Análisis: ‘Yoshi’s Woolly World’

Así se confecciona la magia
Yoshi's Woolly World análisis

Desde que Wii U fue anunciada siempre pensé que esta plataforma necesitaba con urgencia un juego de Yoshi hecho con mucho mimo y cariño, y es que el carismático dinosaurio verde, que tantas vidas ha arriesgado en acantilados por salvar la del fontanero, ha demostrado saber apañárselas muy bien tanto en solitario como en compañía de Bebé Mario.

Yoshi’s Woolly Worldヨッシーウールワールド — viene a cubrir ese deseo manifiesto por los fans, contar con un juego digno del dinosaurio, y lo hace a lo grande gracias a la habilidosa mano del equipo de Good-Feel, responsables de entregas como Kirby’s Epic Yarn para Wii y de los combates de Mario & Luigi: Dream Team Bros. para Nintendo 3DS. Quien haya jugado Kirby’s Epic Yarn podrá hacerse una idea aproximada del buen hacer de Good-Feel, ya que muchas de las buenas sensaciones obtenidas con aquel juego también las podremos revivir en esta nueva aventura tejida con la mejor lana digital del mercado. Algo que nos merecíamos tras el agridulce sabor que nos dejaba New Yoshi’s Island en 3DS, con una jugabilidad y unos niveles a la altura pero un apartado gráfico decepcionante y que no alcanza la media marcada por los juegos del dinosaurio.

En Yoshi’s Woolly World el travieso Kamek decide secuestrar a los Yoshi de lana, reduciéndolos a meras madejas que esconde a lo largo y ancho de seis mundos, cada uno compuesto por ocho niveles que destacan por su variedad temática, por una experiencia jugable que se mantiene fresca hasta el final del juego y distintos desafíos de mayor o menor dificultad.

Yoshi de lana

En un mundo de lana, fieltro, botones y tela los enemigos también están formados por estos materiales, por lo que en esta ocasión el carismático dinosaurio cambia su habilidad de convertir a los enemigos en huevos por la de transformarlos en ovillos de lana que podremos lanzar tras atraparlos con la lengua. El lanzamiento de ovillos tiene diversas utilidades, que van desde las ofensivas — usarlos como proyectiles que golpean o enredan a los enemigos — hasta las de apoyo — recoger objetos secretos o de difícil acceso, hilar plataformas con zona de costura delimitada, etcétera. También conserva su famoso revoloteo para poder alargar su salto y alcanzar zonas de difícil acceso, así como la posibilidad de caer rápidamente hacia el suelo para golpear al enemigo o diversos elementos del escenario. Todo es muy intuitivo tanto para veteranos como para recién llegados a la franquicia.

Los niveles son realmente bonitos, repletos de colorido, llegando a transmitir una sensación de bienestar que se ve complementada con otra de entretenimiento gracias a los creativos diseños de cada uno de ellos. Difícilmente veremos un nivel que nos haga decir “pues esto ya lo he jugado en un mundo anterior del juego”. El universo de Yoshi’s Woolly World está repleto de vida, en parte gracias a que todo parece haber sido tejido y cosido de verdad. Parte de este mérito se debe a que el equipo de producción se puso manos a la obra para tejer personajes, enemigos y elementos que después tomaron como base para construir los modelos del juego. De hecho, cuando uno se detiene a mitad de un nivel puede observar lo cuidado y detallado que está todo, desde el enemigo de turno hasta los efectos de lava y agua representados con materiales de confección: seda, cordel, algodón… Es casi un premio para la vista del jugador.

Y no solo los escenarios rebosan de mimo, los enemigos también cuentan con diseños y animaciones detallados, pudiendo observar cómo se deshacen y se convierten en un hilo de lana cuando Yoshi les atrapa con su lengua. ¿Que sobresale un hilillo de una parte del escenario? Prueba a que Yoshi le de un lengüetazo y verás cómo esa zona comienza a deshilacharse para mostrar una zona oculta.

