Reseña: ‘orange’ #1

Simplemente precioso

A veces tengo la sensación de que me repito un poco en algunas reseñas y tiendo a enfatizar demasiado en el carácter sensitivo de las obras de las que hablo. No es que todas las obras se presten a ese tipo de análisis, pero sí es cierto que trato de sintetizar hacia ahí. Al fin y al cabo, es algo que siempre he querido desarrollar en estos espacios: llevar la carga emocional de los personajes desde el tomo al lector a través de quién escribe la reseña. Es un espacio cultural, al fin y al cabo. Un espacio de ideas y debate, en el que poder emocionarnos y compartir la experiencia con otras personas.

Cuando terminé de leer orange sentí cómo un jarro de agua helada se abalanzaba sobre mí. Sentí el frío y el golpe, y lo hice de buena gana, casi sonriendo.

Leyendo orange te vienen muchas cosas a la cabeza. La premisa de tener en tus manos un diario que te va contando el futuro no es nuevo, pero llevada al terreno emocional, es otra historia. Y orange abre a través de sus páginas un sinfín de puertas que nos tocará ir cerrando a cada uno de nosotros, puertas asociadas a algún momento de nuestra vida. El dilema moral que viene representando la ficción sobre la alteración de los “hechos escritos” toca de lleno a Naho, la protagonista de orange. No todo puede cambiar, no todo puede salir bien; pero de poco sirve arrepentirse de lo que pudo ser, especialmente ahora, que tienes la oportunidad de hacerlo con ayuda.

Es un jarro de agua fría, desde luego. Leer orange es, más allá de su componente romántico-shojo, un ejercicio de amor hacia la vida, de amor hacia el propio sentimiento de enamorarse. Ichigo Takano coge a sus personajes de instituto y les llena la cabeza de pensamientos adolescentes. Podrá sonar obvio, pero no creo que sea tan fácil hacerlo de forma más o menos fidedigna. El miedo constante a todo aquello que pueda dejarnos en mal lugar, la falta de valor hacia la toma de decisiones o simplemente, el hecho de mostrar nuestros sentimientos con más naturalidad. Son cosas tan innatas al ser humano que es imposible no emocionarse leyendo las páginas de orange, viendo a los personajes luchar contra sí mismos en busca de una salida en la que ellos mismos son la respuesta.

Amar y ser amado es el mejor de los regalos que nos da la vida. El amor llevado a la amistad, a tu familia o a tu pareja es un sentimiento realmente único. En orange volvemos a asistir a ese punto de encuentro en el que la amistad y el grupo de amigos toman buena parte del protagonismo; es algo fundamental, que coexiste con lo demás. Sin embargo, en orange, las experiencias vividas y la magia de compartir momentos en grupo se torna gris. No es algo único de orange, desde luego, y vuelvo al principio: siento verdadero aprecio por aquellas obras realistas. Hacer un shojo bonito está bien, hacerlo dramático también, pero ser capaz de hacer una historia bonita, emocionante y a la vez llena de dificultades y malos momentos, todo ello unido de forma coherente, es lo que hace a una obra sobresalir sobre el resto. Ser capaz de hacer una obra que respire realismo y encajarla dentro de una ficción sobresaliente.

No soy ningún experto en shojo —ni en nada—, quizá me he estado perdiendo un mundo, pero puedo decir sin miedo a equivocarme que orange es un manga precioso, redondo como historia de amor y redondo como historia dramática. Y aunque siempre es estupendo salirse de la rutina y leer algo fuera de sí e idílico, también es necesario que se ocupe ese hueco en el que nadie te toma el pelo y en el que te cuentan una historia sin tapujos, con lo bueno y lo malo.

Sería imprudente decir que tenemos las mismas oportunidades que Naho en orange. Desde luego que no. A ella le han dado un diario que viene del futuro y le va guiando para que no la cague sistemáticamente. Está a años luz de nuestro entendimiento de las circunstancias y consecuentes —y poco meditadas— acciones. Joder, y aún así le cuesta muchísimo hacer lo que pone en el maldito diario. Para que os hagáis una idea.

