Dishonored 2 o cómo el feminismo puede mejorar una saga

Y, desde luego, superar su precuela

Dishonored fue, sin lugar a dudas, un proyecto muy ambicioso que revolucionó el mundo de los videojuegos. En 2012, la propuesta de una nueva IP se trataba de una apuesta arriesgada, pero el juego superó las expectativas y enamoró a cientos de jugadores con su trama oscura llena de intrigas y traiciones y un interesante aunque poco desarrollado worldbuilding. La historia de Corvo, acusado falsamente del asesinato de la emperatriz Jessamine y el secuestro de Emily, su hija, nos llevó a Dunwall, una ciudad steampunk basada en la Inglaterra de la Revolución Industrial, con un toque de magia y una dinámica muy atractiva a la hora de jugar, dando la posibilidad de combinar modo sigiloso con caos y violencia. Los personajes…

¿Qué decir de los personajes?

Personajes femeninos en #Dishonored: mujer en la nevera, damisela en apuros, vieja bruja, maestra, cuidadora, madame malvada, prostitutas y sirvientas.

Pasado el boom inicial del juego, la feminista Anita Sarkeesian comentó en su canal de YouTube, Feminist Frequency, y publicó diversos tweets acerca del contenido machista de Dishonored. Y es que, a pesar de ser un buen juego y tener unos personajes (masculinos) grises y realistas, las mujeres dejaban mucho que desear.

Cuatro años más tarde, Dishonored 2 salió al mercado con Emily como coprotagonista, acompañada de un elenco de mujeres cuyos diseños, personalidad y desarrollos personales resultaban envidiables en comparación con los de sus predecesoras. ¿Qué había pasado?

La respuesta a los comentarios de Sarkeesian fue abrumadora, tanto que el propio codirector creativo de Dishonored y de Arkane Studios, Harvey Smith, acabó por recibirlos. Y su respuesta, mancillada por los medios, sorprenderá a más de uno.


El infalible método de callar y escuchar: cómo los hombres aprenden de feminismo

Este mismo año, tras la salida de Dishonored 2, Harvey Smith y Anita Sarkeesian se encontraron en la E3, donde ella le entrevistó acerca de la saga. Surgió, cómo no, el tema de las críticas y el feminismo, y el vídeo nos revela lo siguiente:

HS: Nos sentamos a hablarlo y tu comentario —que siempre recordaré y me llevaré a la tumba— fue que […] Dishonored es un juego que hace muchas cosas bien, pero la variedad de  roles de las mujeres es muy estrecha. Al principio te tomas la crítica como: «espera un momento», y luego lo miras y guau, toda mujer en Dishonored es una sirvienta, una prostituta, una bruja, una reina o una niña pequeña.

AS: O está muerta. O muere.

HS: O muere, sí. ¡O es una maestra, también tenemos una maestra! Pero de todas formas, no fue una decisión intencional. Cuando algo así pasa puedes ponerte a la defensiva, si quieres, o puedes decir: «chicos, dejadme preguntar una cosa. ¿Queríamos dar ese mensaje?». Y la respuesta es no, no queríamos. ¿El juego sería peor si revisáramos eso o sería mejor? Sería más rico e interesante. […]

Al contrario de lo que afirman las malas lenguas, Anita Sarkeesian no obligó a Harvey Smith a convertir a Emily en protagonista de Dishonored 2. No fue presión feminista lo que «destruyó Dishonored» ni lo llenó de mujeres. Sarkeesian arrojó algo de luz sobre el machismo de un videojuego con muchas posibilidades y Smith captó y agradeció el mensaje. El equipo entero decidió escuchar y reflexionar, y así Emily Kaldwin, hija de la emperatriz asesinada, ganó profundidad como personaje y una historia propia que merecía tantas oportunidades de ser contada como la de Corvo.

Pero ¿lo hicieron bien? ¿Basta con dar papeles importantes a las mujeres para que un juego sea feminista?


La deconstrucción de una saga: comparando los personajes

¡Alerta de spoilers!

Dishonored 

Dejando de lado los personajes más secundarios, destacamos a Jessamine, a Emily y a Kalista.

No hay mucho que decir de Jessamine. Aparece durante unos dos minutos al principio del juego antes de ser brutalmente asesinada. Su muerte es el detonante de la trama. A raíz de ese suceso, Corvo Attano, su guardaespaldas y amante será encarcelado, liberado y más tarde elegido por El Forastero. Este le concederá dones nuevos y mágicos para llevar a cabo su venganza contra los asesinos de Jessamine y recuperar el honor arrebatado a ambos, así como rescatar a su hija secuestrada.

