‘Shin Megami Tensei X Fire Emblem’, dirigido por Mitsuru Hirata

Es el director de Radiant Historia

Shin Megami Tensei X Fire Emblem junio 01

El blog de Shin Megami Tensei X Fire Emblem, título conocido en Japón como Illusory Revelations #FE, ha visto publicada hoy una nueva entrada por parte de su director Mitsuru Hirata, quien anteriormente trabajó en proyectos de prestigio como Radiant Historia, o como director asistente en Shin Megami Tensei: Strange Journey.

A continuación tenéis la traducción del texto que nos ha dejado:

Encantado de conoceros. Me llamo Mitsuru Hirata, trabajo para ATLUS y soy el director jefe de Shin Megami Tensei X Fire Emblem. Previamente he trabajado como director de Radiant Historia y director asistente de Shin Megami Tensei: Strange Journey.

Han pasado dos meses desde que se realizó oficialmente el anuncio de este proyecto, y estoy seguro de que os sorprendió a muchos. Incluso me dije a mí mismo “¡y pensar que una colaboración con Fire Emblem tendría esta pinta!”. Estaba muy sorprendido, a pesar de estar al cargo de su desarrollo.

Echando una mirada al pasado, hace 25 años, conservo recuerdos de cuando conocí Fire Emblem. La caja tenía un diseño suave al tacto que me recordó a cierta película de anime famosa. Sus características lograron machacar a un joven servidor, que en ese momento pensaba “¡He jugado a tantos JRPGs para PC duros de pelar que este juego ha de ser pan comido!”.

Entonces, mientras jugaba, y cada vez que perdía a un aliado, susurraba para mis adentros… “Los Nintendos son el demonio”. Y al terminar mi primera partida acabé con el héroe derrotado, dado que no contaba con unidades suficientes como para poder continuar luchando, y lloré mientras comenzaba una partida nueva.

Fue como encontrarse a un lobo con piel de cordero.

“¡Oh, así que es así como se utiliza esa palabra!, ¡Nuestros predecesores tenían citas muy buenas! Jajaja”. Estas son algunas de las cosas que llegué a pensar mientras presionaba constante y desesperadamente el botón de reinicio en algo que ya se convertía en rutina diaria.

Resetear > enfadarse > comer > intentarlo de nuevo > resetear > enfadarse > darse una ducha > intentarlo de nuevo > resetear… en un ciclo sin fin. Era como una toxina que me mantenía atrapado jugando incluso con angustia, estaba completamente absorto en la partida.

Y así es como conocí el juego que acabó con una parte de mi inocencia. Tras eso, el destino volvió a repetirse, acabando con el botón de Reset de mi Super Famicom roto, por lo que tuve que comprarme otra consola. Incluso en la Game Boy Advance me veía atrapado intentando predecir los movimientos del enemigo y adelantarme a la jugada, y antes de darme cuenta, acabé llegando a la última parada del tren, por lo que aquella vez tuve que volver a casa en taxi. Qué buenos momentos aquellos… jajaja.

Dicho esto, hay algo que debo confesar.

Soy penoso jugando a los SRPG. En cierto modo suena como si mereciese recibir una colleja por haber dicho algo así. Pero, oye, la verdad es que adoro Fire Emblem.

Creo que antes de Fire Emblem la mayoría de juegos que pertenecían al género SRPG consistían en cumplir requisitos del juego de tipo “haz esto para ganar, no te centres demasiado en ese proceso, una estrategia para ganar es mucho más importante que la posición en la que se encuentren aliados y enemigos”, etcétera. Por esta razón a las unidades de combate no se les daba importancia y las batallas acababan resultando sencillas. Tales desarrollos fueron frecuentes, y yo no estaba muy de acuerdo con esa mentalidad.

Sin embargo, Fire Emblem era un SRPG que abordaba el género de manera completamente distinta. ¡Es importante prestar atención a las unidades de combate, ya que si estos mueren nunca más volverán a la vida! ¡Las batallas ya no son tan sencillas! En lugar de cumplir con ciertos requisitos para ganar, también está ese brote de tensión que surge al llevar a tu unidad de combate favorita hacia la victoria pese a las debilidades que pueda tener.

Todo aquello me fascinaba. Mientras jugaba, me percaté de que cada espacio ocupado por una unidad aliada, cada vez que atacaba al enemigo, estaba escribiendo mentalmente mi propia historia sobre aquella batalla.

– ¡Argh! ¡Óyeme, Draug caído! ¡Yo, el Caballero de la Armadura, tomaré los muros de este castillo en tu lugar. ¡Los demás, intentad un ataque sorpresa!

-¡De acuerdo!

-Sólo yo, el Caballero Pegaso, puedo sobrevolar esas montañas. ¡Debo alcanzar a los demás, sus vidas peligran!

Y así es como fue, aunque quizá mi imaginación daba demasiado de sí. De todas formas, creo que es el mayor encanto de Fire Emblem. Y lo mejor de Atlus es la importancia de los personajes, así que la mezcla es totalmente natural.

Fire Emblem me trae muchos recuerdos que oscilan entre el amor y el odio. Antes de que me diera cuenta, había pasado de jugarlos a hacerlos. Debe ser el destino. Es como poder conocer a esa persona de la que llevo toda la vida enamorado por fin. Y se muestra en el tráiler que he podido enseñar tras tanto tiempo, que incluye todos mis recuerdos de estos 25 años.

La próxima vez hablaré más sobre el juego, pero hoy me apetecía contar qué significaba Fire Emblem para mí.

Y, por último, nos permiten echar un vistazo a una comparativa de imágenes de Shin Megami Tensei X Fire Emblem,donde podemos apreciar una sustancial mejora en el apartado gráfico y en las texturas desde el último vistazo que pudimos echarle al título a través del Nintendo Direct. La nueva imagen es la de la derecha.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




«Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.»

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.