Reseña: ‘Puedo oír el sol’ # 1

Tú no tienes la culpa de ser sordo

Milky Way sigue apostando por títulos de manga que en otras circunstancias serían difíciles de encontrar en España. En esta ocasión nos trae Puedo oír el sol (ひだまりが聴こえ – hidamari ga kikoeru), de Yuki Fumino. Cuenta la historia de Kôhei y Taiichi y los problemas de aislamiento a los que se ven sometidas las personas con una discapacidad. En concreto, la de oír.

Antes de que alguien haga el comentario sobre que hay un manga similar, también licenciado por Milky Way, que trata la misma temática, sí, así es. A Silent Voice se centra más en temas de acoso y amistad. Puedo oír el sol es una historia más intimista, que gira alrededor de temas como el aislamiento, la actitud del resto de la gente respecto a los discapacitados y cómo todo se convierte en un círculo vicioso. Y sí, es un shonen ai. Así que no tiene nada que ver con A Silent Voice excepto que los coprotagonistas son (en el caso de Kôhei más bien casi) sordos. Ni es una copia ni pretende enfocar nada de una manera similar.

Dicho esto, hablemos del argumento. Taiichi es un chico corriente, aunque la historia nos desvelará que también tiene sus problemas detrás, que busca desesperadamente un trabajo. Por desgracia para él, tiene mucho pronto y salta demasiado rápido a pelearse con cualquiera que tenga una actitud desagradable. Al venir de una familia pobre, siempre pasa hambre en la universidad, por la que no siente ningún interés ya que quiere trabajar y no estudiar. En estas está cuando conoce a un joven llamado Kôhei, que le da su fiambrera cuando lo ve consumido de hambre. A partir de aquí y una vez Taiichi se entera de que Kôhei tiene problemas de audición y necesita un anotador que lo ayude a tomar apuntes, se inicia una amistad que, pasito a pasito, irá creciendo.

Y quizás llegará a convertirse en algo más.

puedo-oir-el-sol-1

El ritmo de la historia es fluido, tranquilo y sin prisas. El enfoque no es tanto la relación, que irá ganando peso, como la situación de Kôhei, su relación con el resto del mundo y lo beneficiosa que resulta la presencia de Taiichi para él. Y es que Kôhei se encuentra en una especie de limbo. De niño, poco antes de entrar al instituto, pasó por una grave fiebre que le afectó al oído. Desde entonces tiene problemas para escuchar los sonidos más agudos, los que vienen de atrás o, en general, conversaciones de grupo. No es sordo, pero tampoco oye bien. La llegada de Taiichi, bastante gritón, supondrá un completo cambio… a pesar de que no sea muy bueno cogiendo apuntes.

Sin duda, lo más interesante de este primer tomo es ver cómo la gente prejuzga a Kôhei por su actitud. Hasta cierto punto podríamos decir que él se busca que los demás lo miren mal: hace tiempo que renunció a integrarse y como no escucha bien, ignora los comentarios más insidiosos. Con estas situaciones se nos muestra lo importante que es el oído en nuestra sociedad. También lo perezosa y cruel, aunque sea desde la ingenuidad, que es la gente cuando lo deja fuera de la conversación por no querer repetir sus palabras.

Otro punto destacable es cómo enfoca Kôhei esta clase de vida. Como veremos cuando le anuncien que es posible que pierda todavía más audición, se aferra a su estatus de no encajar en ningún lado porque no quiere aprender la lengua de signos pero tampoco hace esfuerzos por integrarse en la sociedad. El diseño de su personaje, atractivo pero frío, siempre de hombros hundidos es básico para entender a Kôhei. Puede atraer a las mujeres por su cara bonita, pero también inspira en ellas —al menos en las que quieren verlo como un pobre sordo al que deben ayudar— un sentimiento de vulnerabilidad que él no soporta. El rechazo a su condición se ve en su cabello, largo para cubrirle las orejas y que nadie vea que lleva audífonos.

No sé si podré soportar el día en que no pueda oír tu voz pronunciando esas palabras.

Y es que Kôhei ha aprendido a guardárselo todo, tanto que no sabe cómo lidiar con sus sentimientos cuando Taiichi lo trata con normalidad. Se debate entre el deseo de estar con él, el miedo a estar siendo utilizado o que lo expulse de su vida porque, al fin y al cabo, Taiichi es una persona «normal». El miedo a quedarse sordo, su dificultad para expresar sus sentimientos, que Taiichi le echará en cara, causan una sensación de claustrofobia muy lograda. La narración permite entender a Kôhei —y a Taiichi— en sus problemas de comunicación y de comprensión, sin que por ello dejemos de ver los fallos de los dos.

