Análisis: ‘Yakuza 5’

Despidiendo PlayStation 3 a lo grande

Cuando uno elabora para sí mismo su lista de los mejores juegos que hayan aparecido en 2015 lo último que piensa es en consolas cuyo ciclo de vida se encuentra en cuidados intensivos. Lo más corriente sería ver juegos para consolas de actual generación, como PlayStation 4, Wii U, Xbox One, y en portátiles principalmente de 3DS — aunque Vita de vez en cuando sigue dando alguna que otra sorpresa. Sin embargo SEGA hizo travesuras ese año, y como regalo de navidad trajo tanto a Europa como a Norteamérica una entrega muy esperada y que muchos dábamos ya por perdida: Yakuza 5, que llegaba en exclusiva para la PS Store de PlayStation 3.

La franquicia Yakuza dramatiza y en parte heroifica el mundo de la mafia japonesa, lo que viene siendo una novela negra adaptada al entretenimiento audiovisual e interactivo. Pone en su principal foco de atención a Kazuma Kiryu, un antihéroe arrepentido que se ve obligado a hacer frente a fantasmas y cuentas pendientes del pasado, siendo incapaz de salir de esa viciosa espiral que gira en torno. Por mucho que firme la paz con antaño familias o individuos rivales, por mucho que se retire a educar a a niños huérfanos, la sombra de la Yakuza siempre está a su acecho, ya sea para amenazar a su persona, a un ser querido o a un buen amigo. Si dejamos a un lado todo esto, los Yakuza también sirven de espejo cristalino para poder contemplar, y a veces vislumbrar, la cultura, la sociedad y la tradición japonesa a diferentes escalas, ya sea a través de los elementos y escenarios o de la narrativa.

Esto último se magnifica en Yakuza 5, ya que podremos salir del distrito de Kamurocho y empaparnos de otras zonas ficticias inspiradas en otros barrios de Japón. Cinco lugares distintos que visitar y cinco historias distintas que descubrir a través de cinco protagonistas que hacen de este el juego más ambicioso de la franquicia.

Yakuza 5 selfi

Un momento, que me hago una selfi y te doy una paliza

Tras los hechos ocurridos en Yakuza 4, el clan Tojo se somete a una reorganización a gran escala, con Daigo Dojima, sexto presidente, intentando pactar una alianza con sus rivales, la coalición Omi. En la víspera de la firma del pacto, y durante un viaje de negocios en Fukuoka, Daigo desparece. Kazuma, que trabaja como taxista en Fukuoka bajo la identidad de Suzuki Taichi, se ve forzado una vez más a adentrarse en la espiral viciosa de la yakuza tras enterarse de lo ocurrido. Si finalmente no se firma una tregua entre el clan Tojo y la coalición Omi, otras cuatro importantes zonas de Japón también sufrirán las consecuencias.

Yakuza 5 desarrolla una trama central que se divide en cinco ramajes argumentales. Cada una de estas ramas nos lleva a un lugar único, a un protagonista concreto y a una historia personal que acaba por estar vinculada a dicha trama que todo lo abarca. En Sapporo, Taiga Saejima regresa a la cárcel para expiar sus crímenes, pero se le concede por su propia cuenta la libertad provisional cuando descubre que los tentáculos de un clan yakuza alcanzan la dirección de aquella cárcel. En Nagoya se encuentra Tatsuo Shinada, jugador de béisbol cuya prometedora carrera se vio truncada a causa de un amaño en un partido. Por otra parte, en Osaka, se encuentran Haruka, la hija adoptiva de Kazuma Kiryu, quien decide adentrarse en el mundo de las ídolos musicales, y Shun Akiyama, quien se encuentra inaugurando una nueva oficina de su agencia de préstamos.

Pese a ser un beat ‘em up, la franquicia siempre se ha caracterizado por contar con mucho texto y escenas de diálogo, y este es uno de sus puntos fuertes, pues el desarrollo de los personajes, la historia e historias secundarias cuentan con una brillante a la par que elaborada narrativa que aporta propiedad al título y nos ayuda a empatizar con los personajes. En ocasiones se acaba cayendo en el culebrón para machos, otras veces se acaba siendo testigo de situaciones de humor surrealista, pero considero que todo esto refuerza la calidad de la historia y relaja ese constante ambiente de tensión y negrura que la acompaña. Cada una de las historias individuales de cada personaje complementa a las otras, como si fuesen piezas de puzles que van encajando, desvelando poco a poco un misterio aún mayor. Esto se ve reforzando por varios giros de guión y situaciones imprevistas que harán a uno preguntarse qué es real y qué es ficticio, logrando mantener la atención en todo momento hasta la pantalla de final de juego.

Yakuza 5 snowman

Como vuelvas a escribir selfi y no selfie te rompo el muñeco ¡Que estoy muy loco!

Tan importante es este apartado que se nos da el capricho de poder disfrutar de una historia secundaria especial para cada personaje, cuya compleción es opcional, aunque recomiendo que no sean pasadas por alto puesto que también logran atrapar. Dos ejemplos los tenemos en la nueva vida de Kazuma y el ascenso al estrellato por parte de Haruka. Escapar del eje principal que conduce la historia también nos llevará a ser partícipes de una generosa cantidad de minijuegos, otro de los sellos de identidad de la franquicia.

No hay duda de que la historia de Yakuza 5 es una de las mejores y más elaboradas de la franquicia, pues logra captar la atención del jugador para que se interese por todas y cada una de las figuras protagonistas y las dificultades a las que se enfrentan. Todo ello se ve ligeramente empañado con lo que parecen ser las prisas a la hora de localizar el juego al inglés, puesto que en ocasiones se perciben fallos de ortografía y otras erratas.

