Reseña: ‘Vinland Saga’ #1

El manga de vikingos llega a España

Makoto Yukimura tiene un trazo bastante grueso en Vinland Saga. No es, tampoco, el estilo de dibujo ni de narración más “manga” que hayamos visto. Además, los vikingos son un tema poco arraigado en la cultura del cómic nipón. Quiero decir, que hemos visto un poco de todo en el manga, pero no se da el caso en cuanto a la cultura nórdica — tenemos que irnos hasta 1974 para hablar, si queremos tomarlo como ejemplo, de Vickie el vikingo.

Entonces, ¿qué hace de Vinland Saga una serie tan popular?

Nos vamos hasta 2005. Yukimura acaba de terminar de publicar Planetes a finales de 2004 y empieza Vinland Saga en primavera. La serie comienza en la Shonen Magazine de Kodansha, pero antes de acabar el año la pasan a la Afternoon, una revista con un target más adulto.

Cuando empiezas a leer Vinland Saga rápidamente puedes asociarla con una serie juvenil. Es más, probablemente, una serie a la que cualquiera puede llegar a engancharse —después de este primer tomo, es la situación más probable— del palo de esos shonen que triunfan tan fuerte.

Al mismo tiempo, cuando la lectura pasa de esas primeras páginas y llegas a un punto más avanzado, también te das cuenta de que hay algo más que shonen en lo que estás leyendo. La historia de Vinland Saga, y con un solo tomo en nuestro haber, guarda en sí misma los elementos fundamentales para gustar a uno y otro público. Quizás el cambio a la Afternoon —sigue en publicación desde entonces— esté asociado a ello.

Es innegable, que sin ser de lo más profunda, el mero medio y trasfondo histórico sobre el que se desarrolla la puesta en escena de Yukimura da ciertos atisbos de seriedad a Vinland Saga. No hemos leído mucho como para sacar conclusiones al respecto, pero la cosa pinta bastante bien.

Que la serie lleve a día de hoy tan solo 15 tomos da también muy buenas sensaciones en cuanto al nivel argumental de la serie. Las comparaciones son odiosas, pero es indudable que un shonen de Shueisha tiene más papeletas de dar más vueltas de las debidas que uno de Kodansha. Si a eso le añades ese aire seinen, el combo es tan bueno que solo faltaba ese toque no-oriental para dar lugar a uno de los manga más valorados de los últimos años.

Esa es la impresión que ha dado el público occidental, y Planeta Cómic ha respondido a ella editando la serie en España. Estupendo, desde luego; más aún si se trata, a día de hoy, del último gran bastión que nos quedaba por sobrepasar en la edición de manga en nuestro país.

La historia de Thorfinn cuenta con gran dinamismo y gran capacidad para transmitir a través de ese trazo grueso que os comentaba más arriba. Un diseño de personajes rudimentario —realzado considerablemente en las escenas de batalla— que logra conducirnos muy bien por un manga cuya mayor pretensión parece ser la de hacer disfrutar al lector de un buen rato de acción.

Eso sí, con una calidad tremenda en cuanto a ambientación y fondos. Consigue su objetivo, y el resultado es frenético, especialmente en una primera mitad del tomo protagonizada por la gran baza de Vinland Saga: Los vikingos, su forma de ser, de actuar y de caernos simpáticos.

En eso sí cumple muy bien su función de manga; los vikingos de Vinland Saga son bonachones, y te van a caer bien, muy bien. Especialmente cuando engañen y maten a su rival, por muy mal que os suene ahora.

Thorfinn es un chico joven e increíblemente hábil que se ha unido a la tropa de Askeladd para vengar la muerte de su padre. El propio Askeladd lo mató y es eso mismo lo que parece haber utilizado para manipular a Thorfinn. Es verdad que el hecho de estar cerca de él le permite retarlo constantemente, pero aún es prematuro determinar hacia dónde irá este sentimiento de venganza tan impregnado.

Tan pronto salimos de esa rápida introducción al mundo de los vikingos y sus batallas, la cosa se pone más intimista y viajamos hasta el pasado de nuestro protagonista. Sus orígenes, su pasado y claro está, su padre. Para entender qué está pasando en el presente de la historia tenemos viajar hasta la zona más profunda del problema.

Que Thorfinn sea impulsivo juega en su contra, pero al mismo tiempo lo dota de una capacidad para la lucha que promete bastante de cara a próximos tomos. No sólo eso, sino que el drama estará tan presente como la supervivencia de nuestros vikingos protagonistas. También hay espacio para el humor; incluso al final se incluyen unas tiras cómicas de cuatro viñetas muy al estilo de las que había en Fullmetal Alchemist en las que satiriza la bravuconería de los personajes.

Con Vinland recuperamos las ganas de acción en un envoltorio poco corriente; no por ello tiene que ser mejor o peor, pero desde luego juega a su favor a la hora de meterse a leer algo distinto.

Vinland tiene el potencial y las ganas de guerra de la mejor de las historias. Es una gran noticia que nos haya llegado y más que nos llegue en una edición cuidada y en formato más grande y vistoso que el de un tomo. En cuanto al precio, la gran pega de la edición, vuelve a estar en mano de cada uno decidir si vale la pena o no, es algo en lo que entra el criterio, las prioridades y la cartera del lector.

Vinland Saga #1
Lo mejor
  • Acción y muy buen humor para conducirnos a través de la celebración vikinga.
  • La ambientación y las batallas son de 10.
Lo peor
  • El precio de la edición de Planeta Cómic es algo elevado.
  • Las escenas transitorias flojean un poco.



  • _-H-_

    Es curioso, porque yo el estilo de dibujo no lo veo tan distante del manga…lo que veo más bien es una estética muy original, algo que veía más frecuente en el manga de la vieja escuela. Sin embargo, manga al fin y al cabo. Y doy gracias, porque la estética del manga más comercial actual, tan enclenque, tan aniñada,no me gusta nada.

    • Bueno, quizás sea eso, que se sale de la estética actual :)

  • Qué pena que tenga un precio tan elevado los tomos, tengo comprados los 2 primeros pero me va a ser imposible continuar este manga porque mínimo va a tener 20 tomos y si cada uno vale 13 euros… imaginaos a cuánto sale la colección. Hay ofertas igual de interesantes a un precio más asequible, la vida está muy cara y como cada vez elevan más los precios de los mangas los aficionados vamos a ser cada vez más críticos a la hora de empezar una colección.