Análisis: ‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’ (PS4), el pecado de la pereza

El octavo pecado capital

Al pensar en videojuegos que retratan la historia y los personajes de distintos anime resulta inevitable pensar en Bandai Namco, ya que es la compañía que más apuesta por este tipo de producto, cuyo público no siempre se da de la mano con el generalista. Tras la llegada de ‘Dragon Ball FighterZ’ a los mercados de todo el mundo, la compañía del Pac-Man apuesta ahora por una entrega más modesta dirigida a los amantes del manga y anime de acción: ‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia‘ –七つの大罪 ブリタニアの旅人-, un juego para PS4 de combates y acción en entornos 3D que adapta la primera temporada del anime ‘The Seven Deadly Sins‘, disponible a través de Netflix, e incluye de serie la actualización gratuita que presenta a un personaje importante de la segunda temporada de animación.

‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’, una promoción interactiva

Dado que esta nueva temporada fue estrenada en enero lo más razonable es pensar que estamos ante un producto promocional pensado para el mercado japonés. El juego forma parte de una campaña de promoción destinada a reforzar la marca y ampliar su audiencia, especialmente la de la sólida adaptación al anime, un muy buen trabajo que sabe recoger el espíritu del manga de Nakaba Suzuki. Tanto el trabajo original como su adaptación al anime recogen el espíritu y la esencia del shonen de acción y aventuras que facilitan una cómoda lectura o visionado, cuentan con una importante cantidad de humor y, por supuesto, muchas escenas de acción y valía que ponen las emociones a flor de piel. Todo ello, influenciado por lecturas del mangaka durante su infancia como ‘Dr. Slump’, ‘El Puño de la Estrella del Norte’ y ‘Dragon Ball’, se da de la mano con una temática medieval situada en la región de Gran Bretaña y donde entran en juego leyendas como la del Rey Arturo y sus personajes.

Aquel reino, referido en la obra de ficción como Britania, cuenta con poderosos caballeros sagrados que protegen la paz y el orden. Pero no son estos los protagonistas de la historia, sino los Seven Deadly Sins, los siete pecados capitales, personajes de gran poder sobre los cuales pesan rumores que se refieren a ellos como seres despiadados y malignos que fueron antaño derrotados por los caballeros. Sin embargo todos ellos siguen con vida, aunque separados y despojados de sus armas sagradas hasta que la tercera princesa del reino de Liones, llamada Elizabeth, entra en la taberna donde se encuentra su líder, Meliodas. A partir de ahí da comienzo tanto la historia del manga como de sus productos derivados, entre ellos el presente videojuego.

Espada, brujería y rumores

‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’ sigue la fórmula tradicional que Bandai Namco utiliza a la hora de ofrecer videojuegos basados en franquicias de anime destinadas a las masas. De este modo nos presenta un juego de acción con desplazamiento tridimensional que permite a los fans de la serie ponerse bajo la piel de sus personajes favoritos. La representación de estos es muy completa, contando con un total de 8 personajes para el modo Aventura -los 7 Deadly Sins y el cerdito Hawk, Elisabeth aparte ya que sus misiones son de recadera- y 23  para el modo Duelo -24 con el personaje de la actualización gratuita-. El modo Aventura va narrando de manera resumida, a través de cuadros de diálogo y escenas de evento, la historia de la primera temporada del anime, con una porción adicional y realmente anecdótica de la segunda temporada. Para añadir algo de variedad a lo que solemos ver en este tipo de juegos, el equipo de Natsume Atari ha añadido un sistema de exploración que nos permite ir recorriendo todo Lionel a bordo de la madre de Hawk, una cerdita de color verde y gigantesco tamaño que es capaz de ocultarse bajo tierra, dejando tan solo visible la taberna.

Para ir dando con las aldeas, otras localizaciones y eventos varios que incluyen las misiones principales y secundarias a realizar se ha aprovechado y adaptado una mecánica propia de los RPGs tradicionales para crear un nuevo sistema basado en los rumores. Cuantos más escándalo montemos en los combates -ya sea realizando combos, golpeando a varios enemigos a la vez con las habilidades o destrozando elementos del escenario como carruajes o casas, más puntos acumularemos, los cuales influirán en la puntuación final del combate. A mayor puntuación final, más sabrán sobre nosotros los aldeanos, quienes acudirán a la taberna para pasar sus ratos de ocio y brindarán los diferentes rumores que permitirán ir abriéndose paso a nuevas misiones y, por consecuencia, a nuevos eventos que permiten a la historia avanzar.

Si bien sobre el papel parece atractiva, la manera en la que la idea ha sido materializada termina ffallando, ya que el juego carece de un listado que evite el tener que ir recorriendo a “pata” todas las secciones del mapamundi para buscar esa misión que nos dejamos atrás. Otra característica realmente molesta, y que no tiene ninguna razón de ser, consiste en hacer aparecer y desaparecer de manera aleatoria e intermitente las misiones ya desbloqueadas. ¿No habría sido más cómodo dejarlas fijas en el mapa una vez desbloqueadas para que la carencia de la citada lista de misiones no se convierta en una carga aún peor?

‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’, un pecado capital

Existen un total de tres tipos de personaje, los de velocidad, los de poder y los de magia. Cada uno cuenta con sus propias habilidades y características, y dentro de cada tipo tendremos también cierta variedad. Todos comparten el mismo esquema de ataques y habilidades, siendo un sistema de combate de aprendizaje prácticamente instantáneo y totalmente accesible para cualquier tipo de jugador. La diferencia radica en la propia acción a la hora de realizar los combos, las habilidades y los ataques más poderosos y devastadores, ya que cada luchador cuenta con sus particularidades. Lamentablemente este sistema de juego está roto y es fácilmente explotable en casi todas las misiones, algo que se va agravando conforme desbloqueamos objetos mágicos que fortalecen las características de los protagonistas. Personajes como Ban o Escanor convierten las misiones supuestamente más complejas, con grandes demonios a derrotar en un breve periodo de tiempo, en prácticamente un nivel de tutorial si se utilizan sus ataques más fuertes, anulando por completo cualquier tipo de dificultad o desafío presentado en el juego y destrozando completamente el factor diversión. Es cierto que se podría evitar recurrir a estos abusos, pero el problema está en que no están ocultos ni hay manera de evitarlos ya que forman parte de su estilo de combate. De este modo el juego se puede completar fácilmente en una tarde, dos si se busca el 100%.

El juego cuenta con escenarios genéricos que en ocasiones pecan de pequeños, pero que al menos cumplen su función, mientras que el retrato de los personajes es atractivo gracias a la técnica de cel shading utilizada. Por lo demás, ‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’ carece del espíritu del anime, muy superior en todos los aspectos a este producto. Las escenas de evento muestran a personajes artificiales, de movimiento torpe y carentes de expresión alguna. El uso de cámara y planos nos hacen ver que estamos ante un producto que se limita a cumplir su valor promocional, demostrando que el equipo de Natsume Atari no ha puesto tan siquiera una sola pizca de cariño en el proyecto. Y es esto lo que me fastidia, ya que soy consciente de que ‘The Seven Deadly Sins’ es una serie interesante, entretenida, que podría gustar a las masas, pero que todavía no ha logrado romper la brecha que separa el contenido exclusivo para el seguidor de la cultura popular japonesa del público generalista. Y este juego no va a cambiar nada.

El modo Duelo es bastante austero y va directamente al grano. Desecha por completo el sistema de artefactos mágicos del modo aventura para ofrecer combate arcade puro y duro. Las batallas se pueden librar tanto en modo local como online, incluyéndose opciones adicionales como batallas individuales -1 contra 1- y cooperativas -1 + apoyo contra 1 + apoyo-. No se libra de la gran losa que persigue al modo Aventura, ya que incluso con la CPU en modo avanzado o contra un jugador experimentado todo se resuelve en pocos segundos si se utilizan a personajes como Escanor.

 

Conclusiones finales

Lamentablemente, ‘Knights of Britannia’ no se libra de elementos sexistas, aunque anecdóticos. Uno de ellos me parece especialmente grave, y de hecho lamento que también esté presente tanto en el manga como en el anime: el acoso sexual. Ocasionalmente se suele presentar una escena recurrente donde Meliodas le mete mano a la princesa Elizabeth sin su consentimiento, aprovechando su inocencia y bajo la excusa de realizar un cacheo de seguridad, todo ello bajo el halo del supuesto humor. Este diálogo se hace presente en varias ocasiones y de manera clara, aunque por suerte en este medio no tiene representación gráfica. La escasez de ropa de Merlin o el hecho de que en el menú de puntuación, que aparece tras superar cada misión, la cámara convierta el trasero de Diane en el protagonista de la escena, son los otros dos añadidos que incomodan, y si bien el primero forma parte del propio diseño original del personaje, el segundo no tiene excusa alguna para estar presente. Como consumidor asiduo del manga lamento que tanto autor como desarrolladores hayan optado por preferir contentar a una minoría pudiente, como es el público otaku que demanda contenido con referencias sexuales, al aficionado en general de la cultura popular japonesa, ya que ‘The Seven Deadly Sins’ es una serie con mucho potencial y gran influencia de los clásicos que en casos como Guila dignifican a la mujer, empoderándola y demostrando que no hace falta enseñar carne para ofrecer un personaje de diseño y armadura agradables.

Finalmente hay que agradecer que el juego, que ya apunta a un público muy concreto, llegue traducido al castellano, aunque no sin cometer los habituales errores para este tipo de proyectos, que cuentan con un presupuesto menor. Hay expresiones poco naturales, mientras que otros términos no han sido adaptados correctamente. Son escasos, pero se hacen visibles, aunque no entorpecen la comprensión de la historia ni la legibilidad del texto.

‘The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia’ tienen un encaje extraño dentro del mercado Occidental, ya que tan solo el manga está disponible en formato físico en nuestro país al ser editado por Norma Editorial. La adaptación al anime únicamente se encuentra disponible en formato digital, por lo que se pierde su función primaria, la de promocionar la nueva temporada del anime y encontrar consumidores del formato físico. De manera independiente su encaje es mucho más torpe, al ser un producto mediocre destinado a ofrecer fanservice para distraer a quien sienta simpatía por la obra de Nakaba Suzuki.

Fundador, redactor jefe y editor de Deculture.es. Jugón desde la vieja escuela, amante de JRPGs y SRPGs, a poder ser de estilo clásico. Lector de cómics, amante del manga clásico.

5
The Seven Deadly Sins: Knights of Britannia
Lo mejor
  • Generoso elenco de personajes disponible
  • Arte de personajes atractivo
  • Una sorpresa poder jugar con Hawk
Lo peor
  • El sistema de combate está completamente roto
  • El sistema de exploración por el mapamundi es torpe e incómodo
  • Escenas de diálogo y evento con animaciones primitivas
  • Escenarios genéricos pese a que cumplen su cometido



“Mi título dice que soy Ingeniero en Telecomunicaciones. Mi puesto de trabajo, que soy desarrollador de software. Pero mi corazón me hace creativo.”

Y es que no podía comenzar a escribir estas líneas sin parafrasear la célebre cita de Satoru Iwata que tan bien define mi dualidad y, ya de paso, mi amor por el mundo del videojuego.