Reseña: ‘Jaco the Galactic Patrolman’

Toriyama vuelve a los ruedos

Siempre me han gustado más las historias de Toriyama alejadas de los campos de batalla y el cuerpo a cuerpo. Que Dragon Ball sea la seña de identidad del japonés es lógico, pero conviene prestar atención al resto de su obra. Una obra con guiños también a su obra cumbre, como ya vimos en Nekomajin, o en la propia Jaco, en la que acaba por tomar parte hasta el punto de servir de precuela a la popular historia de saiyanos y bolas de dragón.

Akira Toriyama es un maestro del humor. Del humor simpático, sin pretensiones, que está ahí y te acompaña a través de sus páginas, haciendo de la lectura el más cómodo de los pasajes. Al ejemplo de Nekomajin podemos sumar otros como los de Cowa, Kajika o claro está, Dr. Slump, donde pudo explayarse en este sentido. No es el Toriyama más conocido, desde luego, pero sí mi favorito. En Jaco, el último tomo recopilatorio del autor, que ahora llega a España de la mano de Planeta Cómic, tenemos la oportunidad de volver a encontrarnos con esa faceta tan entretenida del creador de Dragon Ball. Es una historia de lo más simple, pero ya sea por simpatía de sus personajes o por la capacidad de embelesamiento de sus dibujos de estilo cartoon-japonés, vuelve a conseguir cumplir con toda expectativa.

Jaco es la historia de un extraterrestre que acaba atrapado en una isla perdida tras perder el control de su nave. Para su suerte, en el lugar reside un viejo ingeniero que podrá echarle una mano para arreglar su nave y permitirle volver a casa. Eso sí, la historia no es tan sencilla. El extraterrestre, de fuerza sobrehumana y algo ególatra, ha acudido para salvar a la Tierra de una amenaza también extraterrestre; no obstante, tiene la capacidad de extinguir la raza humana apretando un botón si se le cruzan los cables. Son seres superiores, claro está. La humanidad, por su parte, es una civilización en vías de desarrollo que no merece demasiado la pena. Razón por la que, por otra parte, no tardará en congeniar con el viejo ingeniero, que odia a las personas — por eso está recluido en la isla. También anda intentando desarrollar una máquina del tiempo, pero eso es otra historia.

El caso es, que junto a otra chica, la aparición de Jaco en los medios por varios altercados, y unos cuantos personajes poco importantes pero colocados muy bien en el escenario, la sencillez de Toriyama logra tomar forma de manga. Excéntrico, cuando menos, empezando por las particularidades de Jaco, que hacen las veces de virtudes. El extraterrestre, perteneciente a una liga encargada de velar por la seguridad del universo, saca toda la artillería para conseguir que guardemos un pedazo de él en nuestra memoria. Es torpe, un poco payaso, pero de gran corazón, y al final acabaremos por querer saber más de la vida que ese bajito al que llaman “enmascarado” lleva ahí fuera. Es lo que os decía que pasa con los personajes de Toriyama: se hacen querer.

El broche de oro lo pone un capítulo final que, ya sea de forma forzada o no, sienta las bases del universo de Dragon Ball. Le da algo de sentido, y de paso hace a Jaco y su mundo formar parte de él. Lo hace bien, de forma algo apresurada, pero con un resultado convincente. No sé hasta qué punto era necesario, pero ahí está, y es divertido ver el porqué de algunos personajes como Goku —de quien también conoceremos mejor a sus padres— o la terrícola Bulma.

Jaco the Galactic Patrolman
Lo mejor
  • Divertida, llena de humor y con ese toque Toriyama que tanto nos gusta.
  • Sus personajes son estupendos.
  • Introduce bastante bien los datos sobre el mundo de Dragon Ball.
Lo peor
  • La historia es simple y no tiene mucho más que aportar que un relato corto con tintes cómicos y algo de acción.
  • Puede que la categoría de



  • _-H-_

    Buena reseña, breve (supongo que será porque la obra no da para más) y concisa. Por lo que escribes en el texto principal y por lo que se lee en los pros y contras se nota que has tenido que dejar de lado el sentimentalismo para analizar en frío XD

    Toriyama tiene cosas malas (el trato descuidado para con sus personajes de Dragon Ball o su apatía profesional, por ejemplo) pero no creo que el simplismo de sus obras lo sean. Están hechas así, para pasar un buen rato, encariñarte con sus personajes, disfrutar de su dibujo. Si eso lo consiguen, han cumplido con su propósito. Luego esto te puede gustar más o menos, pero no me parece un aspecto penalizable.

    Por otro lado, según leí en “Katsura Akira”, Jaco también guarda cierto vínculo con los personajes de las dos obras cortas que se recogen en este volumen, ya que Jaco es un miembro de la Patrulla Galáctica, al igual que Jiya, y los patrulleros que aparecen en Sachie Go.