Reseña: ‘Nº6’ #1, la distopía a la vuelta de la esquina

Rómpelo. Destrúyelo. ¿El qué? Todo.

Nº6 (Número Seis) es la adaptación al manga de las novelas ligeras de Atsuko Asano de mano de Hinoki kino. La editorial Ivrea nos trae una historia acerca de una sociedad que está lejos de ser la utopía que se supone que es y que tiene como protagonistas a una quiero-pero-todavía-no pareja homosexual.

La premisa es la que sigue: en un mundo devastado por la guerra, destacan varias ciudades en las que el nivel de vida es casi perfecto (para un sector concreto de la población) inspirado en los valores meritocráticos. De entre todas, Nº6 es la más adelantada de todas. Los niños con gran coeficiente intelectual se trasladan junto a sus familias al barrio de Cronos, donde viven una vida de ensueño siempre y cuando sean leales a la ciudad. Shion, un pequeño genio de doce años, vive asfixiado por esta sociedad tan uniformada y odiosa. El día de su cumpleaños, un muchacho de su edad aparece en su casa. Tiene una herida de bala y está catalogado como uno de los peores criminales. En lugar de denunciarlo, Shion se apiada de él y atiende sus heridas. Este chico, que afirma llamarse Nezumi (rata), le deja bien claro que Nº6 es un lugar terrible, pero escapa antes de que Shion pueda saber mucho más de él.

Las consecuencias no se hacen de esperar. El castigo por no tener la suficiente cabeza para denunciar a un criminal provoca que Shion y su madre acaben en uno de los barrios más pobres de Nº6. Aun así, la vida no es tan mala. Shion mantiene una fuerte amistad con Safu, una increíble chica prodigio que es todavía más torpe que Shion en las relaciones sociales. A pesar de declararse, Shion afirma que solo la ve como una amiga. Safu lo acepta y parte a otra de las grandes ciudades para completar sus estudios.

Todo parece ir bien hasta que Shion da con un cadáver envejecido, a pesar de pertenecer a un hombre que solo tiene 30 años, y al que le afecta de inmediato el rigor mortis. Poco después, su compañero de trabajo muere de la misma forma y una especie de abeja surge de su cuello. Rápidamente la ciudad se pone manos a la obra y unos agentes del estado capturan a Shion, dispuestos a declararlo asesino y ocultar así el extraño asunto. Por suerte para Shion, Nezumi no ha olvidado que le debe la vida y allí aparecerá para intentar salvarlo.

En una historia como esta, situada en un futuro cercano y que pretende hacer una crítica social, el contexto es invaluable. Pero, al ser la adaptación de unas novelas, es inevitable que se pierdan muchos detalles por el camino y es evidente que a este manga le faltan escenas. Cuando vamos al final, encontramos un comentario de la dibujante Kino donde averiguamos que hubo que recortar mucho material. Es una lástima, porque eso fuerza a que la exposición sea constante ya por medio de un narrador o de diálogos poco naturales. Si bien la presentación es ortopédica como ella sola, se las apaña para establecer a Safu y Shion como compañeros… Pero no da la impresión de que se conozcan desde pequeños, como nos tiene que contar Safu más tarde. Es difícil ver la rigidez de la sociedad de Nº6, excepto con los juramentos de fidelidad que se realizan desde la escuela. Se podría decir que esto es culpa de las novelas, que también obligan a huir muy rápido de la ciudad, por lo que es difícil sentir alguna clase de sentimiento al descubrir que no, no es una utopía. ¡Prácticamente nos lo muestran desde la primera página!

La narración fluye con mucha más facilidad siempre que Nezumi entra en escena (solo hay que ver el violento salto de tiempo y el poco detalle que se pone a la nueva vida cotidiana de Shion. Es imposible que duela que se separe de su madre y Safu si apenas tiene interacciones con ellas). No es perfecto, pero sí más firme. Así que, es de suponer, el manga mejorará ahora que puede centrarse más en la dinámica de ambos personajes.

Y, hablando de personajes, ¿cómo son? La dinámica entre Shion, ignorante de todo lo que se refiere a la vida real, y el cínico y violento Nezumi es a lo que el guion presta más atención. Shion es un personaje que se siente encerrado por el mundo en el que vive y nunca termina de encajar en el mismo, pero no conoce nada más. Su naturaleza inquisitiva e inocente, que no se preocupa por lo social, se ve más en su falta de expresión que en su comportamiento (es más, toda la faceta de científico parece haberse volcado en Safu). Cuando Nezumi le echa en cara hacer preguntas por todo es… ¿Es simplemente lo que haría cualquier persona en una situación como Shion? Ojalá se hubiera podido perfilar más su carácter.

En cambio, Nezumi es el chico de oro. Bien definido como alguien cínico, frío y distante, pero capaz de tomar el pelo a Shion y de interesarse de forma personal por él. Un superviviente nato, egoísta y al que no le gusta que las cosas no se hagan a su manera. Hasta el dibujo parece mejorar cuando se representa a este amante del teatro. Sin duda es el personaje más interesante, aunque solo sea porque nos guarda secretos y motivaciones claras: vengarse de Nº6. ¿Por qué? Eso lo tendremos que averiguar con el tiempo, cuando sepamos de qué escapaba.

Es un argumento que debería funcionar bien pero que, ya sea por que la dibujante es novata o porque los recortes de la editorial han estropeado el ritmo, no termina de encajar como podría. Pero siempre podemos esperar a que vaya a mejor en los siguientes tomos, ahora que hemos salido de Nº6 y vamos a ver cómo es la vida en el Bloque Oeste, en el mundo real.

Y hablando de la dibujante, su trabajo es… simple, cuanto menos. Los diseños son los originales de las novelas y del anime de Bones, pero aun así no tienen mucha consistencia. Menos Nezumi. Nezumi siempre sale guapo. Apenas hay variedad de expresiones, los fondos no captan la atención y no encontramos fluidez ni casi movimiento en las escenas. Se nota que es un trabajo primerizo, aunque la autora trabajó antes en doujinshis, y que le falta consistencia. Con suerte, la cogerá a lo largo de la obra, viendo cómo son sus dibujos más actuales.

La traducción de Ivreasin ser incorrecta, se nota extraña. Shion es un personaje bien educado, cultivado en un ambiente elitista, pero que emplea expresiones que no terminan de ir con su personalidad. Parece que emplee el mismo registro que Nezumi, mucho más basto y brutal. Algo parecido diría respecto a las traducciones de los comentarios de las autoras, que se sienten relativamente artificiales. Una lástima porque el trabajo de edición es muy decente, con una portada a color (aunque las primeras páginas no), y un papel de buena calidad que da gusto tocar.

En definitiva, es un manga aceptable y que los fans apreciarán mucho más que los que llegan nuevos. Aun así, la historia tiene potencial y no merece que se descarte sin más.

Lo mejor
  • Premisa muy interesante
  • Búsqueda de crítica social
  • Futura pareja homosexual sin que sea yaoi
Lo peor
  • Recortes de guion
  • Traducción poco mimada
  • Dibujo mejorable