Genei Ibun Roku #FE muestra nuevos personajes

Si una waifu domina a otra waifu, yo no naceré nunca

 

SMT-5

Se acerca la salida de Genei Ibun Roku #FE, anteriormente conocido como Shin Megami Tensei x Fire Emblem para Wii U el 26 de diciembre y Famitsu pone más carne en el asador, con media docena de personajes que se unen al elenco

Mamori Minamoto: Es una estudiante y una de las estrellas de la agencia de talentos de nuestro protagonista y sus amigos. También es una Maestra de los Espejismos. Le gusta llevar kimono y disfruta las baladas de la era Showa. Es muy educada y de buenos modales, y sus compañeros la tratan como una hermana pequeña.

Barry Goodman: Antes era un músico popular que viajó a Japón en busca de la cultura otaku. Tras retirarse, se unió a la agencia de talentos para trabajar como pormador. Cuando actuaba, lo hacía tanto de danzarín como de músico. No tiene piedad por las estrellas que no saben llevar las riendas. A pesar de lo estricto que es, es de los que levantan los ánimos, y su anime favorito es Dia Majou Iroha.

Draug es el Espejismo de Mamori, un caballero de pesada armadura. Pone a su servicio un hacha gigante, aunque su Maestro siga siendo un novato.

Virion es el de Eleanor, un poderoso arquero. Se transforma en arco durante el combate con gran elegancia, actuando como un aristócrata. De vez en cuando discute con Eleanor.

Tharja es el Espejismo de Kiria. Es una maga negra que se transforma en un bastón para combatir. También ayuda a su Maestra con su magia en la vida diaria.

“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.