No son más que adolescentes intentando ser amigos… O algo más en el caso de Kôhei, lo que agrava todavía más el miedo a que Taiichi lo rechace. Por suerte, Fumino no caerá de momento en clichés que ya hemos visto en muchos yaoi y shonen ai y se concentrará en describirnos la vida de estos chicos y su insistencia por quererse y cuidarse el uno al otro.

puedo-oir-el-sol-3

Básicamente, es una narrativa de madurez, de aprender a superar los miedos y abrirse a los demás. Fumino consigue que simpaticemos con los dos personajes, sin por ello frenar su desarrollo y ofrecer esperanzas y luz a ambos. No es un manga de grandes sobresaltos, ni tampoco de estallidos de dramatismo. Es una historia más intimista, calmada y agridulce que merece mucho la pena leer.

No podemos acabar la reseña sin hablar de dos elementos: el dibujo de Fumino y el trabajo de Milky Way con la edición. En el primer caso, el dibujo es suave y ligero. No encontraremos una obra de arte, pero sí unos diseños que se adaptan a la historia simple y directa que se quiere contar. A pesar de que los contrastes de luz o el uso de la oscuridad no son muy destacables —en parte es por algo temático: el sol, como dice el título, será una constante—, sí que transmiten los momentos más dolorosos o felices para los personajes y cumplen sin problemas. Es cierto que en ciertas situaciones se echa en falta un poco más de trabajo en los fondos, pero tampoco distrae de la historia y al no haber sobrecarga de las escenas, no afecta demasiado.

La edición es preciosa. Con una portada hermosa, con el sol de verano que atraviesa las hojas, es difícil no dedicarle al menos una mirada. Por dentro encontraremos comentarios de la autora y una divertida anécdota acerca de cómo ni se dio cuenta de que tenía que hacer una historia de amor entre chicos. ¡Además, debajo de la cubierta encontraremos cómics anecdóticos!

En cuanto a la traducción, diría que en ocasiones es muy buena, en especial en los diálogos de Taiichi, que en general reflejan bien su personalidad… Pero que en ocasiones suena un poco rebuscada en los monólogos internos de Kôhei, a los que le falta algo de naturalidad. Más allá de eso es un buen trabajo y no interrumpe la lectura.

En definitiva: Puedo oír el sol es un manga encantador, que hace reflexionar y retrata de forma cercana los problemas de comunicación con los que todos podemos identificarnos. No puedo dejar de dar las gracias a la editorial por traerlo a España y poner tanto mimo en su edición.

puedo-oir-el-sol-2

Lo mejor
  • Un gran trabajo para simpatizar con los personajes
  • Un enfoque interesante sobre las discapacidades
  • Personajes bien construidos
Lo peor
  • La traducción falla en algunos aspectos
  • En ocasiones los fondos son demasiado simples



  • Rivka Ociosa

    No solía ser muy asidua del género BL, pero me encontré con ‘Senpai’ y ‘En un rincón del cielo nocturno’ -ambas obras muy recomendables- y al final decidí probar a leer ‘Puedo oir el sol’. Desde luego fue una buena decisión porque ahora está a la cabeza de mis mangas favoritos en este género. La historia trascurre con calma, sin tirar de muchos tópicos y se ve todo mucho más natural y nada forzado como en otras series que me he encontrado por ahí.
    Hace poco salió un nuevo capítulo en Japón, así que espero que, con el tiempo, cristalice en un nuevo tomo y Milky Way nos lo traiga.
    Y excelente reseña, por supuesto ^^ Un saludo!

    • Suzume

      ¡Hola! Gracias por comentar <3
      Tengo pendiente el segundo, pero me apunto el primero también. Me alegra que te hayas abierto al género, porque, como con todo, en medio de lo genérico hay obras preciosas. Esta en particular tiene mucha gracia por las anécdotas de la autora, con la editora diciéndole que no parece un BL porque se centraba más en los conflictos de los personajes que el romance. En el segundo (que tengo pendiente de reseñar) los personajes se acercan más y ya se ve más pero sigue siendo muy interesante todo lo que hay… fuera del romance.

      ¡Pues sí, sería maravilloso que nos trajeran un tercer tomo! Y yo que estaba convencida de que se terminaba con el segundo, menuda alegría me acabas de dar xD.

      Muchas gracias, me alegra que te haya gustado y que te hayas animado a leerla <3. ¡Otro saludo!