Sin embargo, la emperatriz seguirá formando parte del juego como objeto. El Forastero —el dios de este mundo— se hace con su corazón y lo convierte en un contenedor del espíritu de Jessamine, un «regalo» para Corvo que le ayudará en su misión. El Corazón nos señala las runas y los talismanes que hay en el mapa, que nos otorgarán poderes nuevos, y además permite conocer información, secretos y pensamientos de cualquier personaje que encontremos, susurrados con la voz y el conocimiento de Jessamine en la mente de Corvo.

Su hija Emily tenía sólo diez años cuando Jessamine fue asesinada ante sus ojos. Antes de eso, se nos cuenta que era una niña muy activa y curiosa con una gran fascinación por el mundo más allá de Dunwall, su hogar. Algunos la consideraban indisciplinada y mimada y criticaban la forma de Jessamine de educarla, permitiéndole pasar tiempo con Corvo y aprendiendo esgrima.

Conociendo esta información podríamos estudiar el personaje de Emily y analizar si la intención a la hora de diseñarla era diferenciarla del arquetipo clásico del personaje femenino, dándole unos intereses más «propios de hombres», pero la falta de información sobre Emily en este aspecto es grande, de modo que lo dejaremos como un simple dato curioso.

Tras la muerte de su madre, a Emily se la retiene en el Golden Cat, un establecimiento mitad prostíbulo, mitad baños de vapor. El lugar está regentado por Madame Prudence, una antigua prostituta que en algún momento de su vida ascendió socialmente, y que resulta ser muy desagradable tanto con Emily como con sus empleadas. Después de que la rescaten, la niña encuentra refugio en el Hound Pits Pub, donde espera a que Corvo regrese de sus misiones y se la asigna como aprendiz de Kalista Curnow, aunque estudiar, como se nos muestra en el juego, no entra dentro de sus prioridades.

Poco antes del final del juego, Emily vuelve a ser secuestrada y su rescate se convierte en el último objetivo de Corvo.

Su tutora Kalista es, con toda probabilidad, el personaje más maltratado de la saga desde el punto de vista machista. No se nos revela nada de su pasado a excepción de que ha tenido una vida dura y ha tenido que aprender a defenderse por las malas. Se une a los Leales al trono (partidarios de Jessamine y Emily) a cambio de comida y refugio, y demuestra ser una persona solitaria y seria. La única mujer con la que llega a interactuar en todo el juego es Emily.

Hasta la llegada de la niña, sin embargo, su función es expresar preocupación por su tío, que corre peligro de ser envenenado en cierta misión.

Pero como todo esto sabía a poco, se le concedió una escena desnuda en la que un personaje la espía mientras se baña. Como no podía ser de otra manera, Corvo también tiene la opción de echar un vistazo hasta que ella los descubre y, con razón, se enfade.

Su historia termina en Dishonored, y Emily solo la menciona en la secuela en un arrebato de nostalgia, a pesar de que, por edad, podría seguir viva.

De modo que las mujeres protagonistas de este primer juego son una mujer en la nevera que más tarde devendría un objeto, en el sentido más literal de la palabra; una niña pequeña, débil como tal, raptada en diversas ocasiones hasta que el protagonista llega a su rescate y una chica sexualizada, sin una historia digna de mención ni mayor relevancia. A favor de Emily, cabe decir que, a pesar de su edad, es el personaje más dinámico y mejor desarrollado. Sin embargo, su faceta encantadora, valiente y ansiosa de aventuras se pierden al condenarla a estar siempre esperando. Emily muestra un gran potencial —que terminaría de aprovecharse en Dishonored 2—, aunque sea a través de perpetuar un cliché.

Por supuesto, hay otras mujeres más allá de estas tres. Lady Boyle y Doña Andrajos (Vera Moray) también son personajes poderosos en el juego, siendo la primera una excéntrica aristócrata y un objetivo a eliminar durante una de las misiones, y la segunda, una adepta del Forastero sumida en la locura. Sin embargo, ambas pecan de los mismos fallos que sus predecesoras: una inmensa falta de desarrollo. Si bien a Doña Andrajos se la trata con más dignidad que a Kalista, se le da una historia e incluso cuenta con cierta importancia en la secuela, Lady Boyle no pasa de ser un simple NPC en una misión entretenida.

