Reseña: ‘Tomodachi game — Los Juegos de la Amistad’

¿Es la amistad más importante que el dinero?

¿Es la amistad más importante que el dinero? Así es el reclamo con el que Tomodachi game (Los juegos de la amistad) pretende seducir al público. En esta obra de Mikoto Yamaguchi (guion) y  Yuki Sato (dibujo), Yûichi Katagiri y sus amigos de clase son secuestrados para participar en los Juegos de la Amistad con el objetivo de saldar una deuda de nada menos que veinte millones de yenes que uno de ellos ha contraído. Milky Way Ediciones nos trae este manga, tal como anunció en 2016.

La premisa es que los personajes tendrán que superar los Juegos de la Amistad que consisten en una serie de pruebas con un sistema de recompensas con las que cubrir el importe a deber, que se divide entre los miembros del equipo. Por cada una que superen, ganarán un total de dos millones más las bonificaciones que hayan podido adquirir en el proceso. En caso de eliminación del grupo, aquel con la deuda más alta tendrá que hacerse cargo del total, liberando de cualquier responsabilidad al resto. El objetivo es pasar todas las fases y así reducir el importe que se debe a cero.

Las pruebas en sí están basadas en juegos completamente inocentes, aparentemente libres de riesgo, lo cual da una falsa sensación de seguridad a los participantes. Al fin y al cabo, unos buenos amigos que confían los unos en los otros no tendrían que tener ningún problema para superarlas. La cuestión es ¿cómo confiar en tus compañeros cuando sabes que uno de ellos les está haciendo cargar con una deuda millonaria? ¿Y si caen eliminados y aquel con el marcador más alto debe pagar el importe total mientras el responsable de haberles metido en semejante lío se va de rositas?

Aquí nos encontramos con una de las claves del manga: los cinco amigos deciden no hacer preguntas acerca de quién les ha inscrito en los Juegos. Esta decisión evidentemente influye en el desarrollo de la competición, que solo se puede superar con éxito cuando hay confianza completa en el grupo. La primera incógnita de la historia es, por lo tanto, la identidad de esa persona. La sombra de la sospecha se cierne sobre los participantes.

Yûichi Katagiri, el protagonista de la historia, es un estudiante de segundo de bachillerato con serios problemas económicos que logra salir adelante gracias a su empleo en el que reparte periódicos antes de ir a clase. Cuando se les ofrece a todos la oportunidad de irse y dejar que la persona endeudada cargue sola con los veinte millones, Yûichi es quien más duda antes de aceptar, consciente de que él no podría reunir semejante cantidad en caso de ser eliminado. Makoto Shibe parece ser un chico de buen corazón, especialmente exitoso en los deportes, al que le sale el dinero por las orejas. De hecho, Makoto se ofrece a pagarle a Yuichi su cuota del viaje de fin de curso. Makoto es el delegado de clase, aunque quien en realidad toma las decisiones es Shiho Sawaragi, la subdelegada. Hija de un policía, tiene un fuerte sentido de la moral y siempre busca que se haga justicia. Tenji Mikasa es el genio del equipo, estudia mucho para sacar siempre las mejores notas del curso y eso le tiene casi asegurado ir a una buena universidad. Es un buen orador y actúa de mediador en el grupo cuando la situación lo requiere. La última integrante del grupo es Yutori Kokorogi, una chica tímida e inocente que sufrió acoso en el instituto hasta que Shiho empezó a salir en su defensa.

El encanto de la obra va más allá del misterio de la identidad del culpable. Las páginas de este manga están repletas de intriga, desconfianza, traición, mentiras y verdades que salen a la luz dejando en evidencia lo poco que conocen los personajes acerca de las vidas de sus mejores amigos. Pero no todo lo que se muestra en la historia es negativo. Como contraparte tenemos los esfuerzos de Yûichi para superar cada prueba que les pongan por delante. Demuestra contar con un ingenio increíble y todavía hay que ver hasta dónde está dispuesto a llegar, qué piensa sacrificar, para que su equipo salga victorioso de los Juegos de la Amistad. Los métodos que utiliza para salirse con la suya son definitivamente uno de los mayores atractivos junto con su dudoso sentido de la moral.

El tono de la historia es sin duda muy serio. Es de esperar puesto que los personajes se están jugando una deuda millonaria y las pruebas que deben pasar son simples pero no fáciles. A lo largo de los juegos se revelarán sus secretos mejor guardados y algunos no son en absoluto agradables. La organización a cargo de la competición va a ponerles continuamente en serios apuros, intentará sembrar la semilla de la duda y les forzará a tomar medidas cada vez más desesperadas, haciendo que recurran a la violencia en ciertos puntos. Los participantes no van a descansar, van de prueba en prueba, encontrando mil obstáculos a su objetivo de acabar todos juntos con el saldo a cero. Esto hará que el lector no pueda —ni quiera— dejar de leer ya que a cada momento puede suceder algo que haga que la historia dé un vuelco o que el esquema mental que se había hecho de la situación se altere por completo.

Ya que hemos cubierto la trama y los aspectos más interesantes, tenemos que comentar el diseño, que es muy agradable para la vista. Los fondos son bastante claros, en absoluto sobrecargados, y permiten al lector centrarse en los personajes y en el texto. Uno de los puntos fuertes del dibujo es sin duda la expresividad de los personajes, recurso que utiliza para influenciar al lector, en especial para presentar a ciertos personajes como culpables de cometer determinados actos.

Tomodachi Game es una serie abierta que en Japón cuenta con 9 tomos recopilatorios. Como siempre, Milky Way Ediciones ha hecho un gran trabajo con la traducción y edición. Los tomos tienen una sobrecubierta vistosa, de material de buena calidad.

Recomiendo esta obra a todo aquel que quiera disfrutar de una historia con giros argumentales que nunca cesan de sorprender. Tomodachi Game no para de revelar datos nuevos acerca de los personajes en los momentos más adecuados y de ponerles en situaciones cada vez más arriesgadas, sacando a relucir sus verdaderas personalidades. Este manga no da ni un respiro al grupo y, como consecuencia, mantiene siempre la atención del lector al máximo.