Reseña: ‘Biblioteca Studio Ghibli: El viaje de Chihiro’

Nada de lo que sucede se olvida jamás

Se conoce a la editorial Héroes de Papel por sacar al mercado libros acerca de videojuegos, tanto originales como traducidos (La leyenda de Final Fantasy VIII; Portal, la ciencia del videojuego, De sombras y bestias, la travesía de Team Ico) entre otros tantos. Ahora, con la Biblioteca Studio Ghibli, dan el salto hacia el mundo del anime y empiezan de la mano de Hayao Miyazaki.

El Viaje de Chihiro, de Marta García Villar, es el primer tomo de esta biblioteca y hace poco que ha salido el de La Princesa Mononoke, por lo que podemos esperar bastante más en el futuro. No se trata del único trabajo que tenemos en España acerca del maravilloso estudio, pues entre otros títulos podemos mencionar la completísima obra de El mundo invisible de Hayao Miyazaki de Laura Montero Plata o Mi vecino Miyazaki, de Álvaro López Martín y, de nuevo, Marta García Villar. Por tanto, ¿qué significa este libro? ¿Qué aporta de nuevo? Bien, como señala el prólogo, va más bien dirigido a gente que ya haya visto la película y, enamorada de la misma, quiere saber más. No es un ensayo sobre Hayao Miyazaki, sobre el estudio o la animación, sino que busca desmenuzar poco a poco todo lo que implica la aventura de Chihiro, tanto en su producción como lo que significó para el mundo.

La autora se dedica a presentar, capítulo a capítulo, a los responsables detrás del filme, las fases que hubo para la realización de la historia, las influencias, los personajes, la música, los colores. Es, ni más ni menos, una recopilación de información que incluye además entrevistas a la Hitomi Tateno, supervisora de animación de Ghibli ya jubilada, a la dobladora de Chihiro, Paula Ribó, además de al director de doblaje en castellano, César Martínez Roig.

Sin duda, las partes más interesantes del libro son las que se detallan la producción de una película, eso que pocas veces imaginamos y que esconden un brutal trabajo durante dos años. Curiosidades como el enfrentamiento entre el director de animación Masashi Ando y Miyazaki acerca de la personalidad de Chihiro explican los contrastes de la niña en diversos momentos de la película y también son reveleadores respecto a cómo acabó siendo el personaje que es. Hay capítulos dedicados a la importancia que da Hayao Miyazaki al respeto por la cultura tradicional japonesa, por la naturaleza y la convivencia en el largo camino de la vida. Se detalla en particular la crítica al materialismo que invocan los padres de Chihiro —y los trabajadores de la casa de baños, bajo el control de Yubaba— y la profunda fé en que los niños son quienes pueden devolver a Japón al buen camino, porque la generación intermedia está perdida.

Los temas musicales se estudian también con cierta profundidad, comentando sobre su evolución o la importancia de Joe Hisaishi en sus trabajo junto a Ghibli, además de mencionar ciertas piezas que se quedaron fuera. Se presta especial atención a Itsumo nando demo, que no fue compuesta para esta película, así como a las artistas que estuvieron detrás de su creación. Otra parte importante del libro son las influencias literarias (como pudo ser Alicia en el país de las maravillas, Historias de Terramar, The marvelous village veiled in mist) o cinematográficas (La reina de las nieves de Lev Atamanov, o las obras de Yuri Norstein y Paul Grimault), además de la propia mitología y los cuentos japoneses, por supuesto. A ello se le suma el estudio de escenas como el viaje de Chihiro en el tren, con el mar o las misteriosas figuras fantasmales; si alguien se preguntó qué eran, hay un par de declaraciones dentro del libro que aclararán más de una duda. Los detalles como la importancia de las escenas de vuelo, de mar, de agua, la repetición de los temas o de dónde viene la famosa canción de los créditos se van desgranando paso a paso con anécdotas y revelaciones que harán la delicia de los fans. ¡También hay una sección dedicada a desgranar a los dioses que pasan por la casa de baños de Yubaba!

