Reseña: ‘Dimension W’ #1-3: un mundo desaprovechado

¡Lolis everywhere!

Cuando buscamos manga y anime para empezar series nuevas, encontramos muy a menudo tramas, personajes y estilos de dibujo que aparentan ser muy infantiles, felices y animados, y nos sorprenden con un trasfondo increíblemente complejo, temas profundos y muy bien tratados, y personajes maduros.

Dimension W es el caso opuesto. Por completo.

Se trata de un manga de Yuji Iwahara, un mangaka bastante conocido por su obra King of Thorn, y por haber sido el dibujante para el manga de Darker than Black. Dimension W es su obra más reciente, aún en curso. Se empezó a serializar en 2011 y Norma Editorial la trajo a España en 2016, con una edición que tiene sorpresa: ¡las portadas brillan en la oscuridad! Muy apropiado para el tema del manga y los colores planos, contrastados y brillantes que el autor suele usar en sus portadas:

Se nos presenta un mundo futurista, en que comienza a hablarnos del sueño de Nikola Tesla y cómo quería conseguir utilizar la electricidad de forma inalámbrica. En el futuro se descubre que hay una cuarta dimensión, a la que llaman Dimensión W. Acto seguido, se crea el “sistema mundial” con el que, a través de unos dispositivos llamados “bobinas”, se puede extraer la energía ilimitada de esa dimensión. El profesor Yurizaki, creador de las bobinas y fundador de la empresa New Tesla, que controla toda la tecnología relacionada, desaparece tras el asesinato de su familia cuando otra corporación se intentaba hacer con los secretos de sus investigaciones. Mientras tanto, se ha generado todo un mercado en torno a las bobinas ilegales, perseguidas por New Tesla con el fin de que sólo se utilicen las bobinas autorizadas, oficiales y registradas.

El manga comienza cuando Kyoma, un recolector de bobinas ilegales que se niega a usar la tecnología de ninguna de las maneras, se encuentra con Mira, una chica robot que parece demasiado humana. Justo en ese momento, New Tesla encuentra al profesor Yurizaki. Este, momentos antes de morir, activa un mecanismo especial que desactiva todas las bobinas cercanas.

Mira pierde la consciencia durante un tiempo pero, una vez despierta, explica que “su padre”, el profesor Yurizaki, le programó una misión: buscar el origen de las bobinas ilegales para encontrar “su camino”. Fascinados por la tecnología de Mira y lo que pueda ocultar o tener que ver con incidentes del pasado, la superior de Kyoma decide asignársela como compañera recolectora.

Junto a otros personajes que conocen más adelante, vamos descubriendo sobre el pasado de Kyoma y por qué se niega a usar la tecnología de las bobinas, qué es Mira realmente, y qué son los “números”, unas bobinas “clave” especiales que les ayudarán a encontrar el origen de las bobinas pirata.

 

 

Iwahara destaca por la forma tan cinematográfica típica del cine americano, y no tanto del manga, en la que diseña las escenas de sus obras. Ciertos ángulos y enfoques que aportan un gran dinamismo a cualquier escena de acción. Todo aderezado con un estilo de trazos gruesos y sombreado muy “manual” en el que todo lo detalla en negro y apenas usa tramas. Las texturas, las sombras, son líneas que traza una a una y proporciona un estilo muy único: es limpio al tener blancos y negros tan puros, y a la vez sucio cuando absolutamente todo son entramados tan manuales e “imperfectos” (tramas que estamos acostumbrados a ver en manga de forma digital, por ejemplo, las imita a mano, lo que hace que no queden todas las líneas perfectamente paralelas y del mismo grosor).

El ambiente y mundo en Dimension W tiene muchísimo detalle (partes mecánicas detalladas hasta a los tornillos), así como una gran variedad de personajes con todo tipo de facciones, variedad de razas,  cuerpos… ¿una mujer mayor y obesa como jefa de los protagonistas? Bien.

El problema es que no va a más. Las dos otras chicas que aparecen con importancia son… juguetes. Ningún personaje parece un… personaje.

Y es que el dilema con Dimension W está en que la premisa y el aspecto general son de diez, pero la ejecución deja mucho que desear. El resumen de la historia nos hace pensar que encontraremos una trama seria, futurista y de ciencia ficción con toques oscuros y temas interesantes. ¿Qué hace a Mira humana? ¿Qué la hace un robot? ¿Cómo se debería tratar a todos aquellos… seres que parecen tener conciencia humana pero que no lo son por fuera?

