Reseña: ‘Tales of Legendia’ #2

Radiantes, Ferines, Merines, Orerines, Oresoren...

Como ya se comentó en el primer tomo de Tales of Legendia, las adaptaciones de JRPG a un formato manga con poca extensión no suelen ser buenas. Todo depende del amor que tengan los fans a la obra. Como una lectora externa que no conoce el videojuego, no puedo evitar ver una adaptación mediocre pero que incita a echarle un vistazo al videojuego.

La historia de nuestros protagonistas empieza a fragmentarse. Senel, rechazado por sus compañeros, acaba encontrándose con una hiperactiva cazatesoros llamada Norma y con un Informador que ya salió en el anterior tomo, Jay el Invisible. Como no podía ser de otra forma, al acortar guión el ofrecimiento de ayuda por parte de Jay resulta muy Deus ex Machina y bastante precipitado, pero en fin. La separación de Will y Chloe resulta bastante innecesaria porque no hay evolución por parte de los personajes, al menos a primera vista, ni tampoco calma los ánimos cuando vuelven a reunirse. En todo caso, la parte de Shirley resulta más interesante porque se encuentra a otra chica como ella; ahí se nos marca una diferencia entre los habitantes de la tierra (orerines) y los del agua (ferines) pero no se profundiza demasiado. Es Jay quien nos habla de mitos del pasado que vinculan a las Merines con la construcción del Legacy, pero se une a la información que se nos da por la parte de Shirley. El tomo finaliza con el rescate de Shirley y la unión de varios grupos diferentes que tratan de capturarla a ella y a su compañera. En particular, los del Gadoria pretenden recuperar el control sobre el Legacy y utilizarlo a su favor.

En resumen, sigue siendo un poco la historia de siempre y aunque el ritmo es más rebajado que en el primer tomo, la narración es confusa y demasiado ambiciosa. No sé si es cuestión de la traducción, que sigue siendo muy débil y ni se molesta en explicar evidentes gracias que en japonés tienen sentido pero en español no, pero la cantidad de jerarquías y términos tan parecidos entre sí desconcierta. Quizás si hubiera más espacio sería comprensible y hasta diferenciable, pero ha llegado un punto en que cuesta distinguir de qué se está hablando y no espero que mejore mucho de cara al futuro. Eso no significa que sea un mundo poco interesante; se nota que es grande y que pretende presentar conflictos típicos de los Tales of, como el racismo, la amistad o el crecimiento. Es solo que no hay sitio.

Además, con tal cantidad de personajes, además, es difícil que Senel pueda cambiar. Su intento de amistad con Chloe (cuya revelación no cogerá a muchos por sorpresa) está forzado y poco desarrollado porque entre tanta exposición simplemente no hay tiempo. Pero igual si en vez de malgastar páginas con humor débil se buscara la madurez de los personajes, incluso aunque solo fuera un poquito más, la idea se podría plasmar mejor.

A nivel general, el dibujo sigue siendo sencillo, pero poco claro en las batallas y muy rígido. En cuanto se han juntado dos personajes femeninos con el pelo corto (Chloe y Norma) resulta difícil distinguirlas si uno no se fija en los adornos de la cabeza. Las expresiones revelan bien lo que siente cada personaje en su debido momento, eso sí. La lástima es que el uso de las sombras o la fluidez de escenas no saben dar fuerza a lo que debería ser dramático o hasta triste. El hecho de que la traducción traiga alguna que otra falta o que tenga frases fuera de lugar o que suenan tan genéricas no ayuda demasiado.

Por suerte la edición sigue siendo decente, dentro de lo que cabe, con una bonita portada y comentarios de la autora, aunque no demasiado extensos. .

Lo mejor
  • La historia se vuelve algo más pausada
  • Jay es un personaje más o menos carismático
Lo peor
  • Demasiada información de golpe
  • Pocas escenas tienen suficiente carga dramática
  • La traducción es mediocre