Análisis: ‘Gravity Rush 2’

La forma más elegante de desafiar la gravedad

¿Qué pasaría si un día te caes por una falla dimensional y despiertas en otra zona de la que no conoces absolutamente nada? Pues así empieza Gravity Rush 2, secuela directa del primer título, Gravity Rush, esta vez en PlayStation 4. Si no has tenido la oportunidad de probar al primer juego (o lo hiciste hace mil para PSVita como yo) tendrás que refrescar la memoria sobre ciertos personajes y acontecimientos que aparecerán en algún momento. Pongámonos a ello.

Gravity Rush empieza con Kat, nuestra protagonista, tumbada en el suelo y sin saber quién es o qué hace allí, en la ciudad de Hekseville. A medida que vaya avanzando la historia conoceremos a diferentes personajes; Syd y Raven, que acabarán siendo tus compañeros inseparables, a Gade y a Cyanea, los creadores de este mundo y finalmente al misterioso Alias, el principal culpable de que los Nevi, los bichos negros con ojos rojos, ataquen la ciudad de Hekseville.

De todos modos, si queréis saber más sobre el primer juego, podéis echar un ojo al análisis que hicimos para la versión remasterizada de Gravity Rush para PS4.

Análisis: ‘Gravity Rush Remastered’

Gravity Rush fue una de las pocas apuestas de Sony Japan Studio para la consola portátil de la compañía. Era imposible entrar en una discusión sobre el catálogo de sin que el título saliera a la palestra, hasta el punto de considerarse el mayor buque de guerra de la consola.

Una vez ya en Gravity Rush 2, lo primero que vemos es su marcada estética cómic, tanto en la forma de presentar la historia a base de viñetas con voz y efectos, como en el mismo estilo del juego claramente marcado por el cel shading. Esto le da un toque desenfadado a la vez que bonito, que salta a la vista nada más verlo en acción. Es más, si hay que destacar un apartado técnico del juego es, indudablemente, el audiovisual. No es que la historia o el combate no sean buenos o divertidos, sino que está por encima de los demás.

El título se ve muy, muy bien. Tiene mapeados grandes con colores vivos y sin tiempos de carga. Puedes moverte libremente por las dos grandes ciudades que hay en el juego, con la la principal diferencia entre ellas la distribución de las diferentes zonas de la ciudad: una de ellas está distribuida de forma vertical y, la otra, de forma horizontal. Eso quiere decir que para ir de una zona a otra sólo hace falta volar hacia la zona a la que queremos ir y nos iremos acercando hasta encontrarnos con ella de boca. Las ciudades suelen estar llenas de gente con la que podrás interactuar en ciertos momentos de forma muy limitada y los únicos objetos usables son cajas que podrás lanzar a enemigos.

Cómo habéis leído antes, y a modo de  como principal atractivo del juego, Kat puede modificar su gravedad (y ligeramente la de su entorno) para moverse por el aire en cualquier dirección. Nuestra heroína, gracias a Dusty (el gatete galáctico que le acompaña) puede flotar hacia dónde quieras. Si chocas contra una pared, Kat automáticamente pasa a poder andar y saltar usando de base esa superficie, lo que te permite recorrer ir por cualquier sitio del mapa sin esfuerzo alguno. Además, puedes atraer objetos como las mencionadas cajas o partes de enemigos hacia ti, usándolos como proyectiles en los combates.

La verdad es que el control se ha mejorado bastante desde su versión en PSVita. Apuntar y mover la cámara es más fácil y el hecho de que haya un botón para restablecerla a su posición inicial para saber si estás boca arriba o boca abajo ayuda mucho a no perder el dominio del personaje. A veces en los combates es difícil apuntar donde quieres, pero no es malo en absoluto.

Y hablando de los combates, la verdad es que este juego te da suficiente variedad de habilidades como para que no te aburras. Es algo mejorable, pero como el juego te da herramientas para vencer a los enemigos, no acaba cansando. Sí que es verdad que hay poca variedad de Nevi (sin contar jefes finales, unos 10 diferentes), pero cada uno de ellos tiene una táctica diferente, así que ir de cabeza contra todo lo que se mueve hará que te ganes alguna que otra muerte.

Tengo que hacer mención a una de las mejores incorporaciones del juego: los modos de gravedad, que cambiarán el estilo de la protagonista. El Modo Lunar te hace ser muy ligera y hacer saltos altísimos o larguísimos y el Modo Júpiter aumentará tus ataques ya que Kat pesará más y al lanzarse lo hará con más velocidad. También influyen en los proyectiles y en los diferentes ataques que puedes ejecutar, pudiendo cambiar entre ellos en mitad del combate y así aprovechar lo mejor de cada uno. Para mi, el Modo Lunar es el más divertido de los dos, ya que te permite moverte por el mapeado a base de saltos largos verticales u horizontales como si estuvieses en la misma Luna.

Como podéis ver, tenemos un juego bastante redondo, ¿verdad? Un estilo visual muy bonito y fluido acompañado de una banda sonora orquestada espectacular, unos combates dinámicos y bastante variados y un control sobresaliente. Pero toda luz tiene su oscuridad y este juego no es menos.

El principal problema que tiene son las misiones. La historia, aunque empiece lenta, se desarrolla de forma constante y en tres grandes capítulos, subdivididos en episodios. A medida que pasan los episodios van introduciendo personajes poco a poco para que no te satures, acabando con un elenco bastante numeroso al final del juego. Aparecerán personajes conocidos como Syd y Raven, y otros que no conoceremos y los iremos descubriendo durante la historia como Lisa o Cecie, todos con sus personalidades y sus motivaciones, algunos cayendo en clichés pero por lo general bien desarrollados.

Luego están las misiones tanto principales como secundarias: llevar a una persona de un punto A a un punto B, destruir enemigos, persecuciones aéreas… La mayoría de ellas intentan variar para que no sólo sea “ves de un sitio a otro y destruye a todos los enemigos” y más o menos lo consiguen, pero hay un grupo de ellas que desmejoran el título.

Porque si el juego tiene un gran punto negativo son las misiones de infiltración. Y no es que sean malas en sí o carezcan de contexto, es sólo que el juego no está pensado para infiltrarse. Sí que es verdad que te dan muchas facilidades como que los guardias no te vean a dos palmos o que la detección de ruido sea inexistente, pero que tengas que volver a empezar la misión entera (o casi) porque te han encontrado es lo que acaba desesperando. Y no son ni una ni dos, entre misiones de infiltración principales y secundarias hay al menos una decena.

El juego tampoco es perfecto en su ejecución. Los combates contra enemigos gigantes son espectaculares, sí, pero en momentos puntuales se ralentiza por ello. La cámara sufre tanto en sitios pequeños como el apuntar cuando hay paredes, las motivaciones de los personajes a veces son un poco insulsas y de tanto en tanto tienes la sensación de que no estás haciendo nada útil o de importancia en la historia.

Aún así, Gravity Rush 2 es divertido. Os pasaréis horas de edificio en edificio buscando gemas rojas para mejorar las habilidades de Kat, realizando misiones secundarias o, sencillamente disfrutando del paisaje. Los personajes tienen sus momentos y alguno que otro te dejará sorprendido. Y vuelve Raven. Y lucha junto a Kat. Y los ataques finales combinados son un espectáculo visual.

8
Gravity Rush 2
Lo mejor
  • Los poderes de Kat
  • Audiovisualmente es de lo mejor
  • El colorido elenco de personajes
Lo peor
  • Las misiones de infiltración



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