En vez de eso, Mira es pateada, tirada al suelo, atada, secuestrada (y expuesta al lector como si de un manga de bondage se tratase). Kyoma la trata mal con la excusa de “eres chatarra” y ella no se defiende nunca, lo cual es un claro mensaje del manga. Es obediente y ¡monísima! Se encarga de enseñarnos lo adorable que es todo el rato: una lagrimita cuando la arrojan al suelo mientras pide por favor que algo de piedad, por supuesto enfocado con ángulos para que siempre la veamos desde debajo de la falda. ¿Qué tal pasarse un capítulo entero en una toalla de ducha?

A pesar de supuestamente tener una fuerza sobrenatural por ser un robot, nunca hace nada. Y cuando lo hace, lo hace fuera de escena, mientras Kyoma se luce luchando. Esas escenas de acción son una delicia de leer, eso sí.

 

 

Esto no resultaría tan molesto si no interrumpiese constantemente la trama, cuyo avance es tan inexistente, inconexo y sin ritmo. ¿Qué era New Tesla y por qué ha habido varios capítulos en los que no se sabe nada de aquel personaje tan importante que apareció hace dos tomos?

Es una lástima, porque se podría haber tratado tan bien un mundo tan aparentemente completo. Hay tanto material por explorar, y todo se deja a pinceladas mientras vemos que la historia no se decide entre qué quiere ser. Un avance constante no es necesario, pero sí un cierto sentido de que la historia va hacia algún punto. Ni siquiera se salva si la consideramos como una trama dividida en arcos, porque la mayoría son de temática tan aleatoria y lejana tanto de los personajes principales, como de los hechos importantes, que ni siquiera aportan a la historia principal.

Es un manga entretenido, del que definitivamente se aprende mucho de dibujo y diseño de personajes: los puntos fuertes de Iwahara. La variedad es impresionante y no hay dos personajes iguales, todos son muy característicos y sus personalidades muy distintas. Cada uno parece tener su agenda… aunque realmente no la tienen, y sus motivaciones personales acabamos descubriendo que son, en su mayoría, tremendamente inmaduras para una premisa que parece más propia de una historia y personajes maduros.

Para quienes conozcan ya a este autor, posiblemente ya vengan preparados a leer Dimension W sabiendo que sus historias comienzan con conceptos muy grandes que nunca acaban de ser del todo explorados. Como en este caso aún no está completo, aún le quedan tomos para sorprendernos con un gran final, pero dado el rumbo sin ninguna dirección aparente que lleva por ahora, dudo que sea el caso.

 

 

Los tomos quedan preciosos en la estantería cuando brillan al apagar la luz. Y es un gusto leerlo por el dibujo, expresividad y dinamismo que tiene en sus páginas. Por desgracia, los personajes con más potencial parecen siempre ser los secundarios, ya que los dos principales no crecen nunca, y es difícil disfrutar de su relación cuando… se basa prácticamente en el “abuso cómico” de él, un malote dañado por algo en su pasado, hacia ella, una chica tan obediente que hará todo lo necesario para parecer una humana perfecta. Y si falla, que al menos quede kawaii. Esto mejora de forma muy leve con el avance de los tomos… pero como para entonces prácticamente nos hemos olvidado de qué iba en primer lugar, es un poco confuso.

Aunque uno sigue leyendo por inercia porque siempre está bien ver aventuras bien dibujadas en un mundo tan detallado, con esperanza de que en algún momento retome el rumbo la historia.

 

Ilustradora y artista 2D freelance para videojuegos.
Twitter se me queda corto para dar la lata con todas las chorradas de las que me gusta hablar.

Lo mejor
  • No falta ni sobran personajes. Todo hilado muy bien hasta el final
  • Estética atractiva
Lo peor
  • Puede ser muy cliché
  • Las relaciones entre personajes son muy irreales
  • Sexismo por todas partes



Redactora de artículos variados (Neon Genesis Evangelion, Utena, Nier Automata, Berserk, D.Gray-man) sobre worldbuilding, personajes o narrativa. De vez en cuando alguno de opinión. Tengo un blog donde hago lo mismo pero con libros.