Dishonored 2

Emily vuelve a aparecer con veinticinco años, convertida en la legítima emperatriz y heredera del trono de las Islas. Como protagonista, al igual que Corvo, su personalidad y su actitud variarán según las elecciones del jugador y el nivel de caos dentro de la historia, pero se aprecian en ella las enseñanzas de su padre. Emily se ha convertido en una chica seria, metódica y responsable —¿en parte por la influencia de su antigua tutora? Nunca nos lo terminan de contar— y una buena gobernante, se supone. Se encuentra con el dilema del asesino de la corona, una persona que está eliminando a todos sus enemigos políticos e intentando hacerla quedar como responsable.

Ha madurado, pero no ha olvidado el carácter aventurero de su yo más joven, lo cual redondea la evolución de su personaje. No entierra su pasado ni lo ignora, sino que lo usa como punto de partida y aprende de él cuando su tía Delilah aparece para arrebatarle el trono y debe huir al exilio.

A continuación se nos introduce a Meagan Foster, protagonista el próximo DLC, Muerte del Forastero, y uno de los personajes más complejos de esta entrega y de la saga en general. Meagan es la capitana del Dreadful Wale, navío con el que viajará Emily/Corvo a lo largo de su aventura, una mujer muy reservada y con mucha rabia acumulada en su interior. Se convertirá en un personaje clave para la historia al haber conocido en persona a gran parte de los enemigos, como la propia Delilah y sus aliados más cercanos: el duque Luca Abele, que asesinó a Deidre, la amiga y pareja de Meagan, y la bruja Breanna Ashworth, cuando perteneció durante un breve tiempo a su aquelarre. Meagan tiene relación directa con aliados y enemigos, y el juego lo muestra de forma clara y visible, sin dejarse nada en el tintero como en la precuela.

Meagan es una mujer atormentada por su pasado, un pasado que descubriremos poco antes del final del juego y le añadirá una capa de profundidad y revelará sus auténticas intenciones: la redención, en cierta manera, y su incapacidad de deshacerse de su antigua identidad, algo que, por desgracia, podría verse como character regression y que dependerá de cómo enfoquen su actitud en Muerte del Forastero, que saldrá a la venta el próximo 15 de septiembre.

Y, hablando de antiguas identidades, Jessamine vuelve a hacer acto de aparición en esta entrega. De nuevo ejerciendo de Corazón, con sus mismas funciones de detector de objetos mágicos y susurrador de secretos, la antigua emperatriz saldrá un poquito de su condición de objeto gracias a Delilah, que nos revelará el pasado de ambas como hermanas. Jessamine, que se nos ha presentado siempre como una mujer noble, una mártir para su gente, resulta no ser tan buena como nos habían hecho creer. Si bien fue una emperatriz decente, jamás intentó encontrar a su hermanastra, expulsada de la Torre de Dunwall por su culpa y condenada a vivir en las calles.

A raíz de estos acontecimientos, Delilah creció resentida contra su padre, Jessamine y el mundo, llegando a desear poder cambiarlo con tanta fuerza que se convirtió en una visionaria hambrienta de poder capaz de lo que sea necesario para cumplir sus propósitos.

Delilah no es un mal personaje, pero su rol como villana deja bastante que desear en Dishonored 2. No supone una gran amenaza; en ningún momento se llega a sentir angustia ni la urgencia de completar las misiones antes de que haga algo irremediable, y eso es algo con mucho impacto negativo en el juego. Lo más aterrador de Delilah es su don para manipular a las personas y hacerse querer y necesitar. Ella sola es capaz de organizar a mentes únicas, brillantes y locas para allanar su camino hasta el trono, consiguiendo incluso ir y regresar del Vacío, hogar del Forastero. Sin embargo, nada de eso afecta de manera directa a Emily o a Corvo. Únicamente la batalla final contra ella puede conseguir despertarnos esa ansiedad que provocan los villanos, y ni siquiera eso dura demasiado tiempo cuando le coges el truco a sus habilidades.