Aparte, aprendemos sobre los problemas económicos que hay con cada película y el importante papel del productor Toshio Suzuki a la hora de lograr que la película estuviera a tiempo. Por ejemplo, las formas de presionar de Suzuki a un Miyazaki que habría necesitado tres horas para filmar son… una psicología inversa muy curiosa. Además, a muchos les arrancará una sonrisa encontrar detalles bonitos, como de dónde salieron algunas poses de los personajes o que los animadores estuvieron dispuestos a crear una película donde habría dos «villanos» inspirados en Miyazaki (Kamaji) y  Suzuki (Yubaba). Por otro lado, la falta de tiempo obligó a denegar el diseño de una Zeniba más «original», que no fuera igual punto por punto a Yubaba, pero que a su vez habría quitado los paralelismos que tienen todos los personajes, siempre con una faceta de luz y otra de oscuridad.

Con todo, he de reconocer que los capítulos parecen hechos para ser leídos de forma independiente, porque a menudo repiten datos que ya se nos han dado y se vuelve un poco más pesado de leer. También corta algo la fluidez de la exposición que todo esté tan subdividido en pequeñas partes. Sin embargo, por lo general es una lectura ágil, no muy densa, que incluye fuentes traducidas directamente del japonés, de entrevistas, de los libros de arte o documentales.

Un punto a favor son las ilustraciones que abren cada capítulo, de Juan Alberto Brincau Berlanga, boceteados y con un aire de storyboard encantador que nos traen de nuevo escenas muy queridas por los fans. En particular a mi me ha llegado cómo, nada más abrir el libro, encontramos la entrada al mundo de los dioses y, al cerrarlo… la salida. Una buena forma de marcar el fin del viaje de Chihiro. ¡Además, incluye una lámina aparte y marcapáginas!

Me gustaría decir que la portada está a la altura y que me agrada el diseño minimalista, pero creo que funciona más en el estilo de los Final Fantasy que con Ghibli, donde el color es básico y aquí resulta plano y poco trabajado. Y si iban a jugar con el famoso azul del cielo, tan evocador de Miyazaki, se podría haber escogido una tonalidad menos plana y que fuera más atractiva.

Por suerte, como suele pasar con Héroes de Papel, la calidad del libro es buena, con una letra grande y que deja mucha sangría, dejando un gran espacio en blanco. No es tan perverso como lo que hicieron con el formato de Portal, pero aun así hay bastante espacio desperdiciado. Más allá de eso, es un gran libro para cualquier fan de El Viaje de Chihiro y que tenga curiosidad por asomarse un poco a Ghibli.




  • Kururin

    Sí, vale, muy bonito y tal…salvo que la película no está licenciada. Los derechos llevan en el limbo desde hace años y nadie ha puesto de su parte, o no ha sido capaz, de desenredar el entuerto. La última edición ya peina canas y ni rastro por televisión, streaming y similares. Ni lo mencionarán en el libro, seguro.

    Tenemos (casi) todo Ghibli en formato doméstico salvo su trabajo más laureado y, con permiso de Totoro, emblemático. Y urge, porque las condiciones en las que salió distan de ser las idóneas. No es nada que un par de clicks o la importación no solucionen, vale…pero es vergonzoso.

    Suficiente indignación por hoy.

    • Suzume

      ¿E iban a mencionarlo porque…? No entiendo por qué hay que volcar ese odio aquí si no te interesa hablar del libro xD.

      ¡Un saludo!

      • Kururin

        ¡Coñe, usted perdone! La emoción ha ganado a la razón y creí que era bueno mencionarlo. Pretendía mostrar lo irónico de una publicación referida a un producto inaccesible por vía legal en nuestras fronteras. Intuyo que el lector ya está al tanto y es un fan de largo recorrido, aunque una mínima mención a modo de anécdota es más que factible en un índice de referencias.

        Ale, me piro. ¡Indúltame o me enfado!

      • Suzume

        Ya que el libro es un canto a la obra como tal y no a la situación que tiene en España, no veo por qué se tiene que mencionar xD. Vamos, no tengo problema con discutirlo: es una situación triste y entiendo tu enfado. Pero ni yo tengo la culpa -ni mi reseña, ju 8(- ni la autora tiene por qué escribir de ello si quería centrarse en los temas de la película y su creación. Pero no, te confirmo que al menos yo no lo he visto en el libro -y tampoco recuerdo haberlo visto en El mundo invisible de Hayao Miyazaki, que toca temas mucho más amplios-. ¿Supongo que simplemente no es políticamente correcto…?

        Y no se preocupe, Kururin, ¡tenga mi indulto! (????)

        ¡Un saludo!

        P.D.: siento si mi respuesta te ha sentado mal 8<.

      • Kururin

        ¡Qué va! Lo del indulto era una coña, diantres. NUNCA tomes en serio mis escritos :)

        Un saludo.