Yoshi’s Woolly World es un juego perfectamente diseñado para que puedan disfrutar tanto los que tan solo quieren las cosas sencillas y rápidas como aquellos que desean una pizca de dificultad. ¿Eres de los primeros?, recorre cada uno de los niveles del juego sin preocuparte por nada más que por llegar a la meta mientras disfrutas de sus diseños visuales y técnicos. ¿Eres de los que buscan retos? Prueba a recoger todas las margaritas, madejas de lana y sellos ocultos para llegar a la meta con el medidor de vida al completo, te aseguro que no será pan comido.

Yoshi de lana amiibo

Cada vez que se recojan todas las madejas de lana de un nivel se reconstruirá uno de los Yoshi atrapados por Kamek, y una vez vuelven a la vida podremos seleccionarlos como personaje jugable al interactuar con ellos en el mapa del cada mundo. Hay de todo tipo de Yoshi, desde los que tienen colores de flor hasta los que tienen patrones de sandía y de vaca. Por si fuera poco, utilizando diversos amiibo podremos desbloquear aún más patrones, cada uno ligado a la figura en cuestión.

Recoger todas las margaritas de un nivel permitirá tener acceso al minijuego oculto de dicho escenario, mientras que los sellos permiten decorar con dibujos los mensajes de Miiverse.
Quienes deseen servirse de mayores comodidades en el juego, ya sea porque no quieren complicarse la partida o se le atasca un nivel, pueden recurrir a comprar, utilizando los puntos que dan los diamantes del juego, diversas bonificaciones. Incluso hay un modo que da alas a Yoshi para que la aventura se convierta en un viaje de placer.

Cada mundo encierra a dos jefes que, como manda la tradición, aumentarán su poder gracias a la magia del travieso Kamek. La gracia de estos enfrentamientos reside, no en acabar con ellos, sino en hallar la manera de cómo hacerlo, y para ello será necesario encontrar su punto débil. Eso sí, hay que admitir que son enemigos normalmente sencillos de derrotar, aunque alguno sí que puede suponer cierto reto, al fin y al cabo en estos duelos prima ante todo la diversión.

Protagonista de Yoshi's Woolly World

La banda sonora es otro de los puntos fuertes del juego que, acompañada del apartado visual y la experiencia de juego hacen de Yoshi’s Woolly World una experiencia que roza la perfección. Tomoya Tomita — Kirby’s Epic Yarn, Teenage Mutant Ninja Turtles III — y Misaki Asada han sido las personas que han compuesto los temas musicales, a excepción de la canción principal, compuesta por el célebre Kazumi Totaka — Animal Crossing, Link’s Awakening, Canción de Totaka. Todos los temas son extraordinarios, de ellos emana alegría, transmiten buenas vibraciones y además son de lo más variados, ayudando de este modo a la constante sensación de estar ante una nueva experiencia de juego cada vez que se visita un nivel diferente.

No miento si afirmo que Yoshi’s Woolly World es una de las experiencias en scroll horizontal más completa dentro del catálogo de plataformas para Wii U. Es además un juego que premia a quienes desean explorar cada nivel con la hermosura de sus diseños, las simpáticas situaciones y su música sublime. También es de los pocos títulos que a día de hoy dejan una sensación agradable tras jugar cada partida, y resulta mucho más divertido si se juega en compañía, ya que hasta dos Yoshi pueden hacer de las suyas de manera simultánea en cada nivel.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.

9.7
Yoshi's Woolly World (Wii U)
Lo mejor
  • Un plataformas en scroll horizontal muy completo y cuidado
  • Flexibilidad para adaptarse tanto a jugadores ocasionales como a los más exigentes
  • Cada nivel aporta originalidad y sensación de estar probando algo nuevo
  • La música, el apartado visual, poder jugar en compañía y la grata sensación que se obtiene tras jugar una partida
Lo peor
  • Que el multijugador no permita cuatro jugadores simultáneos
  • No poder desbloquear los patrones de amiibo por vías alternativas a la lectura de las figuras
  • Cuando Yoshi se hace gigante el efecto de lana del personaje está mal simulado



“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.