En esta entrega la línea que separa las aventuras del combate se vuelve tan difusa que parece no existir, traduciéndose ello en una experiencia de juego más fluida que en anteriores entregas. Ahora uno es capaz de advertir cuando un enemigo tiene la intención de atacar, desapareciendo por completo esa sensación de estar librando combates aleatorios que sí nos podían dar otros Yakuza. Siendo fiel a los principios de su género, Yakuza 5 despliega en los combates callejeros un importante abanico de acciones a realizar, entre los que se encuentra la posibilidad de aprovechar los objetos del entorno para utilizarlos como armas. Cada protagonista — salvo en el caso de Haruka — tiene su propio estilo de combate y abanico de movimientos, así como habilidades y técnicas exclusivas. Cuando el personaje entra en Heat Mode, al que yo llamo «entrar en calentón», se convierte en una máquina de tollinas que reparte a diestro y siniestro golpes más rápidos y con mayor fuerza, siendo además capaz de realizar ataques especiales que dependen del lugar y el momento — machacarle la cabeza al enemigo contra la pared, reventarlos contra una valla, aprovechar el pico de un saliente para hacerles pupa, etcétera. En general, puede afirmarse, y por otra parte es lógico, que el sistema de combate de Yakuza 5 es el más refinado y fluido de toda la franquicia — a la espera de ver cómo se desenvuelve su secuela.

Yakuza 5 Haruka dance

Con un poco de suerte me cogen para el programa de Juan y Medio

Antes comenté una excepción a la hora de detallar los combates, sacando a Haruka del escenario conflictivo, y es que la hija adoptiva del Dragón de Dojima tiene su propia manera de desafiar y recibir desafíos: mediante bailes. Suena muy extraño, no lo voy a negar, pero una vez lo pruebas resulta realmente refrescante y muy divertido. Además, es una alternativa perfecta a algo impensable y fuera de lugar como puede ser el meter a una niña en la refriega contra la yakuza. Los combates de baile beben de los juegos de ritmo musicales, y en eso SEGA es experta, consistiendo en ir midiendo el tiempo preciso para pulsar los botones indicados en pantalla. Además, en pantalla aparecerá una bomba que se desplazará hacia el lado de Haruka o de los rivales dependiendo de lo bien que estén bailando una u otros. Unos rivales serán más complicados que otros, pero siempre se puede rebajar el nivel de dificultad a cambio de recibir un número menor de puntos de experiencia. Pero esto no es todo lo que Haruka puede hacer, la chica también puede adentrarse en la ejecución de diversos minijuegos que toman forma de trabajos relacionados con la industria de las ídolos musicales. Eso sí, en comparación con anteriores Yakuza, aquí la quinta entrega principal cuenta con menor variedad de minijuegos, los cuales ofrecen un reto menor que en anteriores aventuras.

Si tuviera que definir de algún modo la franquicia Yakuza sería con la palabra ambicioso. Es el juego más completo de la franquicia, con cinco territorios a visitar, y cada uno de ellos con sus propio ambiente y personalidad. Resulta evidente que esta variedad favorece y hace amena la exploración, pero quizás no todos se percaten de que ello no solo se debe a la variedad de escenarios, sino también a lo cuidados y elaborados de sus diseños, ya no solo a nivel estético, sino también de cara al interactuar con los NPCs. A esto hay que sumarle que las escenas de diálogos mantienen el sobresaliente gracias a lo detallado de los personajes y las animaciones. Eso sí, el apartado gráfico cuenta con algunos peros, como puedan ser la cantidad de paredes invisibles que hay por los mapas, popping de NPCs y tearing durante los combates.

Yakuza 5 battle

Dile buenas noches a mi puñetazo

La interpretación es excelente, otro de los aspectos muy cuidados del juego, y también sello de la franquicia. Es algo vital que aporta personalidad y favorece la inmersión en la historia. Con respecto a la música, en general nos vemos acompañados de ruidos ambientales que se verán interrumpidos cuando se unen las melodías de cada tienda o, en el caso de estar jugando con Haruka, se libran duelos de baile. Quizás se peque de escasa variedad de canciones durante estos duelos y se acabe teniendo una sensación de repetición que pueda mermar levemente la experiencia, algo que no mejora cuando ves que también hay temas que, por muy buenos que sean, se reciclan de anteriores entregas.

No hay mejor manera de despedirse de PlayStation 3 — al menos durante un tiempo, ya que siempre acabamos regresando a las consolas cuando estas se vuelven clásicos o retro — que con Yakuza 5, todo un señor juego que es capaz de recibir con los brazos abiertos tanto a desconocedores de la franquicia como a los veteranos. Un enorme regalo o capricho que merece la pena darse, y cuya localización hace que un servidor, como eterno seguero, diga una vez más «Gracias, SEGA».

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.

8.9
'Yakuza 5'
Lo mejor
  • Cada personaje tiene su propia historia, las cuales van encajando cuales piezas de puzle para conformar otra aún mayor
  • Contar con varias ciudades a visitar, y que cada zona tenga personalidad propia
  • Diálogos excelente y voces de lujo crean una atmósfera narrativa envolvente
  • Nuevamente, la franquicia nos da un baño y agradecido empache de la sociedad y cultura japonesa, incluidos sus aspectos más oscuros
Lo peor
  • En algunas líneas de diálogo se aprecian fallos de ortografía y otras erratas
  • Problemas ocasionales de tearing y popping que empañan levemente el apartado visual
  • Se reciclan algunas canciones de anteriores entregas
  • Que llegara exclusivamente en formato digital, se echa de menos un crowdfunding o tirada muy limitada para los fans



“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.