Reseña: ‘Plum. Historias gatunas’, de Natsumi Hoshino

La manera más adorable de aprender sobre gatos y Japón

Kijitora neko no Koume-san es la primera obra de Natsumi Hoshino y un manga josei —dirigido al público femenino adulto— cuyas viñetas llevan apareciendo en la revista Neko Panchi desde 2008. Ahora, las aventuras de estas dos encantadoras gatitas nos llegan recopiladas a España por mano de Norma Editorial bajo el nombre de Plum. Historias gatunas. La serie está compuesta por dieciséis tomos de los cuales diez ya han sido publicados, y ha ganado el premio al mejor kodomo del XXI Salón del Manga de Barcelona.

La trama nos narra el día a día de Plum (Koume en la versión japonesa), una gata grande y atigrada que vive con la señora Nakarai, una bailarina de danza tradicional, y su hijo adolescente, Taku. Un día, Plum se encuentra con una gatita abandonada, a la que recoge y trae a casa. Los humanos deciden quedársela, pues es prácticamente una recién nacida, y la bautizan como Flake (Koyuki) por las dos manchas blancas que tiene y que recuerdan a los copos de nieve. Pero el carácter travieso de Flake amenaza con poner fin a la paz y la tranquilidad del hogar de los Nakarai…

La historia, si bien sigue una cronología, la forman capítulos cortos y sencillos con una temática muy concreta y casi independientes al resto. Sus páginas están llenas de un humor muy simpático y entrañable, enfocado en el punto de vista de las gatas protagonistas y su forma de ver el mundo y relacionarse con él. Entre ellos se intercalan de vez en cuando anécdotas ilustradas sobre las gatas de la propia Hoshino, en especial sobre Sakura, que inspira gran parte del personaje de Plum.

Lecciones que son para siempre


El punto fuerte de Plum es su humor y la sencillez de su trama, ideal para los más pequeños, pero en medio de este slice of life podemos encontrar también cierta función didáctica. No solo podemos aprender sobre gatos, sino también sobre Japón: su cultura, festividades y tradiciones aparecen explicadas —con mucha simpleza, eso sí, la justa para sembrar la curiosidad en el lector e incitarle a averiguar más por su cuenta—, siempre respetando las impresiones de las gatas y las personalidades de sus humanos, procurando siempre que al lector, aparte de una sonrisa, se lleve algún que otro dato curioso.

De la misma manera, da voz a mensajes importantes y de actualidad, como el del cambio climático, enseñando en un capítulo qué puede hacer un gato para ahorrar energía, por ejemplo, o la importancia de adoptar una mascota y el impacto que eso supone tanto en el animal como en las personas. El tema recurrente, sin embargo, es la amistad entre las gatas y la convivencia en la casa de los Nakarai.

Pero una de las mejores lecciones que nos enseña Plum es la importancia de informarse antes de escribir sobre un tema. Hoshino, al convivir con gatas, vuelca sus vivencias en su obra y la dota de gran naturalidad. Detalles como el dinamismo de los gatos, sus expresiones y el amor entre animales y humanos evocan en las viñetas un realismo muy especial que enternecerá, sobre todo, a los lectores con mascotas; un sentimiento que no estaría tan logrado de no ser por la experiencia personal de la autora. En eso, Plum sirve de gran ejemplo para autores orientales y occidentales, mangakas o no.

 

Lo mejor
  • El humor
  • La naturalidad del estilo de Hoshino
  • El contenido didáctico
Lo peor
  • En ocasiones, los capítulos saben a poco



Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.