‘Konami’ trata a sus empleados de manera indigna

Se ha convertido en una especie de Gran Hermano

El diario económico japonés Nikkei recoge un artículo que habla sobre el estado actual de la compañía Konami, madre de franquicias de gran prestigio como Pro Evolution o Metal Gear Solid. No nos vamos a engañar, dicho artículo suena mal, muy mal, ya que nos muestra a una compañía,
que trata de manera indigna a sus empleados.

La cultura en la compañía ha pasado, de centrarse en jugadores tradicionales y veteranos, a producir videojuegos sociales más baratos. La chispa que desató este cambio se llama Dragon Collection, un aplicación para smartphones publicada en 2010 que aportó enormes ganancias con un bajo presupuesto.

El presupuesto para el desarrollo de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain superó los diez mil millones de yenes.

Kojima Productions es ahora conocido como Departamento número 8 de producción. Sus ordenadores no cuentan con acceso a internet y solo pueden enviar mensajes entre ordenadores internos.

Aquellos empleados que salgan a la oficina para tomar el desayuno serán controlados con tarjetas que sirven para saber cuánto tiempo han estado fuera. La empresa anunciará en la oficina y en voz alta quiénes son los empleados que llegan tarde.

Hay cámaras en los pasillos de la oficina que controlan todos los movimientos de los empleados de Konami.

La mayoría de empleados carecen de una dirección de email propia vinculada a la compañía. El personal encargado de tratar con personas de fuera de la compañía, así como los relaciones públicas, obtienen cuentas de correo electrónicas generadas aleatoriamente y que son cambiadas cada pocos meses.

Aquellos desarrolladores que no parezcan muy útiles para las personas que están a cargo de ellos son reasignados a labores radicalmente distintas a su oficio: guardias de seguridad, personal de limpieza, son enviados a fábricas de máquinas pachinko, etc… Personal que ha trabajado en grandes e importantes proyectos no se libran de este sistema de reasignación laboral. Esto ha causado casos reportados y documentados de personas que acaban cayendo en una profunda depresión.

Cuando uno de los afectados de lo citado en el anterior párrafo comunicó en Facebook que dejaba Konami para buscar un nuevo empleo, la compañía vigiló sus publicaciones en redes sociales y reasignó a todos aquellos empleados que le dieron a “me gusta”.

Nikkei ha intentado contactar en numerosas ocasiones con Kagemasa Kozuki, fundador de Konami, para que diera su versión, pero nunca ha recibido respuesta. Kagemasa es conocido por evitar a terceros, sean medios de comunicación o socios corporativos.

Fuentes: Nikkei, Kotaku, Gematsu.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.