Reseña: ‘Los Juicios Escolares’ #3 (Final)

Trials and Tribulations

Con orgullo, puedo permitirme añadir la etiqueta de final a una de mis reseñas. El tercer tomo de Los Juicios Escolares (Gakkyuu Houtei, 学糾法廷) , de Nobuaki Enoki y Takeshi Obata, marca su despedida. En su día, fue víctima de un cierre masivo de series en la Shonen Jump a mediados del año 2015, teniendo que finalizar en un par de capítulos exclusivos de la aplicación digital Jump+. Y se nota, tanto en la lectura como en el hecho de que los recopilatorios de Norma Editorial han tenido que suplir la paginación irregular incluyendo los pilotos originales para la serie (sin el dibujo de Obata, algo que como mínimo es digno de curiosidad).

Pero, al margen de la prematura muerte del manga, aquí hemos venido a hacernos una pregunta. ¿Está el final a la altura de las circunstancias? Los que hayáis leído las dos anteriores reseñas podéis saber que si bien la historia es experta en sacarse conclusiones de la manga sin sembrar la base adecuada, es una lectura divertida y llena de ideas muy originales que no quedarían mal dentro de cualquier entrega de Ace Attorney. Y probablemente también os haya dejado bien claro lo incómodo que me deja el fanservice aplicado a niñas de doce años.

Desgraciadamente, es una dinámica que no se abandona en este tercer tomo. El primer contacto que tenemos con Yui Kijima, la tercera Diosa de la Oratoria y superviviente final de la Tutoría Sangrienta que pone todo el sistema de Juicios Escolares en marcha es… Ver su culo embutido en unos pantalones cortos de cuero apretados. Creo que, como base, podemos asumir que su diseño no va a ser tan elegante como el de nuestro protagonista o simplemente excéntrico pero adecuado como el de otros personajes de la obra.

Y según se pone en marcha la trama del último caso que se disputará en la obra, un intento de asesinato con arma contundente a una alumna (¡guau, suben las apuestas! Hasta ahora, sólo habían sufrido los peces en la creación de esta historia) y se acusa al tipo que más conviene situacionalmente, vemos que su personalidad no es mucho mejor. Coherente con su (escasa) ropa de cuero con incómodas cremalleras, sus métodos incluyen la agresividad física y verbal, la tortura y las patadas en la entrepierna. Ay, ¿tan difícil era darnos un personaje con carisma que no fuera una versión cutre, sexualizada y flanderizada de Franziska Von Karma? Parece que sí.

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Además, este tomo se dedica a introducir muchos elementos de interés, como la organización que hay detrás de la abogacía infantil y algunos objetos y herramientas (como un ordenador portátil para leyes que se transforma y lanza rayos de energía, una maravilla de una escena que no vuelve a mencionarse como más que material de trabajo) que podrían hacer de esta saga algo bastante más interesante de lo que finalmente habría sido de no ser por su prematura cancelación.

El desarrollo del juicio, como ya ocurría en anteriores entregas, es excesivamente frenético (partes supuestamente importantes de la investigación e incluso testimonios completos que se zanjan en una viñeta). Y no en vano, ya que las constricciones de agenda obligan a resolver tanto este caso como el de la Tutoría Sangrienta, dejando todas las pistas que deberían estar ya dispuestas antes de un arco conclusivo. Y es extraño, porque a veces parece que el final está planeado en torno a este punto y en otras ocasiones se ve que se están adelantando acontecimientos de forma forzada.

No obstante, y tras la resolución del caso que tenemos entre manos (al fin y al cabo, será mejor que detalle este tipo de información en una reseña), llegan las revelaciones fortuitas y absolutamente metidas con calzador para cerrar la historia en un último episodio que, claramente, debería haber tenido más profundidad y trascendencia. En él vemos qué ocurrió realmente en el caso de hacía tres años, los motivos de las relaciones entre los personajes e incluso tenemos alguna sorpresa sobre el funcionamiento de los titulares Juicios y nos plantean muy levemente la cuestión de si realmente tenían sentido.

Y eso es todo. El resto del tomo, como ya he adelantado, lo ocupa la versión piloto de la serie. Con un dibujo radicalmente distinto y un espíritu algo distinto al que tiene la obra final.

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Así que habiendo llegado al final, recapitulemos: Los Juicios Escolares no acaba de transpirar. Es un quiero y no puedo del mundo del manga, una lectura que no llega a ser trascendente y simplemente es capaz de pasar al imaginario colectivo como “eh, un Phoenix Wright con niños“. Los fans de la franquicia de CAPCOM nos divertiremos, sin duda. Los que quieran leer una historia loca y con ideas originales, también. Pero como producto no es redondo en absoluto. Eso sí, la calidad del dibujo es algo capaz de otorgar enteros a la obra, pero la mona vestida de seda, mona se queda. Tomadlo como un aliciente, no como un apartado salvador.

También juega con doble filo la baza del fanservice. Para los amantes del manga de componente erótico y que no tengan problemas con la edad nominal (que no aparente) de los personajes, supongo, que será un componente atractivo. Pero si no, no creo que sea algo que se pueda ignorar, no hay que leer mucho entre líneas para verlo. Como ya mencionaba durante la reseña del segundo tomo, cosas como el innecesario “las chicas pueden traerse los bikinis que quieran de casa para la piscina” con el mero objeto de enseñar pechugas que para nada corresponden con la edad prepubescente del elenco me hace querer emular a James Rolfe y preguntar: ¿en qué carajos estaban pensando?

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“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.

Los Juicios Escolares #3
Lo mejor
  • Dibujo espectacular
  • Ideas interesantes
Lo peor
  • ...me hace sentir incómodo
  • Final abrupto



Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.