Reseña: ‘Un extraño en primavera’ #1, la belleza de lo cotidiano

Y el valor para regresar con la familia

Un extraño en primavera es la continuación es la continuación del tomo único de Un extraño a la orilla del mar, ambos de la mangaka Kii Kanna y que nos trae Milky Way.

La historia de Shun y Mio continúa. Tras establecer su relación como pareja, llega la hora de asentarse y lidiar con problemas cotidianos. Sin ir más lejos, Shun ha decidido volver a su casa porque ha tenido noticia de que su padre está enfermo. Hace años que no se pasa y se siente incómodo y vulnerable, pero consigue sacar fuerzas —muy a regañadientes y sin dejar de rebuznar por el camino— para regresar a su antiguo hogar.

Por el camino vemos detalles pequeños de la relación que van más allá del clásico yaoi, que suele limitarse a encuentros sexuales. Kii Kanna llena las viñetas de pequeñas escenas que enriquecen el ritmo relajado de la historia. Mio muchas veces está de fondo mientras Shun se ocupa del papeleo del viaje y podemos verlo traumatizado por su miedo a los vuelos o las multitudes, así como regalando un sombrero a una niña simplemente porque esta va a viajar a Hokkaido y lo necesitará más que él.

Los problemas como si ir o no de la mano se toman con naturalidad y no se hace un drama de ello, sino que son un conflicto más que deben tratar con relativo cuidado para no ofender al otro. Más importante es que Shun envía sus borradores a última hora o que Mio no tiene trabajo —de momento—. En este tomo se enfatiza bastante, sin necesidad de que gire alrededor de ello, cómo echa de menos a su madre y el tener una familia. Hasta hay un flashback de cómo murió la primera y de cómo todavía le sigue afectando a pesar de su apariencia alegre y desenfadada. También cómo ha sido bastante pobre y, por tanto, aprecia más la comida que las cosas materiales, hasta el punto de que Shun le compra ropa de invierno como regalo de cumpleaños.

Con todo, el protagonista sigue siendo Shun y la historia se centra más en la llegada al viejo hogar, donde encuentra a un niño de siete años que afirma ser su hermano menor y que, junto a Sakurako, planeó el regreso del escritor. Su padre no estaba enfermo, aunque ahora tenga algunos problemas de espalda por culpa de su perro, así que ha de hacer frente al malestar —más o menos justificado— de este. Las relaciones con la familia de Shun no son las que podríamos esperar, sino que tienen un aire muy japonés de adaptarse a lo que hay sin hacer grandes dramas. La madre de Shun acepta que sean pareja sin más, afirmando haber investigado, y el padre se muestra más seco pero no homofóbico. Hasta les dan una segunda casa para que se instalen ahí mientras buscan trabajo.

Es fascinante cómo Kii Kanna vuelve todo realista sin perder el encanto de una historia tranquila. Por ejemplo, Shun tuvo su primer contacto con un hombre en un hotel y este, cuando vio que se echaba a llorar, lo calmó y atendió sin pedirle nada a cambio —si bien al día siguiente le robó un beso. A cambio de tanto dinero que Shun pudo vivir durante un tiempo sin trabajar. No sé cuán realista es eso y si podríamos considerarlo mono o no, pero bien, el enfoque no es demasiado horrible—. Luego, cuando Mio se vuelve egoísta durante el sexo y creemos estar ante una de esas clásicas escenas donde uno se impone y al día siguiente solo nos reímos porque ay, son cosas de la juventud. Aquí se lleva más lejos.

A Shun le duele de verdad todo y Mio se ofrece a llevarlo al hospital y promete no volver a hacerlo, sinceramente arrepentido. Habrá que ver si es cierto. En cualquier caso, es una escena que podría no haber estado, pero agradezco con sinceridad que no se tome como algo que se pueda pasar por alto. Shun se pasa el resto del día mal físicamente, con ardor de estómago y se deja muy claro que no hay que tener sexo sin condón por las buenas.

El desarrollo de la trama es encantador y tranquilo, lleno de divertidos conflictos —como lo que significa vivir con un nuevo hermano menor que no se te quita de encima y no te deja estar tranquilo con tu pareja— y desarrolla de forma mucho menos atropellada que en Un extraño a la orilla del mar cómo es la convivencia de Shun y Mio. Se nota que la autora por fin ha tenido carta blanca para escribir como quiere, sin tener que comprimir todo en unos pocos capítulos. Así que el slice of life es más fuerte que nunca y mucho mejor tratado. Se nota el amor en cada viñeta, en cada página.

Si algo se podría decir en contra es que, no sé si por la traducción o la disposición de las burbujas de los diálogos, es difícil seguir algunas conversaciones. Hasta el punto de no saber quién está hablando. También me ha parecido que la localización está menos lograda, suena menos natural que en el anterior tomo, pero podría ser una mera impresión.

El arte sigue siendo maravilloso y la portada está a la altura, dejando muy claro el encanto que hay dentro del manga y el tipo de relación y de personajes que vamos a encontrar en la historia.

Una continuación merecida y mucho más lograda que su primer tomo.

Lo mejor
  • El dibujo detallista pero simple
  • Relación realista
  • Una mejor trama
Lo peor
  • Alguna que otra escena sobraba
  • Cierta confusión en los diálogos



  • Rivka Ociosa

    ¡Lo prometido es deuda! Después del regusto raro que me dejó “Un extraño en verano” decidí darle una oportunidad a la que es realmente la historia original… y he de decir que me ha gustado mucho más que su precuela. De hecho, “Un extraño en primavera” me ha parecido una obra tan bien hilvanada y tratada, con una trama bastante realista -y con algún toque cómico, porque las caras a veces no tienen desperdicio- que su precuela me parece muy fuera de lugar y excesivamente precipitada. No está a la altura de la “saga madre”, por así decirlo.
    Sigo con la cosa de que Shun no me aparenta los 27 años que tiene… pero bueno, es lo único negativo que le pondría realmente. Ah, y que está en curso XD Odio engancharme a obras empezadas.
    Una reseña genial, como siempre Suzu ^^
    ¡Un saludo!

    • Suzume

      Y wordpress se comió mi respuesta 8<.

      Básicamente que muchas gracias por darle otra oportunidad a la serie (y leer la reseña, jeje, además de dejar comentario <3). Solo aclarar que Un extraño en primavera no es la "saga madre", sino la secuela. A la orilla del mar tiene problemas de estructura por el sistema japonés: te dejan probar con un capítulo a ver qué tal. Si hay buena recepción, puedes hacer algo más. No es fácil construir una historia sabiendo que te la pueden cerrar en cualquier momento. Pero tuvo buena recepción y sin ella no existiría En primavera, que se nota que tiene mucho más espacio para desarrollarse a la perfección. No es estar a la altura o no, es que te dejen crear apretada… o no.

      Y sí, yo creo que la misma autora sabe que dibuja a los personajes muy infantiles y por eso las bromas dentro del manga sobre las edades de los protagonistas. SUFRE, SUFRE. Al menos tú tienes tomos que leer, yo voy al día ay.

      ¡Un saludo!