Análisis: ‘Weapon Shop de Omasse’

¡Tu arma está lista!

Si uno de los juegos de Guild 01 (Level-5) me llamó la atención de inmediato fue el que nos ocupa: Weapon Shop de Omasse. Si es que a mí me dicen “juego de ritmo” y ya me tienen ganado, pero, definitivamente no me esperaba jugar algo así en mi Nintendo 3DS.

No obstante, también fue uno de los que más tardó en materializarse en occidente. Quizá por la naturaleza metarreferencial del título, o puede que simplemente por las ingentes cantidades de texto que tendrían que traducir para ello. Pero, no obstante, terminó llegando a nuestra eShop en un perfecto inglés.

En el momento que empieza el juego nos ponemos al control de Yuhan, un aprendiz de herrero que, para combatir la escasez de materiales y el que los precios de las armas comenzasen a dejar a los de los amiibo como simple calderilla, aboga por un nuevo modelo de negocio: el alquiler. Crear armas, cedérselas (a postpago) a aventureros, y tenerlas de vuelta para darles mejoras.

Y en eso consiste el juego. Con una envoltura de juego rítmico para crear cada arma… Y poco más. Por desgracia, no supera la docena de tonadillas, son cortas y demasiado repetitivas. Y si le quitamos la música no acaba siendo más que un ejercicio de repetición del ritmo “maestro”. Y con el importunio de ir teniendo que tocar con el lápiz en sitios diversos para que tome forma con estadísticas óptimas.

Y no hablemos de la mejora de armas, que es literalmente pulir la hoja de la forma más aburrida posible.

Menuda decepción en ese aspecto. Entretiene, sí, pero cansa.

Por suerte, nos acabará dando igual (y si sois un poco como yo, intentaréis cazar el algoritmo para hacer que nuestras armas sean las mejores variando entre las distintas formas de forjarlas y los diversos aditivos del metal) gracias a su historia. Que sí, un “parar al señor del mal” no es más que un cliché. Pero menudo cliché más maravilloso es este juego.

Cada arma que creemos tendrá implementado un módulo llamado Grindcast, que nos hará llegar en tiempo real todas las actualizaciones de los personajes que alquilen nuestro material (¡en un comodísimo formato twitter!), dándonos resultados más que hilarantes. Si bien muchos npc son tan genéricos que su nombre no sale del formato [NPC+letra] y sus reacciones terminarán aburriéndonos por repetición (tras mucho tiempo, pues tienen gran variedad), contaremos con una serie de héroes principales que abrazarán los tropos más clásicos del género del JRPG al dedillo. Tendremos al caballero guiado por el amor, al héroe “por simplemente ser héroe”, al samurái DEL HONOR, a una anciana cabreada porque su marido desapareció…

Weapon-Shop-de-Omasse-characters

Weapon Shop de Omasse Artwork

Definitivamente, una buena pandilla cuyas historias nos sacarán más de una sonrisa si somos fanáticos del género. Y como extra mensajes del “tablón de anuncios”, con más de una referencia que podréis asociar a los videojuegos más famosos, o incluso a algunas rarezas (de hecho, he encontrado alguna en relación a Tower of Druaga, lo que me ha sorprendido bastante).

La factura técnica es pobre. Unos modelados mediocres, música repetitiva y poco pegadiza… Quizá lo que se salve en este aspecto sea la variedad de armas, fieles reproducciones de sus homólogas en la vida real. Si eres un aficionado de la herrería, verás muy bien ese aspecto. Si no, quizá te dé un poco igual.

En resumen, Weapon Shop de Omasse es una oda al JRPG con una mínima excusa jugable que puede o no gustarte. En mi caso, me divirtió lo justo para que me enganchara al verdadero interés del juego: los chascarrillos y las locuras de sus personajes.

No obstante, también tiene cierto encanto si quieres ver la creación de armas como un modo arcade y una diversidad de logros digna si eres de los que incluso la jugabilidad le ha atrapado.

Está claro, no es un juego para todos. Y no pretende serlo en ningún momento. Aunque no me guste el término, una de la mejor forma de categorizarlo es como carne de rebajas. Si te gusta el metahumor, esto es definitivamente para ti, pero si lo que quieres es un juego sólido, mejor  ni lo intentes con este título.

6.5
Weapon Shop de Omasse
Lo mejor
  • Si te gusta la herrería, esto es casi una enciclopedia
  • Metahumor, tropos y clichés del JRPG
  • Bastantes opciones para crear el arma definitiva
Lo peor
  • Como juego musical es pésimo
  • Técnicamente es pobre
  • Si no te gusta leer líneas y líneas de texto, huye en dirección contraria