Pero entre todas esas capas de debate interno también está la cara más dulce de orange: el amor adolescente. Naho está enamorada de Kakeru, el chico nuevo, y lo de llenar la cabeza de idioteces que comentaba antes aflora en su máxima expresión. El tonteo continuo, los que sí, los que no y esa búsqueda incesante por intentar que la otra persona se fije en ti. Es muy bonito, e Ichigo Takano favorece especialmente a que así sea con su dibujo. Es un amor probablemente más puro de lo que un lector español pueda experimentar o haber experimentado, pero en la base y el acercamiento es exactamente igual. Las mismas tonterías, pensamientos e idas de olla para al final dar un paso que se venía anticipando desde hacía semanas — eso sí, tienes que ser rápido, ¡los (y las) buitres acechan!

Tomodomo Ediciones nos ha traído una verdadera joya que puede ser celebrada tanto por los amantes del género como por aquellos que decidan acercarse a ella. Estoy seguro de que quedarán prendados de todo lo bonito que transmite orange, del mismo modo que podrán disfrutar de pequeños momentos de confidencia mientras leen las partes más crudas de la historia.

A veces pararnos un momento a hablar con nosotros mismos también es importante: como los personajes de orange, tenemos mucho a lo que temer, pero si algo podemos sacar en claro tras la lectura es que lamentarse de lo que pudo haber sido no sirve para nada. Vale la pena intentarlo.

orange #1
Lo mejor
  • El estupendo nexo de unión entre amor y drama que hace la historia.
  • La edición de Tomodomo acompaña en todo momento a la historia en calidad.
  • Astronauta en primavera, la historia corta del final del tomo.
Lo peor
  • Me parece absurdo decir que no hay



  • Sykren

    A mi también me ha gustado mucho! Antes de decir nada más prefiero leer el segundo tomo jeje

  • https://www.facebook.com/dani.bluerhythym.7 Dani Blue Rhythm

    Me dispuse a leerme este manga (a pesar de no ser mi genero realmente) gracias a esta reseña, no sé si estará acabado o no, yo he llegado hasta el tomo 18 (volumen 5) y parece que va a acabar en muy pocos tomos así q me adelanto un poco y lo resumo en una sola palabra: CLICHÉ. cliches everywhere, hasta en la sopa vaya; q si saltos temporales, que si chico con instintos suicidas, que si amor empalagoso al punto de ser absurdo… No sé ni por donde empezar a destripar al Kakeru ese… Como se puede ser tan inútil? no quiero hacer ningún spoiler, pero hay momentos en los que le entran ganas a uno de cargárselo de dos guantadas del tirón… Personaje muy simple, aburrido y con un rotulo luminoso a la espalda que dice “cliches aquí”

    En general diría que es hasta entretenido, ya que sino no habría llegado tan lejos, pero no es PARA NADA como me lo esperaba por como en la reseña lo describen… Bueno, eso de “personajes a los que se les llena la cabeza de pensamientos adolescentes de forma fidedigna” es cuanto menos MUY cuestionable; kakeru y Naho, pues si, viven en el mundo de yupi; ahora Suwa? solo digo que hay que tener los cojones muy buen puestos para sacrificarte por un tio que no conoces de prácticamente nada y renunciar hasta a la tia que te gusta, que quieres que te diga, pero en esa actitud no veo nada de adolescencia… De los otros 3 no comento por que no hay una verdadera participación en la historia a la hora de definir su madurez, se podría decir que estan como de soporte, ya que realmente ni pinchan ni cortan (lo cual no quiere decir que me gusten más o menos, sólo que no estan participando todo lo que me gustaría, ni se los está explotando al 100%).

    Y ya digo que no es cuestión de gustos, es que es de esos mangas que no te cuentan nada conforme avanzas, todo es muy predecible y no hay sorpresas apenas. Si, reconozco que hay algún que otro personaje con el que puedes empatizar, PERO YA ESTA, no hay más realmente…