De nuevo, hay más personajes femeninos que se diferencian de sus predecesoras por la cantidad de contenido, historia y profundidad que se les da, además de la cantidad de poder que ellas solas han conseguido. Alexandria Hypatia es una brillante doctora y la creadora de la Solución Addermire para las toxinas de las minas, tan buena que rehusaba el dinero de sus pacientes y probaba en sí misma sus medicinas antes de administrárselas a otros —lo cual, a su vez, le da un interesante toque de locura (a pesar de que eso la lleve a convertirse en víctima de violencia sexual)—. Breanna Ashworth escapó de su vida de aristocracia y bonanza ante la idea de un matrimonio forzado con un hombre que le triplicaba la edad y, junto a Delilah, fundó el aquelarre de las brujas de Brigmore, donde rehizo su vida. Incluso entre los NPC que salen al encuentro del protagonista abundan las mujeres.

Y no sólo eso, también en esta entrega las mujeres demuestran tener más libertad sexual que en Dishonored, teniendo en cuenta que Meagan y Delilah son canónicamente bisexuales, Breanna es lesbiana y tiene una relación (un tanto ambigua en el juego) con Delilah, e incluso la propia Emily tiene un amante cuyo género no aparece especificado a propósito —en la versión original; en España y otros países sin pronombres neutros se asume que ese amante es un hombre—. Incluso aparece una mujer transgénero, Mindy Blanchard. Si bien eso no aparece dicho en el juego, Harvey Smith así lo ha confirmado y eso convierte a Mindy en el primer personaje trans de la saga.


¿Entonces?

El feminismo en los juegos hace bien a todos. La representación es importante, y una buena representación, necesaria.

Los buenos personajes femeninos son algo más que «una mujer fuerte e independiente» capaz de blandir una espada o hacer magia. Son complejos, tienen un pasado, unas motivaciones, una personalidad. Hay que quererlos y tratarlos con respeto y dignidad. Demostrar que no están sólo para ser mujeres, darles su merecida historia, desarrollo y evolución, sin necesidad de sexualizarlas ni enfrentarlas a sucesos traumáticos, violentos y humillantes para fortalecerlas después. No hace daño a nadie.

Dishonored no es un mal juego. Tiene una buena historia, un worldbuilding con gran potencial y unas mecánicas impresionantes, pero es machista. Uno puede escudarse tras la frágil excusa del «realismo» histórico  —dado que jugamos en un mundo oscuro, cruel y patriarcal realza la posición sumisa de la mujer— e ignorar la condición fantástica de este y todos sus elementos sobrenaturales: un universo alterno, brujas, runas y talismanes, dioses originales, asesinos mágicos, etc., pero el juego seguirá siendo machista. A nivel de jugabilidad y de contenido, Dishonored 2 puede no estar a la altura o saber a menos, ya que la precuela —sin los DLC— era autoconclusiva, pero se nota en él la mejoría del equipo directivo y las ganas que se han puesto al crear a sus personajes femeninos.

Queda todavía mucho camino y mucha lucha por delante, pero el equipo de Dishonored ha dado un importante paso con este juego.




  • TH

    Emily no es para nada un personaje decente en Dishonored 2. Está extremadamente forzado, evolucionado y puesto con calzador. Decís que su desarrollo ha madurado y cambiado, pero todo fue una falacia de Arkane en pos de algo fresco, ya que Emily no tenia sentido. Era bruta, cruel, no duda en matar a nadie. Eso no es como actúa alguien que ha vivido bajo techo y riquezas más de 10 años de su vida. Y no, los hechos de Dishonored 1 no justifican este cambio brutal de que un dia es la emperatriz del reino y al siguiente esta descuartizando gente sin vacilar. Sin contar el absurdo dialogo del juego.

    Megan Foster, si bien con sitio y lugar en Dishonored 1 y personaje importante, estaba desarrollada de forma horrible y su función era casi dar pena y ser un vehículo para la trama, así como Sokolov.

    La bisexualidad de Delilah y la homosexualidad de varios personajes no es ni buena ni mala. Si gustó o cuajo es porque tienen sentido dentro del universo y su desarrollo. Eso no significa que sea necesario una razón para la orientación sexual del personaje, de hecho, un error común es mencionarla, sea cual sea, como algo relevante, y en el 99% de los casos no lo es.

    Mindy Blanchard no es más que un personaje secundario con 5 minutos de tiempo en escena que siquiera es mencionado, insinuado o indicado de absolutamente ninguna forma que es trans. Y eso que tiene una historia desarrollada en el juego. Todo lo que dice que es trans es la palabra de los desarrolladores. Dicho de otra forma, no eran algo planeado para el juego, solo un comentario para decir que tienen el trans token y que hagais articulos como este. Felicidades, os lo habeis tragado con patatas.

