Reseña: ‘Ugnis’ #1

Imagion lleva al papel el cómic de Kaoru Okino

Mentiría si no admitiera que Ugnis, de Kaoru Okino, es una historia típica. Trata sobre una joven que busca venganza tras la destrucción de su aldea, arrasada por una terrible hechicera. Siendo una de las supervivientes, ahora tiene poderes que la ayudarán en su lucha y que tendrá que aprender a controlar con ayuda de un mentor bastante pervertido pero curtido en combate. Es imposible que la premisa no os suene familiar, aunque no es probable que la asociéis a alguna otra obra en concreto.

En este caso, es menos importante lo que se cuenta que cómo se cuenta. A la autora parece encantarle hacer bromas acerca de ciertos tópicos de las historias de fantasía, del manga y (de forma indirecta) de los RPG. Con ayuda de su ingenio, Kaoru Okino subvierte estos clichés y los convierte en gags que toman al lector por sorpresa y pueden llegar a sacarle una buena carcajada.

Entonces, ¿qué? ¿Estamos ante una historia de humor? Es una pregunta complicada, aunque la respuesta corta es que no. No se trata de un título pretencioso, pero tampoco está exento de seriedad. De hecho, cuanto más avanza la historia, más oscura se vuelve… y es entonces cuando las inocentes bromas, en lugar de aliviar la tensión, pueden llegar a estropear el ambiente y quedar fuera de lugar.

Sospecho que la causa de esto es el formato original de la obra. Ugnis era originalmente un webcomic (de hecho, es el ganador del premio al mejor webcomic del Expomanga Madrid 2013), y si la autora fue subiendo páginas sueltas probablemente sintió que debía incluir en ellas un poco de todo para mantener la satisfacción en sus lectores. Podéis llegar a encontrar un diálogo serio, una escena de acción, un chiste y un paisaje en la misma hoja, con las viñetas hábilmente encajadas entre ellas de forma que quede espacio para todo. Este formato original del que hablo es una espada de doble filo, pues si bien la historia adolece en momentos puntuales del fallo que indicaba antes, lo cierto es que cada página trae bastante contenido y eso hace que la historia avance con un ritmo ágil y trepidante.

Vamos a detallar un poco más a fondo la sencilla premisa: Elizabeth, protagonista de esta historia, sobrevive al ataque que lleva a cabo en su aldea la hechicera Zemes Rose, aquella que ha osado despertar a un antiguo dios de fuego a cambio de poder. La joven superviviente queda cubierta de quemaduras y convertida en una ugnis: alguien capaz de crear y controlar fuego de algún color (el suyo es rosa, lo que explica el tono de la portada… sí, ese que le da al tomo un aire tan de manga shojo, y que no me extrañaría nada que acabe espantando a algún despistado cliente masculino, aunque ojalá me equivoque). Pero utilizar este poder conlleva efectos secundarios, pues provoca que las quemaduras se extiendan por el cuerpo y la personalidad del ugnis quede alterada durante unos minutos. Elizabeth se une a Gerard, sabio y excéntrico guerrero que como ella busca venganza contra Zemes Rose, y ambos parten de viaje perseguidos por un cazador de ugnis llamado William, que acosará incansablemente al grupo.

Tendrán que viajar, a lomos del dragón de Elizabeth, por Epheteria: un inmenso reino celeste plagado de islas flotantes y que recuerda a Ariano, el primer mundo de El Ciclo de la Puerta de la Muerte, o quizá al País bucólico del videojuego Solatorobo. Sea cual sea la influencia, la atmósfera es plasmada con gran acierto y eficacia, pues veremos fondos bastante detallados y agradables en los que es posible distinguir islas flotando a lo lejos por distintos puntos del cielo. En el apartado del dibujo estamos ante una obra notable dentro del panorama español: no en vano Kaoru Okino tiene una amplia experiencia como dibujante. Las escenas de acción que observaremos durante las aventuras del trío estarán dibujadas de forma elegante y dinámica, y en las de humor a menudo los personajes adoptarán una estética chibi francamente adorable, e incluso a veces un estilo todavía más simplificada que evoca los míticos gags de Fullmetal Alchemist.

El primer tomo podría ser dividido en tres partes claramente diferenciables: la primera correspondería a los dos primeros capítulos, en la que se nos presentan los protagonistas, sus habilidades y el mundo que les rodea. La segunda parte equivaldría a los cuatro siguientes capítulos de la historia y es el plato fuerte del tomo: Elizabeth comienza a ser entrenada por Gerard, pero las cosas salen terriblemente mal y el asunto culmina en una épica pelea a tres bandas con multitud de personajes y diferentes intereses encontrados. Cuando termina la pelea, también lo hace la sección de historia del volumen, pero todavía queda el añadido exclusivo de la versión en papel: los extras, entre los que se cuenta un capítulo que narra una aventura de Zabe y Gerard en una ciudad afectada por una extraña (y divertida) maldición. No tiene mayor relevancia argumental, aunque nos da pistas sobre el fascinante pasado del mentor de Elizabeth, del que veremos mucho más en el tomo siguiente. También incluyen una sección con ilustraciones de la obra de diferentes autores y un enorme y cuidado mapa de Epheteria, con los nombres de todos los reinos y descripciones de cada uno de ellos.

Ugnis es divertido, es emocionante y parece tener un trasfondo trabajado, aunque el primer tomo no llega a ahondar demasiado en ese último aspecto. El arranque de la historia es cliché, y a veces avanza de forma demasiado apresurada, pero la autora sabe sacar partido de la situación y crear buen humor y gran cantidad de contenido en cada una de las páginas. La neonata Ediciones Imagion es quien edita esta obra, como parte de su Línea Patata (espera, ¿¡Línea qué!?), y podréis encontrar los dos primeros tomos en tiendas entre finales de abril y principios de mayo.

Ugnis #1
Lo mejor
  • El dibujo: cuidado, atractivo y con un estilo que se adapta como un guante a cada situación.
  • El humor: realmente ingenioso y capaz de pillar al lector desprevenido.
  • La ambientación: Ugnis presenta un mundo bastante fascinante, lleno de islas voladoras y razas muy diferentes.
Lo peor
  • La premisa: demasiado arquetípica, parece el comienzo de un RPG cualquiera.
  • El humor: a pesar de lo dicho antes, en algunos casos llega a arruinar escenas serias.
  • El ritmo: a veces el contenido parece demasiado condensado en las páginas.