Impresiones: ‘Mario Tennis: Ultra Smash’

¿Juego, set y partido para Camelot?

Hace unos días tuve la suerte de poder probar en el showroom de Nintendo Ibérica la nueva entrega de la franquicia del tenis más alocado: Mario Tennis: Ultra Smash, que pisará por primera vez el terreno de la alta definición en exclusiva para Wii U el próximo 20 de noviembre.

Llegué algo pronto, por lo que estaba yo solo para jugar, así que aproveché para ir calentando con unos partidos rápidos. Cuando empiezas a jugar, impresionan lo cuidadas y llenas de vida que están las animaciones de los personajes. Merece la pena hablar de las carismáticas caras de Waluigi para todo, de la tristeza de Toad cuando pierde o le dan un pelotazo en la cara o en la entrepierna, de lo suave que Estela flota por la pista con su nuevo estilo mucho más deportivo, ¡e incluso de que a Luigi le han puesto su mirada de la muerte! Se está convirtiendo en todo un clásico.

Después me fui con el modo más enfocado al jugador en solitario: los Duelos en serie. Básicamente es una especie de rey de la pista en el que debes ir ganando consecutivamente uno a uno a una serie de oponentes controlados por la computadora a cada cual más complicado. Lo más interesante del modo es que puedes ir en pareja con tu amiibo (cualquiera de la serie Super Mario que tenga personaje en el juego), entrenarlo dándole una serie de potenciadores y registrándolo de una forma similar a como se hace en Super Smash Bros. 4. Puede parecer que estás abusando al ser un dos contra uno, pero nos han asegurado que acabarás dando las gracias de que sea así, por lo que podría ser un desafío interesante para los más experimentados.

Pero la verdad es que el juego estando solo empieza a volverse muy monótono y se echa en falta gente a la que machacar. Afortunadamente, en ese momento una compañera se acercó a la oficina y pudimos picarnos y jugar juntos, lo que hizo que empezara la verdadera diversión para la que el juego ha sido diseñado.

Empezamos con el modo estrella del juego, los Megapartidos, en los que junto a los golpes afortunados y los golpes en salto, irán apareciendo megachampiñones que hacen gigante a tu personaje subiendo todas tus características. Normalmente se colocan en la parte más alejada de la pista, por lo que ir a por ellos tiene un factor de riesgo que el rival puede aprovechar.

A su vez tiene un modo cooperativo de peloteo, en el que los jugadores deben ser capaces de aguantar una enorme pelota en la pista el máximo número de golpes posible. Los tiros especiales seguirán apareciendo, por lo que o eres cauto o acaba siendo muy tentador reventar a los de enfrente con un mate cuando te surge la ocasión.

También han puesto la posibilidad de poder jugar a un tenis mucho más clásico, llamado Tenis convencional, que se divide en dos ramas: el modo normal, que aunque elimina los megachampiñones, sigue contando con golpes afortunados y golpes en salto, y el modo sencillo, en el que es directamente algo muy parecido al tenis de toda la vida.

Ultra Smash destaca por ser, para las consolas de sobremesa, el estreno de la franquicia en terreno online y, aunque desafortunadamente no pudimos jugar porque todavía los servidores no estaban habilitados, sabemos que tendrá un sistema de puntos similar al de Mario Kart 8 que nos animará a seguir jugando. Sin embargo, pese a que puedes jugar solo o junto a un amigo (o un amiibo) en la misma consola contra otros rivales, nos entristeció escuchar que parece ser que no es posible crear salas privadas ni jugar contra amigos de tu lista, sino que simplemente son encuentros aleatorios contra personas de todo el mundo.

Desgraciadamente, con esto ya he acabado de hablar de todos los modos que ofrece esta entrega, por lo que carece del típico modo historia tan querido por los fans ni tampoco tiene la tradicional sección de minijuegos a los que echar el rato. A pesar de tener de un sistema de logros, los hitos a realizar son demasiado fáciles y no ofrecen retos que puedan tenernos enganchados.

Los Mario Tennis siempre se han caracterizado por ser capaces de liar auténticas locuras en la pista, pero sinceramente ésta parece la versión más light. A pesar de tener el megachampiñón, se nota la falta de elementos para dar variedad a los partidos y se echan de menos las pistas llenas de obstáculos y trampas. En esta ocasión solo hay un estadio, que está bastante detallado, pero en el que únicamente puedes cambiar el material de la pista y lo más parecido que hay es una que va cambiando de terreno cada pocos golpes, que es una idea interesante, pero que no es ni de lejos lo que cabría esperar de un Mario Tennis.

En definitiva, la base del juego es excelente, está muy cuidada y da gusto verla, pero todo lo que la rodea parece estar hecho a la carrera para poder llegar a tiempo a un periodo navideño algo escaso. Es una opción a tener en cuenta si buscas un juego de tenis en esta generación y/o quieres pasar unas buenas noches jugando al tenis con tus amigos, pero en general deja una sensación agridulce porque con más contenido podría haber salido una fabulosa nueva entrega que volvería a dejar a la franquicia en el lugar que se merece.




“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.