    La gente, de hecho, esta de acuerdo que estos cambios de historia fueron a peor, ya que la historia nunca fue el enfoque de Dishonored, ni los personajes relevantes. No eran más que piezas para el verdadero protagonista: la jugabilidad y el entorno (apartado artístico). Y lo mismo te dirán la mayoría de fans de la saga. Si Dishonored 2 esta en un pedestal por encima del primero, fue por el magnifico diseño de niveles y los nuevos poderes de Emily, aparte de varios cambios QoL que mejoraron la experiencia en general. Cosas que decís que siquiera sois capaces de decir si Dishonored 2 era mejor que el primero en jugabilidad, cosa que cualquiera que hubiese jugado a ambos de forma efectiva habría apreciado. De hecho, tan poca era la fe en que Emily fuese un buen vehiculo para el juego que 2 meses antes de sacarlo decidieron meter a Corvo como personaje jugable para evitar que los jugadores les desagradase el cambio de protagonista. Y se notan las prisas ya que en versiones del juego como la española, todos los personajes se dirigen al jugador en femenino, incluso cuando llevan a Corvo.

    El feminismo no mejora los juegos. El machismo no mejora los juegos. Lo que mejora un juego es buena jugabilidad, historia, personajes, apartado sonoro, interfaz, métodos para enseñar a jugar y el apartado artístico en general.
    Decir que un juego mejora por tener personajes femeninos, trans, homosexuales o cualquier cosa solo os hace sonar muy sexistas, separatistas, etiquetadores y, en general, tan malos como esas personas que tanto odiáis y tacháis.

    La gente se tomaria a los periodistas más en serio si de vez en cuando hiciesen su trabajo, y no comentarios de twitter muy largos como artículos.

    • Rajna

      Coge los adjetivos descalificativos que quieras al tuntún y camúflalos bajo una pila de párrafos que solo se dedican a atacar a personajes femeninos. No vas a quedar mejor, créeme, pero sí que te delatarás. Esa comparación Feminismo y machismo es demasiado cantosa.

      La introducción de personajes de distintas orientaciones sexuales no solo sirven para facilitar la inmersión a estos colectivos, sino también a su normalización en la sociedad. Porque sí, los videojuegos son más que una historia y jugabilidad, los videojuegos afectan a la sociedad aficionada a estos y ello puede ser aprovechado de manera didáctica por los desarrolladores.

      Puedes volver a verte un episodio más de Sasel y Dalas.

      • TH

        Si cada vez que un personaje de una orientación sexual, género, raza o demás es alabado por ello o destacado por poseer esas cualidades, no lo estáis normalizando, solo poniéndolo por encima del resto, etiquetándolo aún más.
        Y dejad de percibirlo todo como algo hostil o insultante. En vez de quejaros de por que os dicen cosas malas, pensad que podríais haber hecho que mereciese esas palabras.

      • Blue Simplicity

        Nadie ha alabado a nadie. Yo sólo comentado que la libertad y diversidad sexual van ligadas de forma muy estrecha al feminismo y la igualdad. Pero, eh, en vez de ponerte tan a la defensiva, piensa que podrías hacer para no ofenderte por un simple artículo.

    • Blue Simplicity

      Me gustaría recordarte que Emily sólo es brutal y cruel si tú como jugador eliges que lo sea. No por nada tienes la opción de completar el juego sin matar a nadie.

      En cuanto a lo de Sokolov, tienes toda la razón. Gran parte su función en Dishonored 2 es dar pena (de acuerdo, sí, aporta información y estrategias y ayuda a la hora de señalar objetivos, pero no es ni la sombra de lo que fue en su precuela… aunque eso no tiene por qué ser algo malo), pero con Meagan diría que te equivocas. No hay nada en ella que esté hecho para dar lástima. No más que el resto de personajes.

      En cuanto a la identidad sexual y de género de los personajes… Yo personalmente veo necesario que ciertas cosas se digan alto y claro. Como ya he dicho, pienso que la representación es importante. Y hablando de cosas que ya he dicho, si relees las dos líneas y media que he dedicado a Mindy Blanchard verás que ya he comentado que se trata de un comentario que hizo Harvey Smith después de que saliera el juego y que no es algo que sale de manera explícita en él. Pero ¿no te parecía un error que se mencionara la bisexualidad/homosexualidad de unos personajes? ¿En qué quedamos?

