos está dando las mismas oportunidades, el mismo juego. Sus más de trescientas páginas a color no son más que un pretexto para introducirnos en un mundo en el que la propia magia está presente. Lo está; Seconds es un cómic fantástico de lo más entretenido. Pero en ese mundo en el que la fantasía nos conduce campo a través, la magia se torna de formas muy distintas.

Por ejemplo, puede adoptar el aspecto de una preciosa e intimista historia apoyada en unos personajes simplones, que a su vez son el gran centro neurálgico de Seconds. Conceptos como la adolescencia, el amor, el sexo o la etapa de madurez y toma de decisiones están muy presentes, y O’Malley hace de cada uno de esos personajes una toma de contacto con el mundo real.

La posibilidad de expresar lo que los personajes sienten por medio de sus miedos resulta mágico. Y aquí quería llegar. Es increíble cómo O’Malley es capaz de expresar tanto con tan poco, de resolver el mayor de los paradigmas existenciales a través de viñetas a priori, de lo más banales y superficiales.

Sin ir más lejos, en Seconds, nuestra protagonista vive en una constante lucha consigo misma que responde a su vida personal, unida a la frustración que le produce no poder no desarrollar su actividad profesional. Al final, estamos asistiendo a un reflejo de nuestra vida, conducida por una estupenda trama que iguala la balanza en cuanto a sentimentalismos y reflexiones personales y algo de acción y elementos paranormales.

La posibilidad de cambiar sus acciones, en un nuevo reflejo del océano humano de sensibilidades, hará que la protagonista de Seconds se enfrasque en una historia de viajes en el tiempo muy relacionada con las segundas oportunidades.

Y si nada lo ha impedido durante el transcurso del truco, tras acontecer a una historia de lo más disparatada y fuera de lugar, O’Malley habrá ejecutado su gran truco.

No sabes qué decir, no sabes qué ha pasado ni cómo ha pasado, pero el tipo que se había metido en la caja y al que habían atravesado con diez espadas, ha salido sin un rasguño. Tienes la boca abierta y aplaudes sin cesar. ¡Ha hecho magia!

Seconds
Lo mejor
  • Divertida y conmovedora.
  • Una fachada simple para un transfondo mucho más complejo.
  • La edición de deBolsillo es espectacular.
Lo peor
  • Quizás el estilo de dibujo de O'Malley a veces no termine de casar con el mensaje que quiere dar.
  • Es una pena que el autor no saque material con más regularidad.



  • Bakutard Darukii

    Una reseña muy bien escrita, por cosas como esta me gusta Deculture.
    Yo el título lo recomiendo muchísimo, así como Scott Pilgrim, con un humor para todas las edades y con una estética muy esquisita.

    Una duda ¿Para adquirir Lost at Sea solo en internet y en inglés, no?

    • <3

      Sí, Lost at Sea cayó en Amazon, aunque creo que en BookDepository tenían también la versión en tapa dura (me suena que en Amazon sólo estaba en blanda), por si quieres comparar precios.

  • Kipik

    Me han dado ganas de leerlo, y eso que nunca me he interesado por Bryan Lee O’Malley ni ninguna de sus obras, gran reseña Manu. La única pega que pondría no tiene nada que ver con la reseña, sino con la obra…El precio (18€) no me termina de convencer, puesto que no se si finalmente me terminará gustando o no, y gastarme ese dinero me cuesta teniendo en cuenta que sigo unos cuantos mangas xD la dejaré apuntada de momento.

    • La edición vale muchísimo la pena. Son 18€ pero hablamos de más de 300 páginas a color y una calidad del papel muy buena. Si tienes oportunidad no la dejes escapar ;)

  • Borsalino

    Mira qué casualidad, justo cuando iba a leerme esta obra va y hacéis una reseña. Ya me pasó con Kanikosen XD, se agradece.

  • vindar

    Una reseña preciosa, en cuanto pueda, me compro un ejemplar de Seconds. Gracias!