      El título de este artículo deja bien claro que trato el tema del feminismo y los personajes femeninos de la saga. Si hubiera hecho una reseña general del juego, el feminismo sería un mero apartado y no el tema principal. Lamento que no lo hayas entendido.

      • TH

        Emily es demasiado bruta de palabras para la vida que ha tenido, incluso en modo sigilo no letal.

        Sokolov y Megan no me dieron pena o no quería decir que la diesen, sino que su única función es llevar la historia adelante ya que poco impacto tienen en tu futuro o acciones. El barquero de Dishonored 1 fue más emotivo ya que tomaba una parte destacable en la historia y tenia hasta propias decisiones. Megan me pareció un poco metida con zapato para dar emoción a la historia pero no hay un desarrollo propiamente evolucionado.

        No, la sexualidad, género y demás no son algo importante a mencionar o mostrar si no hay una propia introducción y entrelazo de ideas que puedan hacer que esa cualidad tenga sentido. No hacerlo solo es un intento fácil y rápido de otorgar individualidad a tu personaje. “hey no es muy complejo pero es gay, así que la gente lo recordará!”. No, es como decir que tu personaje es especial porque puede hacer malabares con los dedos de los pies. ¿Como? Nada que ese personaje haga, diga, haya vivido o aparente nos explicaba o insinuaba que podía hacer eso. Dale garras sangrientas a hello kitty y te parecerá algo chocante o muy diferente, pero pónselas a un monstruo de una historia de terror y no te parecerán especiales, porque en ese contexto de personaje, movimientos, apariencia y demás, las garras tienen sentido, lógica. De esa forma, si vas a darle una cualidad, la que sea, a un personaje, que esa característica tenga una lógica en la caracterización del personaje. Si el género de un personaje no debería ser indicativo de su maldad, fuerzas y ideas, ¿por que es malo ver personajes femeninos débiles en medios pero no seria malo ver personajes masculinos en ese estado, si según vosotros estos conceptos no deberian estar asociados?
        Por que es malo que un género, sexualidad y demás este asociado a unas ideas moralmente incorrectas si, según vosotros, no existe tal correlación?

        Si, he entendido la intención del artículo. La pregunta es, por que. ¿Por que vais a tales extremos con la intención de comunicar unas ideas que no deberían ser discutidas aquí, de esta forma?¿Por que veis tanto mal en el mundo, si toda la intención es buena?

      • Blue Simplicity

        ¿Y Meagan no toma sus propias decisiones? Doy por sentado que te has pasado el juego o, por lo menos, conoces su historia, así que ya sabrás lo que representa el hecho de que aparezca como aliada.

        Si crees que hacer a un personaje no hetero es darle individualidad, me temo que eres bastante homófobo. Las sexualidades de Meagan, Delilah o Breanna (y el género de Mindy) no son en sí relevantes en el juego ni las hacen más o menos especiales. Simplemente son así y se dice que son así, y eso me parece muy bueno porque es inclusivo, porque no todo el mundo es cisgénero o heterosexual, pero merecen de todas formas ver a un personaje como ellos y decir “eh, ¡saben que existo!”.

        Para responder a tu pregunta sobre los personajes femeninos débiles, quizás deberías leer el artículo que adjunto al hablar de “mujeres fuertes e independientes”, te lo explicará mucho mejor que yo.

        En cuanto a tu última pregunta… Las buenas intenciones no justifican que se hagan las cosas mal. Nunca. Dudo que el equipo detrás de Dishonored quisiera hacer un juego sexista, pero todos tenemos cierto machismo interiorizado. Es algo que se nos enseña a todos y a todas desde pequeños y al principio cuesta verlo y reconocerlo, pero hay que tener la mente abierta y buscar siempre aprender y mejorar, como han hecho en este caso Harvey Smith y el equipo de Dishonored 2.

  • P de Ptolomeo

    Bueno, el artículo nos promete algo en lo que, a pesar de ser un jugador de ambos títulos nunca me había parado a pensar demasiado hasta ahora: el impacto del feminismo en una saga como la de Dishonored.

    Cómo bien se ha analizado, la entrega ha mejorado considerablemente en el desarrollo de sus personajes femeninos y la inclusión de éstos. De hecho pasamos de tener un Dishonored 1, en el que prácticamente todo enemigo y npc dentro del mismo era masculino, a un mundo más realista. Uno dónde las mujeres pueden dejar de ser un recurso florero y necesariamente heterosexual. Uno dónde se convierten en científicas, guerreras, brujas, periodistas, villanas y redentoras de sus actos pasados.

    Bendito método el de callar y escuchar.

    Ésta noticia no pretendía comparar la jugabilidad de uno y otro, ni tampoco la historia, calidad gráfica, banda sonora, IP o personajes masculinos. Cumple con lo que dice: la huella claramente positiva que deja el feminismo en la entrega en cuestión y la saga en general.

    Puede gustarte más, puede gustarte menos el juego. Te pueden encandilar más sus nuevos personajes femeninos, o pueden hacer todo el efecto contrario. Eso pasa en cualquier juego, al igual que en una película o libro. No por tener personajes feministas tu proyecto va a ser bueno —aunque vayas por buen camino— pero desde luego marcas un precedente, uno mucho mejor que si fuera machista.

    Lástima que haya gente que se quede rascando la superficie de algo como la sexualidad de los personajes y lo «necesario» que es que la muestren —algo que no parecía molestar tanto cuando los Pendelton estaban acompañados de prostitutas para reforzar lo machos que eran, cuando Piero Joplin muestra su gran interés por espiar reiteradas veces a Kalista, cuando se nos tiene que enseñar que Daud a pesar de ser un sanguinario asesino tenía sentimientos por la madre de Emily, o cuando en la mansión de los Boyle se nos da la opción de prácticamente vender la libertad de una mujer para que se aproveche otro hombre hecho y derecho. Todo muy necesario, sí—.

    Me ha gustado mucho el artículo, y puedo decir que he aprendido y reflexionado sobre el mismo. Una de las pocas cosas en las que no estoy de acuerdo, es que a Doña Andrajos se la trate como a un personaje secundario, si bien no tiene la aparición constante de los principales que se muestran. A nivel de desarrollo está igual o más que éstos, y tenemos mayor oportunidad de utilizar el Corazón para desfragmentar los pedacitos de su historia.

    En resumen: ¡Buen trabajo!

    • Blue Simplicity

      No, normalmente nadie suele pensar en el feminismo hasta que empieza a deconstruirse. ¡Entonces abres los ojos y ves cómo incluso las series de tu infancia son terriblemente misóginas!

      Me habría gustado poder dedicarle más atención a Doña Andrajos (y me atrevería a decir que a Arkane también; no por nada la meterían en los DLC o la relacionarían con Paolo en Dishonored 2), pero sigue siendo un personaje secundario en el primer juego, que es el que he utilizado para compararlo con la secuela. Sí que tiene un poco más de impacto que Lady Boyle o Madame Prudence al ser una adepta del Forastero, y tiene un pasado y una historia que podemos descubrir (¡aleluya!), pero no deja de ser un NPC que podría haberse aprovechado mucho más y acaba sabiendo a poco, de ahí que no escribiera un apartado sobre ella.

      ¡Gracias por leer y comentar!

  • rafilion

    Francamente sigo sin notar una mejoría en la historia de Dishonored 2 pese a las pinceladas feministas que comentas.

    Sigue teniendo una trama regularceja en la que solo destacan algunos detalles secundarios que enriquecen el mundo y los personajes, pero que siempre se mantienen en segundo plano sin ser explotados como se debería.

    • Blue Simplicity

      El artículo no se centraba en la evolución de la historia, sino en la de los personajes femeninos.

      En cuanto a la trama, sin embargo, te doy la razón. Deja un poco que desear, y más si la del primer juego ya te parece un poco “meh”. Las dos son sencillas y bastante directas (misión corta, descanso, misión corta) y el worldbuilding apenas se desarrolla, repitiendo elementos de las entregas anteriores y maquillándolos un poco para disimular. ¡Pero esto da para otro artículo!

  • http://twitter.com/Darukii_ Bakutard Darukii

    Hacía mucho que no venía por Deculture y que en mi visita encontara este artículo tan interesante es para aplaudirlo, enhorabuena al equipo y seguid con artículos tan bien desarrollados.

    • Blue Simplicity

      ¡Mil gracias por leer y comentar! Como redactora me alegro de que te haya gustado. ¡Espero (esperamos) que te gusten también los que están por venir!~

      • http://twitter.com/Darukii_ Bakutard Darukii

        Enhorabuena, sin duda. Espero leer más cosas tuyas ^^